Nuevo conflicto por una planta de biogás: protestas contra las que planea Moeve en Quende, Abadín

Los proyectos de plantas de biometano surgen como setas al calor de los fondos europeos. Uno de los más ambiciosos son las dos que promeve la antigua cepsa en una parroquia de Abadín, Lugo. El Sindcato Labrego Galego une su voz a la Plataforma Stop Biogás Abadín, que tiene también el apoyo del PSOE. El alcalde, del PP,  Xosé María López Rancaño, apoya las industrias.


|

Vecinos de Abadu00edn firmando contra las plantas de biometano de Cepsa en Quende en una imagen de la plataforma StopBiogu00e1s Abadu00edn
Vecinos de Abadín firmando contra las plantas de biometano de Cepsa en Quende en una imagen de la plataforma StopBiogás Abadín

El Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas (SLG-CCLL) ha oficializado su oposición frontal a la instalación de dos plantas de producción de biometano en la parroquia de Quende, en el municipio lucense de Abadín. La organización agraria, que ya ha solicitado ser considerada parte interesada en el procedimiento administrativo, cuestiona tanto la idoneidad del modelo industrial como los beneficios medioambientales que las promotoras del proyecto, la energética Moeve (antigua Cepsa) y la asturiana InProEner, aseguran que traerá consigo. El conflicto, que enfrenta dos visiones sobre el futuro del rural gallego, sitúa a la comarca de A Terra Chá en el epicentro del debate sobre las energías renovables y la gestión de residuos ganaderos.

 

El proyecto, calificado de "inminente" por el alcalde de Abadín, José María López Rancaño, supondrá una inversión, dicen los promotores, superior a los 15 millones de euros y ocupará una superficie de unos 50.000 metros cuadrados en Quende.  López Rancaño es uno de los ediles más veteranos de Galicia, lleva de alcalde desde 1983. 

 

La previsión de los promotores es que la planta, que generaría quince empleos directos, transforme residuos ganaderos como purines y estiércol en biometano, un biocombustible considerado de segunda generación. Este gas renovable se obtiene mediante un proceso de digestión anaerobia y un posterior tratamiento de depuración, con el objetivo de inyectarlo en la red gasística y contribuir a la descarbonización. Moeve tiene planes aún más ambiciosos para Galicia y el conjunto del Estado, con una treintena de plantas proyectadas y una inversión global de 600 millones de euros para 2030. Según la compañía, cada instalación como la de Abadín podría generar unos 50 GWh anuales, equivalentes al consumo de miles de hogares, y evitar la emisión de miles de toneladas de CO2.

 

Sin embargo, el SLG-CCLL rechaza de plano estos argumentos y ha iniciado una ofensiva informativa y administrativa para frenar el proyecto. La organización sostiene que Abadín no necesita una planta de estas características, al no generar un excedente de residuos ganaderos que justifique una infraestructura de este tamaño. Según advierten, esto obligaría a traer purines y estiércol de otros municipios, a lo que se sumaría la utilización de otros materiales de mayor peligrosidad, como residuos de mataderos, subproductos agroindustriales o lodos de depuradoras, además de materia orgánica vegetal. El sindicato ya ha registrado escritos en la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático y en la Deputación Provincial de Lugo para acceder a los informes emitidos y ser parte activa en la tramitación ambiental. Además, el pasado 28 de febrero celebraron una charla informativa en Gontán para alertar a la ciudadanía sobre lo que consideran un modelo impuesto por las grandes energéticas.

 

Las alertas del SLG no se limitan al tipo de residuos a tratar. La organización pone el foco en las emisiones y subproductos derivados del proceso de producción de biometano. Advierten de que durante la digestión de la materia orgánica se pueden generar compuestos como el sulfuro de hidrógeno, conocido por su fétido olor a azufre, que podría afectar a la calidad de vida en la parroquia de Quende y sus alrededores.

 

"O problema vai seguir existindo ou mesmo vai ser peor ao introducir máis residuos dos que se xeran no territorio onde se instala a planta"

 

 Asimismo, inciden en la problemática del digestato, el material resultante del proceso. Contrariamente a lo que se promociona como un fertilizante orgánico aprovechable, el sindicato labrego sostiene que su gestión no resuelve el problema de base, ya que mantiene nutrientes como el nitrógeno y el fósforo. De esta forma, "o problema vai seguir existindo ou mesmo vai ser peor ao introducir máis residuos dos que se xeran no territorio onde se instala a planta", advierten desde la organización, incidiendo en que la cantidad de material a gestionar sería prácticamente la misma que la de los purines originales. 

