Un incendio forestal mantiene en alerta a los servicios de extinción de la Xunta este martes en el municipio ourensano de Muíños, dentro del perímetro del Parque Natural da Baixa Limia-Serra do Xurés, uno de los enclaves de mayor biodiversidad de Galicia y parte de un parque transfronterizo compartido con Portugal. El fuego, declarado en la parroquia de Requiás a las 7.23 horas de la mañana, ya ha consumido de manera provisional unas cuatro hectáreas de terreno, según las últimas estimaciones de la Consellería do Medio Rural.
Para hacer frente a las llamas, la Administración autonómica ha desplegado un operativo que incluye un técnico, cinco agentes forestales, cuatro brigadas de extinción y tres motobombas. Los trabajos continúan en curso y las cifras de superficie afectada tienen carácter provisional, por lo que podrían variar a lo largo del día en función de la evolución del incendio.
El incendio se produce en un espacio natural de alto valor ecológico. El Parque Natural da Baixa Limia-Serra do Xurés, junto con el Parque Nacional de Peneda-Gerês en el lado portugués, forma parte de la Reserva de la Biosfera Transfronteiriza Gerês-Xurés, declarada por la UNESCO, lo que convierte cualquier episodio de incendio en esta zona en un evento de especial sensibilidad ambiental.
¿COMIENZA LA TEMPORADA DE INCENDIOS?
Galicia arrastra una larga historia de incendios forestales que, año tras año, castigan especialmente las provincias de Ourense y Pontevedra. En lo que va de 2025, según datos de la Xunta, la comunidad registró varios episodios significativos en los meses de verano y otoño, aunque las cifras globales se mantuvieron por debajo de los picos históricos de años como 2017, cuando más de 40.000 hectáreas quedaron arrasadas en una semana. Las organizaciones ecologistas, como Greenpeace o Adega, han reclamado de forma reiterada un cambio en el modelo de gestión forestal gallego para reducir la vulnerabilidad del monte ante el fuego.
La Xunta, por su parte, ha defendido en los últimos años la apuesta por el Plan de Prevención e Defensa contra os Incendios Forestais de Galicia (Pladiga), con inversiones en vigilancia, retenes y trabajos de desbroce. Sin embargo, las organizaciones agrarias y los colectivos vecinales de zonas rurales como la comarca de A Baixa Limia señalan que el abandono del campo y la proliferación de especies de crecimiento rápido como el eucalipto y el pino siguen siendo los grandes factores de riesgo estructural que ningún plan logra resolver del todo.
El municipio de Muíños, en el extremo suroccidental de la provincia de Ourense, lindando con Portugal, es un territorio con una demografía muy menguada y con amplias extensiones de monte que históricamente han sido gestionadas de forma comunal. La presión del despoblamiento rural complica aún más la vigilancia y el mantenimiento preventivo del terreno forestal en esta parte de Galicia.
UNA ZONA BAJO CONSTANTE PRESIÓN Y CANALES DE DENUNCIA
El Parque Natural da Baixa Limia-Serra do Xurés alberga especies amenazadas como el lobo ibérico, la víbora de Seoane o diversas rapaces rupícolas, además de una rica flora endémica. Los incendios en este tipo de espacios no solo destruyen masa vegetal, sino que pueden comprometer hábitats irreemplazables y afectar a la fauna que depende de ellos. Las entidades conservacionistas consultadas no se han pronunciado aún sobre este incendio concreto.
La Consellería do Medio Rural ha aprovechado este incidente para recordar a la ciudadanía que tiene a su disposición el teléfono gratuito 085 para comunicar la detección de cualquier incendio forestal. La llamada es gratuita y permite activar de forma inmediata los protocolos de emergencia.
Además, existe otro número específico para denuncias: el 900 815 085, también gratuito y, en este caso, anónimo, pensado para que cualquier persona que tenga conocimiento o sospechas de una actividad delictuosa relacionada con los incendios pueda comunicarla sin temor a represalias. La quema intencionada de monte está tipificada como delito en el Código Penal español y puede acarrear penas de prisión.
Desde la Consellería do Medio Rural no se ha ofrecido de momento ninguna hipótesis oficial sobre el origen del fuego en Requiás, ni se ha descartado ni confirmado la intencionalidad. Las investigaciones, en caso de abrirse, corresponderían a la Guardia Civil y al Seprona. Este medio intentó contactar con fuentes de la Consellería para obtener más detalles sobre la evolución del incendio, aunque no obtuvo respuesta antes del cierre de esta edición.