Rosa Crujeiras, primera rectora: "Las mujeres, incluso en puestos de responsabilidad, somos ante todo mujeres"
Solo una semana después de las elecciones en la USC, Rosa Crujeiras, abre su despacho a Galiciapress para hablar de los retos más inmediatos que tendrá que asumir junto a su equipo en cuanto sea proclamada rectora, la primera en más de 530 años de historia de la universidad santiaguesa y la primera de toda Galicia. Los techos de cristal, la brecha salarial existente o retos como el apoyo a los estudiantes de familias vulnerables para que puedan acceder a la educación superior.
Con esta clase de nombramientos uno nunca sabe si es mejor dar la enhorabuena o el pésame. Lo complicado viene ahora…
Lo sabíamos cuando asumimos la idea de presentar la candidatura. Estamos con muchas ganas, la verdad. Con mucha ilusión, sobre todo después de los resultados, al tener el apoyo mayoritario en todos los sectores. Tenemos un proyecto de universidad donde tanto el estudiantado, como el profesorado y el personal técnico de gestión, se ven representados y se sienten interpelados también para colaborar.
¿Cómo son los tiempos ahora? Tengo entendido que este viernes termina el plazo para cualquier posible recurso y la proclamación será el día 23, ¿no?
Hay una proclamación definitiva el 23, pero después, a comienzos de abril, será la toma de posesión. Es a partir de ese momento cuando ya empezaría a trabajar el nuevo equipo. En este momento el rector está en funciones y ya estamos también trabajando con ellos en todo el traspaso.
Ahora con ilusión y ganas, pero, ¿cómo viviste el día de las elecciones? Imagino que, cuanto menos, en paz, sabiendo que te dejaste todo en la campaña.
Sí, la verdad es que con la tranquilidad del trabajo bien hecho. Nosotros pensamos que hicimos una buena campaña, que teníamos y que tenemos un buen proyecto, que tratamos de transmitirlo a la comunidad universitaria de la mejor manera posible. Lo que quedaba era esperar a ver si nuestro mensaje llegaba y así fue.
¿Y qué valoración haces de todo lo que fue la campaña, en la que salieron tantas cosas y parece que giró hacia cuestiones ajenas a la propia academia?
Creo que aún es pronto para poder hacer una reflexión sosegada sobre cómo fue toda la campaña. Desde nuestra candidatura tomamos la decisión consciente de no entrar en ningún tipo de descalificación o acusación personal. Siempre nos mantuvimos en el plano académico, hablando de universidad, y así lo hicimos desde el primer momento hasta el último. La hemeroteca está ahí para que podáis también comprobar que siempre fue la posición que pensábamos que era la que había que mantener. Fue la que mantuvimos y pienso que la comunidad universitaria también lo agradeció. Pero la campaña ya pasó, estamos en otra etapa y ahora toca trabajar por la universidad.
Recuerdo que fue en el debate de la Cadena SER cuando diste tal vez la respuesta más dura: vamos a centrar el tiro de una vez por todas y dejarnos de peleas.
Yo quería también trasladar ese mensaje porque en algunos momentos de la campaña, cuando tú no entras en provocaciones, a veces se puede confundir esa actitud con falta de liderazgo. No era eso. Era, simplemente, una decisión consciente de tener el convencimiento de que no todo vale, de que esto es una universidad, de que la discusión tiene que estar en el ámbito y en el plano académico, y que, pasadas las elecciones, todas y todos volvemos a ser comunidad universitaria y tenemos que seguir trabajando por nuestra institución. Me parecía que, como cierre, tocaba decir algo, más que nada reafirmando la posición que nosotros asumiéramos, que fue realmente lo que dije en aquel debate donde repetí que era una decisión consciente.
"QUIERO RECORDAR A LAS QUE LO INTENTARON ANTES"
Con tu victoria se pusieron sobre la mesa varias cuestiones. Una de género, al ser la primera rectora de la historia de la USC y de las universidades gallegas, y otra más a nivel personal y biográfico, ya que muchos medios hacían hincapié en que eres la primera de tu familia en ir a la universidad. Supongo que son dos responsabilidades que tienen un peso enorme.
Mucho. Sobre todo, por ejemplo, en la cuestión de ser la primera mujer, ahí quiero también recordar a las que lo intentaron antes. En Vigo, Margarita Estévez fue candidata en el año 94, creo recordar. En la Universidad de Santiago, en el 2010, concurrieron Laura Sánchez Piñón, Mercedes Brea y Pilar Bermejo; era una selección en las que creo que hubo siete candidaturas y concurrieron ellas tres. No llegaron. Esta vez hicimos posible que una mujer fuese a estar al frente.