 

Mientras la empresa Moeve confía en tener la planta operativa entre 2028 y 2029, el proyecto se encuentra en una fase inicial de tramitación. Según ha podido saber Galiciapress, la Dirección Xeral de Calidade Ambiental e Sostibilidade de la Xunta recibió el pasado mes de agosto las solicitudes de autorización ambiental integrada y evaluación de impacto ambiental. Fuentes de la Consellería de Medio Ambiente confirmaron al SLG que los expedientes están en una fase anterior al trámite de información pública. Este punto es clave, ya que el sindicato teme que cuando se abra ese plazo, gran parte de las decisiones ya estén tomadas. A mayores, el SLG también ha solicitado sin éxito por ahora informes a la Deputación de Lugo sobre el impacto en la Reserva da Biosfera Terras do Miño.

 

Esta controversia en Abadín no es un caso aislado, sino que se enmarca en un creciente malestar social en varias comarcas gallegas donde se proyectan instalaciones similares. En el municipio de Agolada (Pontevedra), la plataforma Stop Biometano Agolada, constituida a finales de 2025, ha logrado aglutinar a más de un centenar de vecinos en contra de una planta que, denuncian, se ubicaría a menos de un kilómetro de núcleos habitados . 

 

 

 

 

Los residentes alertan de posibles afecciones a acuíferos y de la generación de olores tóxicos, y han anunciado que llevarán su lucha a los tribunales si es necesario . Argumentan, en línea con el SLG, que "as industrias de biogás ou biometano usan os xurros como escusa para branquear outros residuos, como restos de matadoiros e lamas de depuradoras" .

 

Por su parte, la organización ecologista Adega ya ha alertado sobre el carácter "especulativo" de estos proyectos y su impacto en la agricultura gallega. La entidad recuerda que la digestión anaerobia no elimina el nitrógeno ni el fósforo, por lo que el problema de la contaminación por purines no se soluciona, sino que se traslada y concentra . 

 

 

 

 

 

Desde la Xunta de Galicia, sin embargo, se defiende la tramitación de estas plantas con "garantías plenas y máximo rigor". La conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, ha asegurado en el Parlamento que se busca un equilibrio entre el despliegue de estas energías renovables y la protección de la salud pública, llegando a calificar el biogás como una "oportunidad" para la comunidad .

 

El problema de fondo es qué hacer con tanto purín

El Sindicato Labrego Galego sitúa el debate más allá de la propia planta de biogás y lo conecta con la crisis estructural de la ganadería familiar en Galicia. Para el SLG, el problema de la gestión de purines no se resolverá con macroplantas industriales, sino que está directamente relacionado con la falta de superficie agraria útil. Con un 20% de SAU, muy por debajo de la media europea cercana al 40%, las explotaciones gallegas no tienen suficiente terreno para absorber los nutrientes de sus propios purines de forma natural. En este contexto, la organización lanza una pregunta incisiva: "Por que a Xunta inverte en grandes proxectos industriais, como é o caso da planta de biogás que se quere instalar en Abadín, pero logo denega os plans de mellora das mozas e mozos que queren apostar pola vida no rural?". Cifras de 2024, con 434 expedientes denegados frente a solo 180 aprobados, ilustran, a su juicio, una apuesta política por la gran industria frente al relevo generacional en las granjas. 

 

El ejemplo de otras regiones del Estado, como Cataluña a principios de los 2000, donde plantas similares acabaron cerrando, es esgrimido por el SLG para poner en duda la viabilidad a largo plazo del proyecto de Quende. Consideran que se trata de un modelo pensado por y para las grandes corporaciones energéticas, que poco tiene que ver con las necesidades de las pequeñas explotaciones familiares que predominan en Abadín. "Estamos ante un proxecto xerado e pensado polas grandes industrias enerxéticas ás que pouco ou nada lles importan os pequenos proxectos labregos que temos en Galiza", denuncian.

 

Mientras tanto, la multinacional Moeve (antigua Cepsa) defiende su estrategia 'Positive Motion' como una vía para descarbonizar su actividad, reduciendo un 55% sus emisiones para 2030. La compañía insiste en que el biometano, obtenido de residuos, es una pieza clave para la transición energética y para la economía circular. Sin embargo, el pasado de otros proyectos en Galicia arroja sombras de duda.

