Radu salva al Celta primero, lo condena después (Celta 1 - Lyon 1)
El portero rumano mantuvo a flote a su equipo pero se le escapó por debajo del cuerpo un remate en la recta final.
El Celta de Vigo y el Olympique de Lyon han empatado a uno esta noche en Balaídos, dejando la eliminatoria completamente abierta para la vuelta de los octavos de final de la Europa League. Ha sido un partido vibrante donde el equipo gallego pasó de la ilusión inicial por un gol tempranero a un tremendo ejercicio de resistencia que no pudo culminar por poco.
El encuentro comenzó justo como lo había planeado el técnico Claudio Giráldez. Aunque los franceses intentaban adueñarse del balón, el Celta se sentía muy cómodo esperando su momento para salir al contragolpe.
La estrategia dio sus frutos a principios de la primera mitad gracias a una jugada fantástica: Matías Vecino conectó con Williot Swedberg, quien sirvió un centro perfecto al corazón del área para que Javi Rueda llegara a la carrera y mandara el balón al fondo de la red, haciendo estallar de alegría a la afición viguesa.
Sin embargo, el guion cambió de forma drástica al poco de reanudarse el juego. En el minuto 55, Borja Iglesias vio la tarjeta roja, dejando al Celta con diez jugadores durante casi toda la segunda parte.
Esto obligó al equipo a encerrarse y defender su ventaja ante un Lyon que, bajo el sistema de intensivo control del balón que propugna Paulo Fonseca, se volcó al ataque buscando igualar el marcador.
Durante media hora, vimos a un Celta heroico que achicaba aguas y defendía cada balón como si fuera el último. El portero Radu estuvo magnífico con varias paradas de mucho mérito. Pero cuando ya parecía que los celestes iban a firmar una victoria épica, apareció el talento individual del rival y la mala fortuna.
A solo tres minutos del final, el joven brasileño Endrick, el flamante fichaje de invierno del Lyon procedente del Real Madrid, hizo su jugada clásica: trazó una diagonal desde la banda derecha hacia el centro y sacó un disparo que superó al portero Radu, a quien se le coló el balón por debajo del cuerpo y no fue capaz de detenerlo hasta que ya había superado la raya de golpe, sellando el empate definitivo.
A pesar del sabor agridulce que siempre deja un gol en los últimos minutos, el Celta demostró muchísimo carácter ante uno de los favoritos de la competición. Todo se decidirá la próxima semana en territorio francés.
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