​Cuando se mezcla todo, corren malos tiempos para la lírica

Carmen P. Flores

“Hay un tiempo para cada cosa” se explica en la Eclesiastés del Antiguo Testamento. Reduciendo mucho su significado viene a decir que hay un tiempo para trabajar, descansar, para estar con los amigos, para disfrutar, y así podríamos seguir escribiendo. Por eso, en cada tiempo debería respetarse lo que le corresponde. Mezclar los tiempos de las cosas no tiene demasiado sentido, sino el de confundir a uno mismo y generar un malestar en buena parte de los otros.


La sociedad está viviendo tiempos complicados y la lógica de las cosas cada vez es menor, ejemplos de ello se ve cada día con una total normalidad que asusta.


“Hay un tiempo para cada cosa y cada cosa tiene su lugar”, eso sería lo sensato, aunque algunos lo llamarían lógica. Pero nos hayamos en tiempos donde se mezcla todo: un gobierno que promete cumplir y hacer cumplir las leyes y resulta que este a la primera de cambio se la salta porque así lo decide; ¿qué puede pedir a los demás si no da ejemplo? Unos gobernantes que deben proteger a todos y solo lo hacen con una parte ¿Qué puede exigir a la otra parte que se siente abandonada? ¿Respeto? El respeto -como la admiración- se gana, no se exige, dicen los entendidos. “Hay gente que cree que todo cuanto se hace poniendo cara seria es razonable” afirmaba el polifacético. Georg Ch. Lichtenberg, allá por el siglo XVIII.


Que se utilicen las instituciones para hacer política partidista no es ético y no ha lugar. Pedir dialogo cuando lo que se pretende es monólogo e imposición, no es creíble. Utilizar a niños/as en manifestaciones que nada tienen que ver con ellos, está fuera de lugar y solo tiene un sentido que no mejora su formación.


Cortar calles durante días fastidiando a los que no están de acuerdo con sus ideas es algo fuera de toda lógica. Lo grave del asunto es los que gobiernan los dejen hacer en aras de la libertad y los derechos de los que los hacen y que son los suyos y al resto que lo defienda Rita la Cantaora.

Que se tolere la quema de contenedores -que se pagan con los impuestos de todos- y que eso suceda durante semanas para indignación e impotencia de los vecinos, nada tiene que ver con los derechos de todos.


Que el tradicional Belén de la Plaza de Sant Jaume sea un trastero ideológico -para la desilusión de los protagonistas, que son los niños- está fuera de lugar.


Que otros belenes vivientes introduzcan personajes que nada tienen que ver con el motivo -diablos que representan a jueces del procés u otros que aparezcan una celda con fotos de los políticos presos- ¿es de sentido común?


Que se aproveche el concierto de Sant Esteve, en el Palau de la Música-donde unos cuantos se han llenado los bolsillos- y que el Tsunami sea el protagonista, es atentar contra la música que es universal.


Que se utilice un estadio de fútbol, en plena democracia, para reivindicar la libertar de expresión, de los presos y la independencia atenta al ideario deportivo.


Se podrían seguir enumerando más actos que nada tienen que ver con el fin y el lugar de los mismos. Mezclar y confundir las cosas no lleva a ninguna parte, solo a la falta de respeto, porque “hay un tiempo para cada cosa y cada cosa tiene su lugar”, una reflexión que deberían aplicarse los que se saltan todos los principios y las leyes y lo que haga falta. Como diría un futbolista muy admirado, “ellos son los putos amos”, los demás a tragar. Corren malos tiempos para la lírica.


Decía Alejandro Magno: “Recuerda que de la conducta de cada uno depende el destino de todos”.



'Cuando se mezcla todo, corren malos tiempos para la lírica' es un original de catalunyapress.es 

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Más opinión
Opinadores

Pressdigital
Plaza de Quintana ,3 15704 Santiago de Compostela
Tlf (34)678803735

redaccion@galiciapress.es o direccion@galiciapress.es
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR POMBA PRESS,S.L.
Aviso legal Cookies Consejo editorial Publicidad
Powered by Bigpress