La asamblea Lingua Vital, que congregará a más de 50 colectivos sociales gallegos en la Praza da Quintana de Santiago, busca dar un paso coordinado ante lo que consideran una situación de emergencia lingüística. El encuentro toma fuerza en un momento en que diversos estudios y análisis publicados recientemente alertan de la reducción del uso social del gallego, especialmente entre la juventud, un asunto que ha despertado preocupación en amplios sectores culturales y académicos.
Desde Queremos Galego, su portavoz Marcos Maceira explicó que durante la jornada se presentará un documento que será distribuido entre los asistentes y que actualiza los objetivos marcados por el Plan Xeral de Normalización Lingüística, aprobado por el Parlamento hace dos décadas. Según detalló, los colectivos participantes pretenden impulsar medidas concretas para revertir la tendencia negativa detectada en los últimos años.
Maceira subrayó que el documento propone actuaciones dirigidas a reforzar el compromiso de las instituciones públicas con la lengua. A su juicio, la actual legislatura avanza “sin que el Gobierno gallego haya introducido cambios significativos para corregir el rumbo”. Aunque desde la Xunta no se han pronunciado expresamente sobre este protocolo, en declaraciones recientes defendieron las políticas vigentes de fomento del gallego en distintos ámbitos.
Un protocolo para revertir la tendencia
El nuevo texto busca articular un acuerdo de acción conjunta entre asociaciones culturales, entidades sociales e instituciones, con el objetivo de garantizar la presencia del gallego en todos los espacios de socialización. Los colectivos sostienen que para que aparezcan nuevos hablantes es necesario reforzar la lengua en ámbitos tan diversos como el ocio, la comunicación digital o la atención institucional.
Otra de las propuestas incluidas es la implantación de una evaluación de impacto lingüístico en todas las normas que emanen del Parlamento de Galicia. La intención es que cualquier iniciativa legislativa tenga en cuenta su efecto sobre la oficialidad del gallego, a fin de evitar retrocesos en su estatus o en su uso real. Esta idea se inscribe en un debate presente en otras comunidades con lenguas cooficiales.
La coordinadora de Queremos Galego, Celia Armas, defendió que si bien consideran insuficiente la acción del Gobierno autonómico, las organizaciones sociales se ven “obligadas” a actuar para proteger el idioma. Sostuvo que el objetivo es que las instituciones adopten las medidas propuestas y aseguró que “si la Xunta las asumiese íntegramente sería un éxito”.
Un acto con música y apoyos internacionales
El acto de Lingua Vital incluirá intervenciones de representantes de los grupos que participaron en la redacción del protocolo, configurado tras meses de trabajo colaborativo. La iniciativa surge en paralelo a un aumento de la actividad social en defensa de la lengua, visible en campañas culturales, movilizaciones y nuevos proyectos educativos que buscan reforzar el uso cotidiano del gallego.
La música la pondrá el dúo Caamaño e Ameixeiras, cuya presencia se interpreta como un guiño al dinamismo de la escena musical gallega y a su papel en la difusión del idioma. En los últimos meses, diferentes artistas y creadoras han reivindicado públicamente la necesidad de mayor apoyo institucional para garantizar la presencia del gallego en la cultura contemporánea.
Como invitado especial, intervendrá David Minoves, presidente del Centre Internacional Escarré per les minories ètniques i nacionals (CIEMEN), quien trasladará su respaldo al documento. Su participación se enmarca en una corriente de colaboración entre entidades europeas que trabajan por los derechos lingüísticos, un ámbito en el que Galicia suele estar presente a través de diversas ONG y colectivos culturales.
Mirada al futuro del gallego
El cierre del encuentro correrá a cargo de Marcos Maceira, que dará paso a la presentación de un vídeo que resume el proceso Lingua Vital y las fases de elaboración del protocolo. El material mostrará el trabajo desarrollado por las entidades participantes y pretende servir como herramienta divulgativa para reforzar la participación social en el debate lingüístico.
El contexto político en Galicia añade relevancia al acto. En los últimos meses, el uso del gallego ha estado presente en discusiones parlamentarias y en posicionamientos de distintos partidos, después de que informes sociolingüísticos recientes señalaran una disminución del empleo habitual de la lengua, especialmente en áreas urbanas. El protocolo busca convertirse en una referencia para quienes reclaman políticas públicas más sólidas.
La asamblea Lingua Vital también pretende abrir un espacio para reflexionar sobre el papel de la sociedad civil en la defensa del idioma. Las organizaciones implicadas consideran que el futuro del gallego dependerá tanto de las políticas institucionales como del compromiso de la ciudadanía, un mensaje que ha sido compartido en campañas recientes de diversas entidades culturales y educativas de Galicia.