El Diario Oficial de Galicia (DOG) publicó este martes el nombramiento de Santiago Freire Abeijón, militante del Partido Popular, como nuevo director territorial de la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional en la provincia de A Coruña. El político noiés, que ejerció como alcalde de Noia entre 2016 y 2025, sustituye en el cargo a Indalecio Cabana, quien se jubila tras más de trece años desempeñando esa responsabilidad, desde noviembre de 2011. Ni la Xunta ni el propio Freire Abeijón han hecho declaraciones públicas sobre el nombramiento más allá de lo recogido en el DOG.
El nuevo director territorial cuenta con una larga trayectoria en la política municipal gallega. Antes de gobernar en Noia, fue alcalde de Lousame durante casi una década, entre 2003 y 2012. Su regreso a la primera línea institucional se produce de la mano de la Xunta de Galicia, presidida por Alfonso Rueda, que lo incorpora ahora al aparato autonómico en uno de los departamentos con mayor peso en la gestión del día a día de los ciudadanos.
La carrera de Freire en Noia estuvo marcada desde el principio por las mociones de censura, tanto en su llegada al poder como en su salida. En las municipales de 2015, el PP local logró ocho concejales pero no alcanzó la mayoría absoluta, por lo que los populares se mantuvieron en la oposición durante varios meses. Fue en febrero de 2016 cuando Freire, con el apoyo de la formación Noieses Independentes Agrupados (NO.IA), presentó una moción de censura contra el socialista Miguel Paz y accedió a la alcaldía en coalición con ese grupo.
LA MOCIÓN DE CENSURA
El socialista Francisco Pérez Caamaño se convirtió en agosto de 2025 en el nuevo alcalde de Noia después de que prosperase la moción de censura presentada contra Santiago Freire, que llevaba al frente del ayuntamiento desde 2016. La iniciativa fue impulsada conjuntamente por el PSdeG-PSOE, el BNG, Marea Cidadá y el concejal no adscrito Luis Alamancos, cuya salida del grupo popular había dejado al gobierno local en minoría. Los promotores justificaron la medida alegando falta de transparencia en la contratación y deficiencias en la gestión de infraestructuras y servicios públicos.
La figura de Luis Alamancos resultó clave en el desenlace. Este edil, que había entrado en el consistorio formando parte de las listas del PP, votó en contra de los presupuestos municipales de 2024 y pasó al grupo no adscrito, lo que precipitó la pérdida de la mayoría del ejecutivo local. El ya exregidor defendió en el pleno la situación económica del concello, que atribuyó a su mandato, y acusó a Alamancos de traicionar la confianza recibida.
Por su parte, Alamancos agradeció de forma irónica a Freire que le hubiera enseñado en esos dos años cómo no se debe hacer política y lo acusó de mantener una obsesión personal que lo llevó a actuar en detrimento del beneficio de los vecinos de Noia.
Antes de la moción, Freire hizo balance de su gestión destacando los logros económicos. El alcalde saliente subrayó que el concello no tenía deudas bancarias, que cerraba 2024 con un remanente de tesorería de 4,5 millones de euros y que la deuda a proveedores había bajado de 2,5 millones a 228.000 euros desde que accedió a la alcaldía en 2016.
El PP criticó la moción y afirmó que se cambiaba la estabilidad de un gobierno que había demostrado su capacidad de gobernar por un cuatripartito impulsado con fines puramente personales y partidistas.
NUEVO PUESTO
El nuevo regidor noiés le pidió coherencia al alcalde saliente y le reprochó que condenase el empleo de mociones de censura cuando él mismo había accedido al cargo mediante esa fórmula, y cuando el propio presidente de la Xunta y del PP gallego, Alfonso Rueda, las había avalado.
El nuevo alcalde de Noia, Francisco Pérez Caamaño, aseguró tras recibir el bastón de mando que trabajaría en favor de unos vecinos que, a su juicio, habían visto deteriorarse sus servicios públicos y su economía local en los últimos años. Desde su llegada a la alcaldía en agosto de 2025, no se ha pronunciado sobre el nombramiento de Freire en la Xunta.
El contexto en el que se producía aquella moción era el de un verano caliente en los ayuntamientos gallegos. Desde las elecciones municipales de 2023, ocho ayuntamientos de Galicia habían enfrentado diferentes mociones de censura, que terminaron dando cinco alcaldías al PP, dos al PSdeG y una a un partido independiente.
Todo ello fue posible, en parte, gracias a una resolución del Tribunal Constitucional que eliminó el veto a que los concejales tránsfugas pudieran promover ese tipo de iniciativas.
Ahora, con el nombramiento publicado en el DOG, Freire Abeijón regresa a la primera línea institucional desde la dirección territorial de Educación en A Coruña, una provincia que concentra buena parte de los centros educativos de Galicia y donde el cargo tiene una relevancia operativa considerable. El PP no ha emitido ninguna valoración pública sobre el nombramiento, y las formaciones que impulsaron la moción de censura en Noia —PSOE, BNG y Marea Cidadá— tampoco se han pronunciado al respecto hasta el momento de publicar esta información.