Ahora la responsabilidad es que esto no termine aquí, que esto no sea una anécdota de que hubo una vez una rectora. Soy consciente de que se rompe un techo de cristal, que en una institución con una historia como la nuestra hay un nuevo liderazgo y al frente de la institución está, por primera vez, una mujer. Y una mujer que es de la enseñanza pública, eso lo reivindiqué siempre y lo seguiré haciendo. Yo soy de una aldea, de un colegio rural, de un instituto público, de una universidad pública y también por eso, con todo el convencimiento de que la universidad tiene que ser un espacio de igualdad para mujeres y hombres y un espacio de igualdad de oportunidades para todos.
En mayo hay elecciones en la UVigo y hay dos candidatas. Puede que pronto, aunque seas la primera, no seas la única.
¡Veremos! Tiene que hablar la comunidad de Vigo: dos candidatas y un candidato. Es una muestra de que las mujeres damos un paso al frente, somos mayoría dentro de la universidad en el estudiantado y en el personal. Es cierto que no somos mayoría en los puestos más altos de la carrera académica. Sabemos de las limitaciones, de las trabas que tenemos a veces para llegar a los puestos de responsabilidad, pero estamos ahí.
En política siempre se habla de los primeros cien días como ese período de gracia que se concede tras llegar a un nuevo sillón. ¿Cómo serán los primeros cien días de la etapa de Crujeiras?
Son varias primeras medidas. Tenemos que trabajar de manera urgente en las medidas que afectan a las personas. Por un lado, tenemos al estudiantado: la revisión de la implantación de políticas que permitan superar circunstancias de vulnerabilidad. Creo que tenemos que atender a nuestro estudiantado en esas nuevas necesidades que van surgiendo, porque no podemos hablar de rendimiento académico ni de excelencia académica si no miramos las condiciones en las que se desarrolla nuestro estudiantado.
Y después, en el ámbito del personal, tenemos por delante y afrontamos, tanto en el colectivo del personal docente investigador como en el personal técnico de gestión, administración y servicios, el relevo generacional. No podemos perder tiempo para asumirlo de manera planificada, de manera transparente. Tenemos pendiente la incorporación de profesorado para el próximo curso académico, que trataremos de hacerlo cuanto antes. Y en el caso del personal técnico de gestión, administración y servicios, hay que revisar cómo está el estado de los concursos y de las promociones para tratar de resolverlos lo más ágilmente posible y trazar esa próxima planificación para los próximos seis años. Actuar sobre las personas. Eso es lo más urgente.
Ese relevo generacional, ¿significa que caminamos hacia una nueva academia? ¿Que la de ahora ya está desfasada?
No diría eso. Sí que creo que tenemos que movernos hacia una institución más ágil, más moderna, más transparente. Y esto no viene únicamente por parte del profesorado, también viene por la estructura de gestión que tenemos. Estamos en un contexto de transformación tecnológica y tenemos que repensar cómo hacemos las cosas, porque nos movemos ahora de forma nativa en lo digital. Tenemos grandes retos en términos de funcionamiento de la institución.
Pero por otro, aproximadamente un tercio del personal técnico que empieza la legislatura no la termina. En los próximos cinco años, en el personal docente, va a haber más o menos un 30% más de jubilaciones que las que hubo en los últimos cinco. Y esto, además, se va a producir en algunas áreas donde en algunos casos hay que atender a la formación de doctoras y doctores, porque hay ámbitos en los que el mercado de trabajo es tan atractivo que la academia no es competitiva. Tenemos que movernos en una nueva realidad, en una nueva realidad social, en una nueva realidad tecnológica. Pero la universidad nunca puede perder de vista cuál es su razón de ser, y nuestra razón de ser es formar y hacer que el conocimiento sea un bien común. El conocimiento desde la investigación, desde la transferencia y desde la protección de la cultura y el patrimonio.
VULNERABILIDAD, VIVIENDA, MEDICINA...
Mencionabas esas situaciones de vulnerabilidad. Siento volver a tu biografía y al caso de ‘Os de Pena’, pero se comentó mucho aquello de “hija de marinero y ama de casa”. Cuántos chicos y chicas no habrán nacido en el seno de una familia idéntica. ¿Qué puede hacer la USC para abrirles las puertas a la educación superior? ¿Es realmente accesible la universidad hoy para todos los hogares o todavía existen muchas barreras para muchas economías domésticas?
