Vaca Films pagará la restauración de la pintada de las Mocidades Galeguistas que dañó para un rodaje de Netlix
La productora gallega Vaca Films asumirá los gastos de recuperación de la histórica pintada de las Mocidades Galeguistas en el Monasterio de Celanova (Ourense), afectada durante un rodaje para Netflix, el de la serie Lobo que protagoniza el actor gallego Luis Tosar. El suceso, que ha provocado una fuerte reacción social y política, se investiga tras la denuncia del Comité de Memoria Histórica da Comarca de Celanova.
Fuentes de Vaca Films confirmaron que se trata de un “lamentable error” cometido durante la grabación de una serie y que ya se ha contactado con un arqueólogo para elaborar un informe técnico que determine la mejor forma de rehabilitar la pintada. La empresa asegura haber establecido comunicación con el Arzobispado de Ourense y el Ayuntamiento de Celanova para coordinar los trabajos de recuperación del mural, que, según sus cálculos, podría quedar restaurado en breve.
La pintada, realizada en 1933 por jóvenes nacionalistas gallegos —entre ellos, Celso Emilio Ferreiro y Pepe Velo—, anunciaba el lanzamiento del periódico Adiante Semanario en la fachada del monasterio benedictino. Una de sus palabras quedó empañada y deteriorada tras ser parcialmente borrada con un líquido durante la grabación de una escena.
El colectivo de memoria histórica denunció que este acto constituye un “atentado contra el patrimonio histórico”, ya que el mural representa un símbolo del galleguismo y de la resistencia cultural durante la Segunda República.
Reacciones en Celanova y exigencia de responsabilidades públicas
El Comité de Memoria Histórica da Comarca de Celanova explicó que fue un vecino quien alertó del suceso, al comprobar que parte del equipo de rodaje trataba de limpiar la pintada “porque molestaba en el plano”. Según relataron, el ciudadano tuvo que insistir hasta que los responsables del rodaje detuvieron la acción.
Desde el colectivo recuerdan que llevan años reclamando protección institucional para esta inscripción, sin obtener respuesta clara de las administraciones. Lamentan que “el abandono y la desatención oficial” hayan permitido un daño que, aunque reversible, evidenciaría la fragilidad del patrimonio simbólico gallego.
El alcalde de Celanova, Antonio Puga, mostró su “enérgica condena” a los hechos y calificó lo ocurrido como un ataque a un bien que “forma parte de la memoria y del patrimonio inmaterial del municipio”. En su comunicado, anunció que el Ayuntamiento exigirá una “intervención urgente” y velará por la restitución completa del mural.
En el plano político, el diputado Iago Tabarés presentó una iniciativa parlamentaria para que la Xunta de Galicia aclare si tenía conocimiento del rodaje y si concedió alguna autorización administrativa para actuar sobre el monasterio. El BNG solicita además confirmar si la pintada cuenta con alguna catalogación de protección y reclama que se determinen responsabilidades por los daños ocasionados.
El grupo nacionalista insta al Ejecutivo autonómico a impulsar la restauración integral del mural, iniciar una investigación sobre lo ocurrido y reforzar los mecanismos de defensa del patrimonio cultural, especialmente en enclaves con significado histórico como el monasterio celanovés.
Hasta el momento, la Consellería de Cultura no se ha pronunciado sobre el caso ni sobre si abrirá un expediente informativo, mientras crece la presión de colectivos culturales y asociaciones memorialistas para que se evite que hechos similares se repitan en Galicia.
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