El Celta de Vigo parece haberse asegurado los guantes a largo plazo. La portería de Balaidos, que esta temporada pertenece casi de forma exclusiva a Rubén Blanco, mantendrá como inquilinos a los otros dos porteros del primer equipo: Sergio Álvarez e Ivan Villar, dos guardametas que estaban en la cuerda floja pero cuya situación se ha revertido en las últimas horas para prolongar su vinculación con la entidad olívica.


CANTERA EN LA META

Esta mañana se anunció la renovación e inmediata cesión de Iván Villar al Levante UD. El canterano celtiña estaba inédito esta temporada y Unzué le aconsejó que se buscara equipo este mercado de invierno para que se foguease lejos de Vigo. Aunque en un principio el guardameta era reacio a abandonar Galicia, la propuesta de los granotas ha terminado por convencer al de Aldán, no sin antes prolongar su vínculo con el Celta hasta 2023. Y es que el club levantinista solo contaba con Oier Olazabal para defender sus palos, ya que el australiano Langerak salió del equipo rumbo a Japón y es posible que Raúl Fernández termine pasando por quirófano. De hecho, los valencianos se vieron obligados a recuperar antes de tiempo a Koke, portero cedido en el Alcoyano, para poder afrontar el problema. Ahora con Villar en el Ciutat de València, el Levante ya tiene un complemento de garantías para Oier.


Del mismo modo, Sergio Álvarez parece que podrá cumplir su sueño de colgar las botas como jugador celeste. Las negociaciones para renovar su contrato, que hasta hace unas semanas estaban rotas, se retomaron en los últimos días y el guardameta parece haberse salido con la suya, renovando por más de una temporada con el cuadro vigués. ‘O Gato de Catoira’ firmará un contrato de un año más otro opcional, lo que le permitirá prorrogar su estancia en Balaidos si cumple una serie de requisitos. El que fuera guardameta titular del Celta se ha visto relegado a la suplencia esta temporada por el buen momento de Rubén Blanco, pero el arquero que la temporada pasada fue designado mejor portero de la Europa League, parece dispuesto a luchar por arrebatarle la titularidad a Blanco.


Cerrado el capítulo porteros, ahora en las oficinas de Balaidos se mueven para encontrar el ariete que supla a John Guidetti. El sueco se fue de Vigo sin un recambio de garantías y, a medida que se acerca el final del mercado de fichajes, las opciones se van acabando. Sin Correa, sin Rafinha y sin Boyé, el Celta sigue peinando el mercado en busca de un nueve. El delantero del Torino, ex de River Plate, sigue siendo la prioridad, pero la escuadra italiana no acepta la oferta de los gallegos, ya que en Turín no quieren incluir una opción de compra.


Por otro lado, esta misma semana saltó a la palestra el nombre de Ghoddos, un delantero sueco, aunque de ascendencia iraní, que defiende los colores del Ostersunds sueco. El curso pasado hizo 15 goles en 30 partidos en liga, mientras que este año en Europa League ya suma cuatro dianas. Ghoddos destaca por su velocidad y por su polivalencia, pudiendo actuar junto a otro nueve o partiendo desde el extremo derecho, un perfil similar a Boyé.


Con todo, en Vigo también se habla de que el Celta rechazó a Paulo Henrique Ganso, mediapunta del Sevilla ofrecido a los celestes, y de una oferta por Gustavo Gómez, central paraguayo del AC Milan que no ha gozado de oportunidades en San Siro. Queda una semana para que se cierre el mercado y parece que aún queda mucho por hacer en Vigo. El reloj no se detiene por nadie. 

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