El lotero coruñés Manuel Reija y su hermano Miguel, que entonces ejercía como delegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado, se sientan en el banquillo de los acusados. La Fiscalía pide para ambos seis años de prisión, acusando al primero de estafa o apropiación indebida y al segundo de blanqueo de capitales o encubrimiento.