El Celta está obligado a hacer hueco para dejar entrar a Aleix Febas y a los otros fichajes que están por llegar
El club celeste tiene por delante un mercado de verano cargado de entradas, pero también de salidas.
Aleix Febas se convirtió ayer en la primera piedra del proyecto del Celta de Vigo 2026/27. La rebancha de los de Giráldez, que regresarán a la Europa League con más experiencia y confianza, empieza por la contratación de un futbolista que dará más equilibrio y profundidad a la sala de máquinas celtiña, coja tras las salidas en enero de jugadores como Fran Beltrán o Damián Rodríguez. Este último es, del grupo de cedidos, el único que tiene papeletas para quedarse en Balaídos, donde trabajan para la llegada de más fichajes, pero también para la venta o el adiós de futbolistas sin sitio en los planes del preparador de O Porriño.
LOS CEDIDOS AL ESCAPARATE
Febas llegó ayer con la carta de libertad y tres años de contrato. Su llegada responde a un criterio claro: futbolistas buenos, bonitos y baratos. Hay que renovar una plantilla marcada por la marcha de futbolistas como Cervi, Aidoo o Ristic, que acaban contrato, y que obligarán a buscar recambios de garantías en el mercado. Más difícil de cubrir será el hueco que previsiblemente deje Óscar Mingueza, que no ha dado respuesta positiva a las propuestas de renovación del Celta, o incluso Marcos Alonso, al que en A Sede pretenden esperar con la ilusión de que el veterano zaguero, uno de los líderes del equipo, renueve por una campaña más.
Con los que no se cuenta es con los cedidos Unai Núñez, Carles Pérez, Carlos Dotor y Manu Sánchez. A ninguno se le espera en pretemporada, pese a que todos tienen contrato en vigor para la temporada que viene. El futuro de cada uno está en el aire, pues por Unai Núñez no faltan interesados, pero pocos quieren asumir su ficha y un pago al Celta. El Málaga estaría encantado de contar con Dotor un año más, pero no se tomará ninguna decisión hasta que terminen los playoff de ascenso a Primera División, mientras que Manu Sánchez, después de salvar al Levante, espera que la salga alguna novia para irse de Vigo, esta vez sí, a título definitivo.
El caso más complejo es el de Carles Pérez: una ficha muy alta y un valor de mercado devaluado en las últimas temporadas. Le queda un año de contrato y parece difícil que continúe en el Aris Salónica, donde ha actuado este año, haciendo solo un gol y una asistencia -todo en su último partido- en 27 choques. Se escuchan ofertas por el canterano del Barça, pero su rendimiento en los últimos años no ha sido el esperado y tampoco se espera ninguna pelea por contratarlo. La opción más plausible hoy es otra cesión o, incluso, finiquitar su contrato.
LOS QUE SE PUEDEN IR, A REGAÑADIENTES
Por otra parte, está el capítulo de los jugadores que, no por gusto, tendrán que abandonar Vigo. El Celta tiene que hacer una gran venta, a ser posible este mismo mes, e Ilaix Moriba y Williot Swedberg se postulan como los futbolistas con más cartel.
El propio director deportivo, Marco Garcés, reconoció que será difícil retener a los dos y que ya existen los primeros sondeos para conocer la disposición del Celta a negociar. "Propuesta oficial en este momento no tenemos ninguna, pero sí muchos sondeos. Ilaix y Williot son los que más interés generan", indicó Garcés. En Vigo necesitan unos 15 kilos para cuadrar sus cuentas, pero ninguno se irá por menos de 20 millones. Queda mucha plancha por hacer en Vigo, pero el verano es largo y hasta que reloj marque la medianoche del último día de mercado todo puede pasar en la ciudad olívica.
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