 

 El más emblemático fue el de Coeses (Lugo), donde la fuerte contestación vecinal, con más de 4.500 firmas de rechazo, y la compleja tramitación acabaron por enterrar definitivamente la planta tras no obtener la autorización ambiental pertinente, a pesar de haber sido declarada Proxecto Industrial Estratéxico (PIE) por la Xunta . Los vecinos de Coeses, que vivieron momentos de tensión al intentar hablar con el presidente Alfonso Rueda, lograron paralizar una instalación que, según los residentes, "acabaría contaminando nuestros pozos" .

 

El Concello de Abadín defiende la planta: "Un proxecto xenuíno" para el rural lucense

Mientras el Sindicato Labrego Galego endurece su postura contra el proyecto, el Concello de Abadín se ha posicionado claramente a favor de la instalación de la planta de biometano en la parroquia de Quende. El gobierno local que preside José María López Rancaño considera la iniciativa de Moeve e InProEner como una oportunidad estratégica para fijar población y dinamizar la economía de la comarca de A Terra Chá, una de las más castigadas por el envejecimiento y la pérdida de servicios.

Según ha trascendido de fuentes municipales, el proyecto que ocupará unos 40.000 metros cuadrados de los 50.000 totales de la parcela, supondrá una inyección económica de más de 15 millones de euros en el municipio. Desde el Concello destacan especialmente la creación de unos 15 empleos directos, una cifra que consideran relevante para una localidad de poco más de 2.300 habitantes. "Apostar por unha economía máis verde e sostible" es, según el mensaje difundido por el propio Ayuntamiento, uno de los pilares que justifican su respaldo al proyecto.

 

El gobierno local incide en que la planta permitirá la valorización energética de los residuos agroganaderos de la zona, transformando purines, esterco y restos orgánicos en biometano, un combustible que consideran "sostible de segunda xeración". Este argumento choca directamente con las tesis del SLG, que precisamente cuestiona que los residuos vayan a ser exclusivamente locales y alerta sobre la introducción de otros subproductos más contaminantes.

 

Para el equipo de López Rancaño, la planta no solo representa una fuente de empleo, sino también un símbolo de modernidad y compromiso medioambiental. "Fomentar o emprego local e o desenvolvemento rural" es otro de los beneficios que desde Abadín se ponen sobre la mesa, en un intento de contrarrestar el creciente malestar social que empieza a organizarse en la comarca. El Ayuntamiento ha asegurado que "mantémonos atentos aos avances deste proxecto estratéxico", dejando claro que su apoyo a la iniciativa de Moeve es firme y que confían en que los plazos anunciados por la compañía, que apuntan a una puesta en marcha entre 2028 y 2029, se cumplan.

 

Pancarta contra la planta de biometano en una foto del PSOE de Abadu00edn
Pancarta contra la planta de biometano en una foto del PSOE de Abadín

El PSOE de Abadín denuncia "veto" del alcalde y se alía con Stop Biogás contra las plantas

La agrupación socialista de Abadín  irrumpió en el conflicto de las plantas de biometano con un durísimo comunicado en el que carga contra el alcalde popular, José María López Rancaño, al que acusan de impedir el debate público sobre un asunto que consideran de "interese común". 

 

Según denuncian los socialistas, el regidor habría negado el uso del salón de actos del Concello para celebrar una charla informativa organizada por la plataforma vecinal contraria a las instalaciones.

Para el PSOE local, esta decisión supone un "feito discriminatorio e moi grave", ya que entienden que un espacio público debe estar a disposición de la ciudadanía para debatir proyectos de semejante envergadura. Los socialistas recuerdan que no se trata de una única planta, sino de "dúas macro-plantas de biometano" en la parroquia de Quende, un matiz que consideran relevante y que, a su juicio, el gobierno municipal estaría minimizando. 

 

El manifiesto de la agrupación, que no escatima en calificativos, tacha la actitud del alcalde de "antidemocrática" y llega a afirmar que el municipio está sumido en una "ditadura apoiada por os seus concelleiros". Los socialistas, que aseguran "padecer" este comportamiento desde hace años, lanzan un mensaje directo al equipo de gobierno: "Estades ahí para axudar e escoitar as preocupacións dos vosos veciños que para eso vos votaron".

 

Última hora

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Última hora
Cabeceralomasleido 1
Cabecerarecomendados 1

Galiciapress
Plaza de Quintana, 3 15704 Santiago de Compostela
Tlf (34)678803735

redaccion@galiciapress.es o direccion@galiciapress.es
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR POMBA PRESS,S.L.
Aviso legal - Política de Cookies - Política de Privacidad - Configuración de cookies - Consejo editorial - Publicidad
Powered by Bigpress
CLABE