La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, reclamó este lunes a la Xunta la puesta en marcha de un plan extraordinario de apoyo económico y social para hacer frente a las consecuencias que tendrá para Galicia la guerra en Oriente Medio.
Pontón advirtió de que el conflicto está generando "una fuerte inestabilidad internacional" cuyos efectos no solo recaen sobre la población que sufre los bombardeos, sino que también se trasladan a Europa y, en particular, a Galicia.
Según señaló, el incremento de los costes energéticos, del combustible y de las materias primas tendrá un impacto directo en sectores estratégicos de la economía gallega.
En este sentido, Pontón alertó de que ámbitos como la industria, el transporte y los sectores productivos vinculados al ámbito agroganadero y a la pesca podrían verse especialmente afectados por esta situación.
Por ello, consideró que el Gobierno autonómico "no puede limitarse a ser un observador" y debe intervenir para apoyar tanto al tejido económico como a la ciudadanía.
Pontón criticó la "pasividad" del Partido Popular al frente del Ejecutivo gallego. A su juicio, los momentos de incertidumbre son precisamente aquellos en los que se mide la capacidad de un gobierno para defender los intereses del país y de su población.
"La Xunta no puede mirar hacia otro lado mientras una nueva guerra imperialista amenaza la economía gallega y la vida de las mayorías sociales", afirmó.
Ante este escenario, el BNG propone la creación de un "escudo social gallego" con medidas económicas y sociales destinadas a amortiguar el impacto de la crisis en empresas y familias.
Entre las iniciativas planteadas figuran ayudas directas para los sectores más afectados por el aumento de costes, así como la puesta en marcha de un bono transporte que permita utilizar todos los medios públicos por un máximo de 30 euros mensuales.
La formación nacionalista también plantea eliminar los peajes de las autopistas autonómicas, duplicar el complemento autonómico de las pensiones no contributivas y habilitar un fondo extraordinario para los ayuntamientos destinado a compensar el incremento de los costes en la prestación de servicios. Asimismo, propone crear líneas de crédito específicas para apoyar a las pequeñas y medianas empresas.
Pontón avanzó que estas medidas serán trasladadas al Parlamento gallego con el objetivo de que el Ejecutivo autonómico actúe "de forma inmediata" para paliar los efectos económicos de la crisis. "No estamos hablando de números, sino de empleos, de empresas y del día a día de muchas familias", subrayó.
La portavoz del BNG concluyó que la subida del coste de la vida ya estaba afectando gravemente a numerosos hogares gallegos y advirtió de que la situación internacional puede provocar nuevos incrementos de precios. Según defendió, el momento exige "anticipación, responsabilidad y defensa de los intereses de Galicia".