Uno de los últimos informes que publicaba EAPN-Galicia identifica un alto porcentaje de los hogares en situación "de cristal". Eso quiere decir que cualquier gasto imprevisto rompe la economía familiar. Nosotros no podemos perder talento por falta de vivienda, por falta de recursos. Hoy el tema de la vivienda es algo que afecta mucho a nuestro estudiantado, tanto en Compostela como en Lugo. Nosotros tenemos las competencias que tenemos en ese ámbito, pero esto no quiere decir que tengamos que quedarnos en la inacción. Tenemos que tratar de que la vivienda no sea un problema, de que el mantenimiento no sea un problema. Tenemos esa misión como universidad pública.
¿Cuántos habrá...? Hay muchos. Durante esta campaña sí que encontré a mucha gente de origen rural, primeros y primeras universitarias aún a día de hoy en sus familias. Creo que ahí la universidad también tiene que hacer esa labor de acercar la universidad a todo el país y que se vea como una oportunidad de desarrollo y de inclusión social. Eso nosotros podemos hacerlo, podemos acercar la universidad, pero también una vez que acogemos a nuestro estudiantado, tenemos que darles todas las herramientas para poder desarrollarse y toda la ayuda para atender esas situaciones de vulnerabilidad que pueden vivir.
Me sorprendió mucho la identificación que recibí, sobre todo porque esta historia mía sale especialmente en esta última parte de la campaña, no sale al principio. Porque al principio nosotros también quisimos llevarlo a una cuestión académica: yo soy catedrática de Estadística y llevo muchos años en el gobierno de la universidad. Pero cuando ya sale la cuestión más personal, te das cuenta de la cantidad de gente que se acerca y que se identifica. Tenemos el país que tenemos y muchos y muchas de los que hicimos carrera académica es gracias a la enseñanza pública.
Ahora muchos chicos y chicas verán que es posible conseguirlo.
Esa es una de las bondades del sistema público, ¿no? Tanto del sistema de educación como del sistema de salud. Creo que son dos de las grandes joyas que tenemos dentro de nuestra sociedad y que tenemos que cuidarlas igual para todos. Y creo que en eso es en lo que tenemos que seguir trabajando; es una de nuestras misiones como universidad pública.
Todo esto nos lleva, una vez más, a la crisis de la vivienda, hoy un elemento diferenciador para que un joven pueda estudiar en la universidad. ¿Cuál será la primera medida urgente en este sentido?
Lo primero es ver la valoración que tenemos para la reapertura del San Clemente, ver cómo está, cómo se puede priorizar dentro de presupuestos. La otra medida que se puede implantar desde ya con las entidades del tercer sector de acción social y también a través de los programas de políticas sociales de los ayuntamientos: poner en marcha los programas de convivencia intergeneracional. Vamos a tratar de ponerlos a prueba para el próximo curso.
¿Cuál será, o cuál ha sido, la primera reunión de la nueva rectora? ¿Tienes previsto reunirte con Alfonso Rueda, por ejemplo?
El presidente llamó al día siguiente de las elecciones, sí. Recibí la felicitación del consejero el mismo día y al día siguiente recibí la llamada del presidente. En ese momento, aún sin tener nombramiento, no procede, pero sí que tuve encuentros con nuestro rector.
¿El cambio en el rectorado supone también cambios en planes como el acuerdo para Medicina?
El acuerdo de Medicina es un acuerdo institucional. Al igual que hay otros acuerdos y otros mandatos que heredamos, por ejemplo, del Claustro o del Consejo de Gobierno, que son los órganos de toma de decisiones en la universidad. Al tratarse de un acuerdo institucional, es un compromiso que adquiere la Universidad de Santiago de Compostela y que cualquier rectora tendría la obligación de sacarlo adelante.
Nosotros, dentro de lo que es el acuerdo de Medicina, el propósito será cumplir y hacer cumplir con todas las garantías, sobre todo con todas las garantías para nuestro estudiantado. Tenemos que garantizar, ante todo, que el estudiantado de la Universidad de Santiago de Compostela tiene los mismos derechos, los mismos deberes y se forma en las mismas condiciones en cualquiera de las sedes en las que curse los últimos años de sus estudios. Es un acuerdo institucional y tenemos que trabajar por él.
