Caballero garantiza que Balaídos sede del Mundial pese a la RFEF: "Vigo va a ser sede, señor Louzán"
El PP critica que "miente todos los días" y exige que aclare como va a conseguir la ampliación del estadio a tiempo.
El pulso entre el Concello de Vigo y buena parte de las instituciones gallegas en torno a la candidatura mundialista no amaina. Abel Caballero vuelve a la carga con una proclama rotunda: Vigo será sede del Mundial 2030. "Vamos a ganar, lo verá todo el mundo y de forma muy rápida", ha asegurado el regidor socialista en declaraciones remitidas a los medios, en un nuevo episodio de una disputa política que lleva meses tensando las relaciones entre el Ayuntamiento, la Xunta, la Diputación de Pontevedra y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
El alcalde ha dirigido sus críticas, una vez más, al presidente de la RFEF, Rafael Louzán, al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, a la Diputación de Pontevedra y al PP de Vigo, a quienes acusa de estar "contra" la ciudad olívica en su aspiración de albergar partidos de la Copa del Mundo. "Vigo va a ser sede, señor Louzán, ya sé que a usted no le gusta. Va a ser sede, señor Rueda, ya sé que a usted no le gusta. Va a ser sede, señores del Partido Popular", ha proclamado Caballero, convencido de que la candidatura viguesa es imparable.
La financiación de la grada de Tribuna, el gran escollo pendiente para alcanzar los 43.000 asientos que exige la FIFA, vuelve a estar en el centro de la polémica. El alcalde ha reiterado que tanto el Gobierno gallego como la Diputación de Pontevedra deben asumir cada uno un tercio del coste de esa reforma, estimada en torno a los 60 millones de euros. "Que hable menos y que pague más", ha espetado Caballero en referencia a la presidenta del PP de Vigo, Luisa Sánchez.
GUERRA CON LOUZÁN, PP Y XUNTA
Desde el PP de Vigo, sin embargo, la lectura es radicalmente opuesta. La presidenta del partido en la ciudad y vicepresidenta de la Diputación de Pontevedra, Luisa Sánchez, ha contraatacado con dureza, asegurando que el alcalde "miente todos los días" y que, lejos de defender la candidatura, alimenta deliberadamente un enfrentamiento político. Sánchez ha lamentado que Caballero no haya aclarado a los ciudadanos "cómo va a conseguir que la ampliación de Balaídos, necesaria para albergar el Mundial, esté terminada a tiempo".
La dirigente popular ha recordado que fue la propia Diputación la que firmó una carta de compromiso de apoyo a la candidatura de Vigo y que ella misma solicitó los proyectos de los colectores y de la ampliación de la grada de Tribuna. "Pero no nos los ha mandado y eso nos impide avanzar. Y no los manda porque, como él confesó este miércoles, no tiene ni proyectos ni presupuesto ni cronograma", ha subrayado Sánchez.
La vicepresidenta provincial también ha rebatido la narrativa de Caballero sobre la supuesta hostilidad del PP hacia la candidatura olívica. Ha recordado que el grupo popular presentó una moción en el pleno municipal solicitando el respaldo de toda la Corporación a la candidatura mundialista "y él votó en contra", y que el propio alcalde "vetó" una declaración institucional en el mismo sentido. "El único interés del alcalde es alimentar una guerra política. El Mundial le da exactamente lo mismo", ha concluido.

El contexto en el que se producen estas declaraciones es especialmente delicado. Tras la renuncia de A Coruña —que se suma a la de Málaga— solo quedan nueve sedes vivas de las once que tenía la candidatura española, lo que ha reavivado las esperanzas de Vigo de ocupar una de esas plazas vacantes. Desde Madrid se ha deslizado que la RFEF ha reclamado a la FIFA que tanto Vigo como Valencia sean elegidas como sedes del Mundial 2030, aunque la decisión final recae en el máximo organismo del fútbol mundial.
El alcalde ha defendido que la reforma del estadio avanza y que el proyecto contempla una capacidad cercana a los 43.000 espectadores, el mínimo exigido por la FIFA para acoger partidos de la fase de grupos. Caballero ha exigido en los últimos días a Louzán que lleve a los técnicos de la FIFA a visitar Balaídos de forma inmediata para que puedan comprobar sobre el terreno el estado de las obras. El Gobierno de España, por su parte, ha trasladado su apoyo general a que Vigo forme parte de la lista de ciudades anfitrionas del Mundial 2030.
Louzán, por su lado, ha advertido en semanas anteriores de que la "bronca" política generada en torno a la candidatura viguesa puede perjudicar las opciones de la ciudad ante los organismos internacionales. El presidente federativo ha repetido que la decisión final sobre las sedes corresponde a la FIFA y que tanto Vigo como Valencia están "a las puertas" de ser seleccionadas. La Diputación de Pontevedra no ha realizado nuevas declaraciones públicas sobre el último cruce de acusaciones entre Caballero y el PP local.
CONTRARRELOJ
Lo que está en juego es enorme para Galicia. Si Vigo logra su objetivo, Balaídos se convertiría en el único estadio gallego en albergar partidos del torneo más visto del planeta, con el impacto económico y turístico que eso conlleva para toda la comunidad. El problema es que el reloj corre: la FIFA exige que las mejoras de los estadios estén completamente terminadas con un año de antelación al inicio del torneo, lo que aprieta los plazos de unas obras cuya financiación aún no está plenamente garantizada.
Mientras la ciudad olívica aguarda una decisión que podría llegar a finales de este año, el debate político interno sigue eclipsando la gestión técnica de la candidatura. Caballero insiste en que Vigo ganó su plaza "pese a las trampas" y que nadie puede frenarla. Sus adversarios le piden que deje de confrontar y empiece a presentar proyectos, presupuestos y plazos concretos. La FIFA, árbitro final de esta disputa, aún no ha dicho su última palabra.
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