María Xosé Queizán, referente del feminismo gallego, académica de honor en la RAG
La escritora viguesa, referente indiscutible de la lucha por la igualdad en Galicia durante más de medio siglo, recibe el máximo reconocimiento de la institución que custodia la lengua gallega, apenas cuatro días después de ser homenajeada en el Día de la Poesía.
La Real Academia Galega (RAG) aprobó este viernes en sesión plenaria el ingreso de María Xosé Queizán como académica de honor. La decisión, tomada en el pazo municipal de María Pita de A Coruña, supone el reconocimiento institucional más alto que puede recibir una figura de las letras gallegas, y llega para una escritora que comenzó su carrera siendo todavía adolescente, cuando publicaba artículos en el periódico vigués El Pueblo Gallego. La propia RAG la ha definido como "la voz que sentó las bases del pensamiento feminista en Galicia".
En la misma sesión, la institución también eligió al escritor y periodista Pere Tobaruela como académico correspondiente. Tobaruela, nacido en Barcelona en 1965, reside en Galicia desde hace más de dos décadas y ejerce actualmente como secretario técnico de la Asociación Galega de Literatura Infantil e Xuvenil (GALIX).
Una figura que trasciende la literatura
El nombramiento de Queizán no ha sorprendido a nadie en los círculos culturales gallegos. Nacida en Vigo en 1939, su trayectoria abarca la narrativa, la poesía, el teatro, el ensayo y la traducción, siempre entrelazada con un compromiso político y feminista que la convirtió en figura central del activismo por la igualdad en Galicia. Su primera novela, A orella do buraco, publicada en 1965, se inscribió dentro de la Nova Narrativa Galega y marcó un antes y un después en las letras del país. A esa obra le seguirían ensayos fundamentales como A muller en Galicia (1977), considerado un texto clave para entender la articulación del feminismo gallego contemporáneo.
La faceta activista de Queizán va mucho más allá de sus libros. Fue una de las fundadoras de la Asociación Galega da Muller, también conocida como Feministas Independentes Galegas (FIGA), de la que asumió la dirección en 1983. Ese mismo año impulsó y comenzó a dirigir la revista Festa da Palabra Silenciada, una publicación integrada exclusivamente por mujeres que se mantuvo activa hasta 2014 y que se convirtió en un espacio de referencia para la literatura y el pensamiento feminista en lengua gallega.
El reconocimiento de la RAG llega además en un momento especialmente emotivo: apenas cuatro días antes de la aprobación de su nombramiento, la institución le había dedicado el Día de la Poesía 2026, con un recital celebrado en el Museo de Arte Contemporáneo de Vigo en el que más de una docena de escritores leyeron versos de su autoría. El acto terminó con la propia Queizán en el escenario junto a la cantante Uxía, interpretando Non, je ne regrette rien.
Galicia acoge a un académico catalán
La escritora leerá su discurso de ingreso en una ceremonia cuya fecha todavía no ha sido anunciada por la RAG. Ese acto marcará su incorporación formal a una institución fundada en 1905 y cuyo presidente desde abril de 2025 es Henrique Monteagudo. Queizán recibirá la condición de miembro de honor, una categoría reservada a aquellas personalidades cuya contribución a la cultura y la lengua gallegas resulta especialmente destacada.
En cuanto a Pere Tobaruela, su elección como académico correspondiente pone el foco en una figura que, pese a ser catalán de nacimiento, ha construido toda su carrera literaria en gallego y desde Galicia. Con más de medio centenar de títulos publicados, especialmente en el ámbito de la literatura infantil y juvenil, Tobaruela es el creador de la serie Formig4s y autor de obras premiadas como Mortos de ningures, Catro pedras vellas y Auga de lume. Su vinculación con la GALIX refuerza su papel como mediador entre la producción literaria para los más jóvenes y las instituciones culturales gallegas.
Ni Queizán ni Tobaruela han emitido declaraciones públicas tras conocerse el acuerdo de la RAG, más allá de lo recogido en el comunicado oficial de la institución.
Un reconocimiento que llega tarde para muchos
Para numerosas voces del mundo cultural gallego, el nombramiento de Queizán supone una deuda saldada, aunque con décadas de retraso. La escritora acumula un largo historial de galardones autonómicos, entre ellos el Premio Voz da Liberdade del PEN Clube de Galicia en 2011, el Premio Irmandade do Libro de la Federación de Libreros de Galicia en 2013 por su trayectoria, o el Premio de Igualdade Ernestina Otero en 2019, concedido por el propio Ayuntamiento de Vigo. La ciudad que la vio nacer también le dedicó un parque en 1998.
Su obra ensayística ha abordado campos tan diversos como la sociolingüística, estableciendo paralelismos entre la discriminación de las mujeres y la de la lengua gallega, o la necesaria articulación entre ciencias y humanidades. Una mirada propia e incómoda que, según la RAG, es precisamente la que justifica su incorporación a la academia como figura de honor.
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