Y que no sea del gusto completo de la nueva rectora, ¿eso no abre paso a la posibilidad de cambiar alguna cláusula?
Es un acuerdo en el que hay muchas partes, pues no están solo las universidades, están también las consellerías. Nosotros lo que planteamos en este momento, además de que ya están trabajando los grupos técnicos en el avance de la descentralización, es velar por que se haga con todas las garantías. Nosotros trabajando también internamente, porque el título es responsabilidad nuestra, de nuestra Facultad de Medicina y Odontología. Internamente somos nosotros quienes mejor conocemos cómo es el título y cuáles son los aspectos que hay que atender. Tenemos que trabajar en esa línea, pero es un acuerdo institucional.
"EN SALARIOS NO SOMOS COMPETITIVOS, TENEMOS QUE OFRECER ALGO MÁS"
¿Cuál será, como universidad, el principal reto de tu legislatura? ¿Evitar que la privada siga duplicando grados y establecer unas reglas de juego idénticas para todos puede ser uno de ellos?
Nosotros no podemos competir con la privada ni en simplificación ni en precarización. Desde la Universidad de Santiago de Compostela, que me atrevo a decir que es la universidad más relevante del país por lo que supone para la historia de Galicia, por el desarrollo económico, por el desarrollo social... tenemos que reivindicar nuestro papel fundamental como universidad pública de Galicia. Tenemos que hacer el ejercicio de ser ejemplo de buen gobierno, de transparencia y de explicar, tanto a la sociedad como a todas las demás instituciones, el papel que tenemos que cumplir como universidad pública.
Por supuesto formamos, pero va mucho más allá de formar profesionales. Formamos, investigamos, transferimos conocimiento, transferimos cultura, cuidamos patrimonio, promovemos patrimonio... ponemos el conocimiento al servicio de la sociedad como bien común. Esto es fundamental y además lo hacemos, y lo tenemos que hacer, desde una visión de lo social, de cuál es nuestro papel como elemento de inclusión social. Y eso solo lo podemos hacer desde la pública. Ese es nuestro objetivo, pero también sabemos que lo tenemos que contar y que tenemos que hacer que la sociedad también nos vea como un agente fundamental para su progreso.
Tú conoces como nadie lo que es estar lejos y hacer carrera fuera de tu tierra. ¿Será una prioridad favorecer un ecosistema para que los investigadores puedan retornar?
De hecho, nosotros dentro del programa y teniendo en cuenta el momento de presión de relevo generacional que vamos a tener, tenemos que crear un entorno atractivo. Cuando estás fuera y te planteas el retorno, las condiciones económicas o muchas veces las condiciones de estabilidad no son las mismas que las que te ofrecen las universidades en Centroeuropa.
Dentro de la universidad pública tenemos un margen muy limitado para poder actuar sobre salarios, pero en lo que sí podemos actuar es sobre la garantía de desarrollo de carrera, el acompañamiento en la progresión académica… Que toda la gente que venga a trabajar con nosotros sepa que la universidad espera de ellas y de ellos que den lo mejor de sí porque mejor será la universidad. Para eso, la universidad facilitará y ayudará a que vayan progresando en la consecución de proyectos, en el contacto con el tejido económico, en la actividad de divulgación, también en la incorporación a la actividad de gestión dentro de la universidad... Que hagamos esa labor desde dentro de acoger y acompañar mejor a la gente que viene a trabajar con nosotros. Creo que eso puede ser un factor diferencial.
Tú misma dijiste que si fuese por dinero hubieras seguido en Bélgica…
Es una cuestión a nivel estatal. El sistema español de ciencia y tecnología, a nivel salarial, no es competitivo con otras universidades. Tenemos que tratar de ofrecer algo más porque, en el fondo, los que venimos a lo público somos servidores públicos. Pienso que te mueven también otras cuestiones que no son únicamente cuestiones económicas.
También supongo que será una cuestión de momentos vitales, de pensar que no compensa pasar tres horas de tren para ir al trabajo. La USC sí puede ofrecer esa estabilidad.
