Cocentraciu00f3n en Ferrol por la muerte de un joven en un incendio

El dolor se convirtió en protesta este martes en la ciudad de Ferrol. Cerca de trescientas personas, la mayoría pertenecientes al colectivo gitano, llenaron la Praza de Armas en respuesta al llamamiento de la Sociedad Gitana Española para reclamar justicia por la muerte de Diego Gabarres, un joven de 19 años que falleció en el incendio de una vivienda en el barrio de Recimil hace varias semanas. La concentración dejó imágenes de una comunidad unida en el duelo, pero también encendida ante lo que considera una respuesta institucional insuficiente y discriminatoria.

 

La protesta no solo canalizó la pena por una vida truncada a destiempo. Los organizadores apuntaron directamente al Ayuntamiento de Ferrol y al cuerpo de bomberos como responsables de lo ocurrido, al entender que el conflicto laboral que mantenía ambas partes dejó el servicio de emergencias muy por debajo de los efectivos mínimos necesarios aquella jornada.

 

 

"Guerras entre políticos y bomberos"

El tono más combativo corrió a cargo de Sinaí Jiménez, quien se presentó como "autoproclamado rey de los gitanos" y protagonizó el discurso más duro de la tarde. Jiménez cargó con fuerza contra lo que describió como una "guerra" entre el gobierno local y los bomberos que habría puesto en riesgo vidas humanas. "¿Cómo es posible que un municipio como este no tengamos bomberos por guerras entre los políticos y los bomberos?", preguntó ante los asistentes, que respondieron con una ovación.

 

El líder gitano no escatimó en críticas hacia ninguna de las dos partes. Reconoció que los bomberos, al estar en conflicto con la corporación municipal, habrían dejado el servicio sin cobertura suficiente, pero no eximió de responsabilidad al Ayuntamiento. "Vuestras guerras han tenido unas consecuencias fatales, irreversibles", afirmó, señalando a ambos actores como "culpables directos" de la tragedia. También se refirió al anuncio, realizado justo al día siguiente de la muerte del joven, de la incorporación de cincuenta nuevos bomberos, una medida que calificó de tardía y que, en su opinión, evidencia que la situación de precariedad era conocida.

 

Jiménez también centró buena parte de su intervención en lo que describió como un agravio comparativo hacia la comunidad gitana. Denunció que el Ayuntamiento de Ferrol no guardó un minuto de silencio oficial ni decretó luto por Diego Gabarres, algo que, a su juicio, no habría ocurrido si la víctima no hubiera sido gitana. "Si en vez de ese gitano no fuera gitano, estamos seguros de que ese minuto de silencio ya lo hubiesen guardado", afirmó, en uno de los momentos que más reacción generó entre el público.

 

La familia habla: "Apenas se estaba asomando a la vida"

La intervención que más silenció y emocionó a los presentes llegó de la mano de Antonio Gavarris Díaz, tío del joven fallecido. Vestido de luto y visiblemente afectado, agradeció la masiva respuesta ciudadana y puso cara al dolor de una familia que, según explicó, viste de negro a setenta de sus miembros como marca la tradición. "Esto ya no se arregla con un abrazo. Es irreparable", dijo.

 

Gavarris Díaz fue el encargado de humanizar una tragedia que, entre cifras y debates institucionales, corre el riesgo de quedarse abstracta. Apenas tenía diecinueve años, señaló, y dejó tras de sí a hijos pequeños sin padre y a una viuda de dieciocho años. Responsabilizó a la "imprudencia e indiligencia" del contexto previo al incendio y exigió que la investigación judicial en curso se desarrolle "sin manipulaciones". El clan de los Gabarres, tal como se hizo llamar el familiar, prometió no cesar en su reclamo de verdad y justicia.

 

La vertiente más institucional de la protesta la marcó Miguel Valverde, secretario de la Sociedad Gitana Española, quien leyó un comunicado con las demandas concretas de la organización. La entidad, que se define como "totalmente independiente" y "constitucionalista", reclama al Ayuntamiento de Ferrol que en el próximo pleno municipal se guarde un minuto de silencio en memoria de Diego y se decreten tres días de luto oficial por la tragedia de Recimil.

 

Además, la Sociedad Gitana Española ha pedido a la Delegación del Gobierno la apertura de una comisión de investigación que aclare varios puntos fundamentales: por qué solo había tres bomberos disponibles cuando el mínimo exigible era de siete; si esos efectivos contaban con la titulación oficial necesaria; cuántos se encontraban de baja y por qué causas; y si el secretario municipal había puesto en conocimiento de las autoridades competentes la situación de déficit de personal antes del incendio. La falta de transparencia en torno a estos extremos es, según los convocantes, uno de los motivos centrales de la movilización.

 

La concentración concluyó con el lema "Nunca más Galicia ni Ferrol ni ningún municipio sin bomberos" y con un clamor unánime de "¡Justicia!" que resonó en la Praza de Armas. 

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