Un estudio impulsado por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), con partipación del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), vincula la fertilidad con células inmunitarias en el cerebro.
Así lo informa el IDIS tras la participación en este trabajo de la investigadora Miguel Servet del grupo de Fisiopatología Endocrina del IDIS y profesora asociada del departamento de Fisiología de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), Cintia Folgueira.
La investigadora ha participado en un trabajo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) publicada este jueves por la revista Science, y que ha descubierto que células del sistema de defensa en el cerebro participan en el proceso de maduración sexual.
"El vínculo es RANK, una proteína implicada en desarrollo mamario". "La señal para que comience la pubertad se inicia en el cerebro, concretamente en el hipotálamo, donde neuronas específicas liberan una hormona que activa la hipófisis, en la base del cráneo, que a su vez lanza otras hormonas que desencadenan la maduración de las gónadas (los ovarios o los testículos)", explican desde el IDIS.
"Este mecanismo, que culmina en un organismo fértil, es el eje hipotálamo-hipófiso-gonadal", añade. La investigación del CNIO con modelos animales ha descubierto que, en este sistema de regulación hormonal, "participan también dos elementos hasta ahora insospechados: la microglía, que son células defensivas del sistema nervioso, y la proteína RANK, que contribuye a la remodelación de los huesos y es esencial en el funcionamiento de las glándulas mamarias".
"Este trabajo pone de manifiesto que la regulación de la fertilidad es aún más compleja de lo que pensábamos, identificar que células inmunitarias del cerebro, como la microglía, participan en el control de las neuronas que regulan la reproducción abre nuevas vías para entender cómo se inicia la pubertad y cómo se alteran estos procesos en algunas enfermedades", explica Cintia Folgueira.
El estudio está dirigido por Eva González-Suárez, jefa del Grupo de Transformación y Metástasis del CNIO, quien descubrió en 2010 el papel clave de RANK en el desarrollo del cáncer de mama, y el primer autor es Alejandro Collado, investigador del mismo grupo y también autor de correspondencia.
viernes, 13 de marzo de 2026, 10:39