Vídeo | El Dépor se abona a la épica: Altimira sella en el descuento una remontada de ascenso directo
El Deportivo de La Coruña sigue empeñado en hacer del sufrimiento su mejor aliado
El Deportivo de La Coruña sigue empeñado en hacer del sufrimiento su mejor aliado. En un partido donde el fútbol no fluyó y el Ceuta dominó gran parte del juego, los blanquiazules tiraron de efectividad y resistencia para llevarse tres puntos de oro del Alfonso Murube. Un zapatazo de Adrià Altimira en el tiempo de descuento certificó el 1-2 definitivo, situando a los coruñeses en puestos de ascenso directo.
Un inicio gris marcado por la "maldición del ex"
El plan de Antonio Hidalgo se vio comprometido desde el inicio. Con las bandas sacrificadas por las bajas en la enfermería, el Dépor intentó cerrar el juego por dentro, pero el Ceuta encontró una autopista en los costados. Koné e Illescas castigaron una y otra vez la línea de fondo herculina.
El dominio local se materializó pronto. Tras varios avisos de un Rubén Díez hiperactivo —que jugó infiltrado para cumplir la inexorable "maldición del ex"—, el marcador se abrió. En el minuto 15, tras un balón al larguero del propio Díez, Marcos Fernández aprovechó la pasividad de la zaga coruñesa en el área pequeña para fusilar a Álvaro Ferllo.
Reacción inmediata y frenesí
Cuando peor pintaban las cosas, el Dépor demostró que no necesita elaborar para morder. En el minuto 30, una recuperación alta de Diego Villares terminó en las botas de Bil Nsongo, previo toque de Stoichkov. El delantero no perdonó en el mano a mano ante Pedro López, devolviendo las tablas al marcador en la primera llegada clara de los visitantes.
El partido se convirtió entonces en un intercambio de golpes sin control:
Luismi Cruz rozó el gol, pero Rubén salvó bajo palos.
Matos estrelló un libre directo en la madera tras rebotar en el portero.
Stoichkov perdonó un mano a mano clarísimo tras un pase de Altimira.
El muro de Ferllo y el derechazo de la victoria
Tras el paso por vestuarios y con la baja por lesión de Miguel Loureiro, el Ceuta mantuvo su asedio. El Deportivo resistía como podía, encomendado a las paradas de Ferllo y a la visión de Mario Soriano, el único capaz de poner pausa al caos.
La entrada de Cristian Herrera le dio oxígeno al ataque. El canario tuvo el gol en sus botas tras un pase medido de Soriano, pero su remate se estrelló en el palo tras una gran intervención del meta local. Sin embargo, el destino guardaba un as bajo la manga.
Ya en el tiempo de descuento, emulando la gesta de hace dos semanas en Zubieta, Luismi abrió el balón para la llegada de Adrià Altimira. El lateral no se lo pensó y conectó un derechazo memorable que se coló en la portería caballa, desatando la locura en el banquillo coruñés. Con este triunfo, el Deportivo confirma que, incluso en sus días menos brillantes, tiene el oficio y la pegada necesarios para pelear por todo.
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