Santiago y Lugo son dos campus y dos ciudades con una inmejorable calidad de vida y las que estuvimos por el extranjero en ciudades más grandes es algo que aprecias dentro del desarrollo de tu vida familiar. Eso es una ventaja para nosotros, que podamos ofrecer también a la gente que viene a trabajar con nosotros el entorno social que tenemos tanto en Lugo como en Santiago. Donde tenemos margen para avanzar, acompañado de esto que ya está ahí, es justamente en ese acompañamiento al desarrollo de carreras. Que tú llegues y sepas que, independientemente de que las condiciones salariales en comparativa con otras universidades del extranjero, aquí tienes un entorno social atractivo, tanto en Compostela como en Lugo, y tienes un entorno investigador que te va a apoyar en tu carrera. Eso te puede dar unas ciertas garantías de que vas a poder progresar porque, además, la universidad quiere que progreses también.
Una de las aspiraciones, tal vez la más grande, es la de tener una universidad “feminista y libre de violencias”. Tu caso es particular porque, además de investigadora y docente, y de tener cargos de responsabilidad, también eres madre, en un mundo donde hoy todavía muchas mujeres tienen que elegir entre su carrera y su familia. ¿Puede la USC hacer algo para que no tengan que elegir una cosa o la otra? ¿O es una cuestión que compete solo a las administraciones públicas?
Podemos hacer mucho. De entrada, tenemos que implantar medidas efectivas de conciliación y medidas que permitan a nuestras investigadoras que la maternidad no suponga un parón en sus carreras. Porque este parón tras la maternidad se percibe después en términos salariales. Nosotros tenemos una brecha salarial dentro de la universidad, algo que sorprende mucho porque, si estás en una administración pública, los salarios son públicos, sí, pero buena parte de nuestra progresión salarial viene determinada por acumulación de méritos en investigación y en gestión. Se hizo un estudio en el año 2023 aquí en la universidad y esa brecha la primera vez que se abre es en el periodo de maternidad, y después nos cuesta recuperarlo.
¿Y cómo se puede corregir?
Poniendo medidas que faciliten la reincorporación a la trayectoria académica después de la maternidad. Lo tienen otras universidades, no tenemos que inventar nada. Por ejemplo, que después de un periodo de maternidad o acogimiento las mujeres puedan disfrutar de un periodo con una menor carga docente para poder ponerse al día en tareas de investigación, para que el currículo investigador no se vea perjudicado por este parón. Esto creo que es importante.
Después, el tema de las medidas de conciliación tiene que ser efectivo y tiene que haber una planificación. En la Universidad de Santiago de Compostela hace más de un año que no tenemos Plan de Igualdad. El Plan de Igualdad terminó en diciembre de 2024. Es cierto que una planificación no lo es todo, pero creo que tenemos que mirar hacia dónde queremos ir, y más cuando ya tenemos detectadas brechas salariales y dificultades en la progresión académica. No hay más que ver el porcentaje de catedráticas que tenemos dentro del cuerpo docente, pero también en el cuerpo de administración: quién asume las jefaturas de servicios o las jefaturas de áreas; también hay una brecha de género ahí. Hay una cuestión que vimos mucho en la campaña y es que las mujeres, incluso en puestos de responsabilidad, somos ante todo mujeres.
¿Y te encontraste con esa denuncia? ¿Alguien se acercó a ti y dijo: "yo tengo compañeros que ganan más que yo haciendo el mismo trabajo"?
Sí, pero no hace falta que nadie te lo verbalice porque lo tenemos en un informe. La universidad hizo este estudio.
No veremos cómo será la USC cuando tenga mil años, pero, ¿cómo será cuando haya que volver a pegar carteles en unas nuevas elecciones? ¿El programa que expones puede cumplirse en una sola legislatura?
¡Es que no podemos volver a presentarnos! La LOSU lo impide, es mandato único. Son seis años y no puedes volver a presentarte. Entonces el programa que traemos es a seis años. De hecho, obviamente, tienes que ir viendo pues un poco cómo van las cosas. Mira seis años atrás, cuando arrancamos con una pandemia. Habrá que ir adaptándose, pero nosotros, en nuestra planificación, aparecen programas a dos años, a tres años…lo que te permiten es un poco ir haciendo estos periodos intermedios dentro de todo el mandato. Pero es un programa a seis años que esperamos cumplir, por supuesto ir adaptándose también a las nuevas demandas, a las nuevas realidades sociales. Tenemos muchas ganas de estos seis años.
La última vez que hablamos dijiste que lo que esperabas era dejar una universidad mejor porque tu carrera no iba a terminar después de estos seis años.
Es que en los cargos académicos estamos de paso. Y tengo, tanto yo como mi equipo, seis años por delante y después seguiremos aquí, volviendo a las aulas, volviendo a nuestra investigación y a trabajar por nuestra universidad.
Escribe tu comentario