El Sergas cerró 2025 con más operaciones que nunca, pero también con los mayores tiempos de espera de la última década. Esta paradoja —más actividad, más demora— es el telón de fondo sobre el que el Grupo Parlamentario Socialista ha registrado en el Parlamento de Galicia una batería de iniciativas para exigir a la Xunta medidas concretas que frenen el crecimiento de las listas de espera sanitarias. La impulsora de las propuestas es la diputada Elena Espinosa, que advierte de que los propios datos oficiales del Sergas confirman que las esperas no dejan de aumentar y que la Consellería de Sanidade sigue sin ofrecer respuestas eficaces.
Los números son contundentes. A 30 de diciembre de 2025, un total de 378.749 personas aguardaban en Galicia por una prueba diagnóstica, una consulta con un especialista o una intervención quirúrgica, lo que supone 18.299 más que apenas seis meses antes. Desglosando esa cifra, 205.248 pacientes esperaban una consulta médica, casi 124.000 aguardaban para hacerse pruebas y 49.554 estaban pendientes de pasar por quirófano.
Los datos de 2025 muestran no solo un empeoramiento respecto al ejercicio anterior, sino también que el Sergas sigue sin recuperar los tiempos que había antes de la pandemia, cuando la espera media para una operación era de 54 días. Hoy ese indicador se sitúa muy por encima de aquel umbral prepandémico.
Una espera que se mide en meses
Las demoras medias dibujan un panorama preocupante para cualquier paciente gallego que necesite atención hospitalaria. La espera para una prueba diagnóstica alcanzó los 97,8 días de media, casi 100 días, lo que supone 10,5 jornadas más que en 2024. Para una primera consulta con un especialista, el tiempo medio se situó en 62,6 días, y para una intervención quirúrgica, en 72,8 días, es decir, 5,7 días más que el año anterior.
Especialmente alarmante resulta la situación de las cirugías con mayor urgencia. Los pacientes clasificados con prioridad 1, los más urgentes, esperaron de media 20,2 días, 3,1 más que en 2024. Los de prioridad 2 aguardaron casi 73 días, seis más que el año anterior. Además, el porcentaje de pacientes que esperaron más de seis meses para una operación subió del 3,9% al 5,7%, lo que equivale a 2.810 personas.
La desigualdad territorial añade otra dimensión al problema. Asociaciones de pacientes han expresado su inquietud por las diferencias entre áreas sanitarias, y los datos apuntan a que Vigo y A Coruña concentran los tiempos de espera más prolongados tanto en cirugía como en diagnósticos, mientras que Lugo y Ourense presentan mejores ratios. Para Espinosa, esto convierte la atención sanitaria en una "auténtica lotería" que depende del hospital que le corresponda a cada paciente, lo que, a su juicio, contradice cualquier noción de sistema sanitario equitativo.
El cruce de acusaciones
Frente a estas cifras, la Consellería de Sanidade y el PSdeG ofrecen diagnósticos bien distintos. El conselleiro Antonio Gómez Caamaño vinculó directamente el empeoramiento de las listas de espera con las huelgas médicas desarrolladas en diciembre de 2025 por el conflicto del estatuto marco, señalando que los datos a 30 de noviembre mostraban parámetros significativamente mejores. Caamaño lanzó además un llamamiento a la responsabilidad de la ministra de Sanidad para que llegue a acuerdos con los médicos y el impacto negativo de las huelgas "pase lo antes posible".
Los socialistas rechazan ese argumento. Espinosa afirma que el problema es estructural: falta de personal, contratos precarios y una carga de trabajo insostenible que no puede explicarse únicamente por los paros de diciembre. Desde el BNG, la diputada nacionalista también reclamó al conselleiro transparencia y que asuma sus responsabilidades, recordando que corresponde a la Xunta la organización de la actividad asistencial del Sergas y la planificación de los recursos humanos y materiales necesarios para garantir la atención sanitaria.
A todo ello se suma la negativa de médicos de varios hospitales gallegos a seguir haciendo peonadas —consultas o cirugías fuera de su jornada ordinaria— mientras se prolonguen los conflictos laborales, lo que reduce la capacidad del sistema para realizar actividad extraordinaria, que habitualmente se utiliza como válvula de escape para reducir las listas de espera. El conflicto en torno al estatuto marco, que reclaman los facultativos, sigue sin resolverse y amenaza con condicionar también los datos de 2026.
Un plan con objetivos claros
Las iniciativas parlamentarias registradas por el PSdeG persiguen que la Consellería de Sanidade concrete qué medidas va a adoptar para reducir las listas de espera en las tres áreas clave del sistema: consultas externas, pruebas diagnósticas y cirugías. Los socialistas instarán al Gobierno gallego a fijar objetivos medibles y evaluables que permitan revertir la tendencia actual, alejándose de las declaraciones de intenciones sin compromisos verificables.
La Consellería ha insistido en que la recuperación de la normalidad asistencial será una prioridad en 2026, pero el conflicto con los facultativos amenaza con volver a tensionar un sistema que, pese al esfuerzo operativo, sigue al límite en recursos humanos. La Xunta no se ha pronunciado específicamente sobre las iniciativas parlamentarias registradas por el PSdeG este domingo.
Espinosa concluye que, mientras la Consellería no presente un plan serio para garantizar el acceso a la sanidad pública en plazos razonables, los socialistas seguirán llevando al Parlamento la voz de los casi 400.000 gallegos que continúan esperando.