Luisa Sánchez es la voz más crítica con Abel Caballero, tanto a nivel municipal, como portavoz y líder del PP de Vigo, como desde la Deputación de Pontevedra, donde es la vicepresidenta segunda y diputada en asunto crucial como es el deporte, que ocupa la actualidad estas semanas en la ciudad después de que el regidor olívico haya redoblado su apuesta por que Balaídos sea una de las sedes del próximo Mundial de Fútbol 2030. Aunque la FIFA tiene la última palabra, el recinto vigués solo repetirá la experiencia de España 82 si acomete una obra urgente en un proyecto que solo conoce Abel Caballero. Luisa Sánchez atiende a Galiciapress para desmonar la versión del alcalde, pedirle urgentemente que presente sus planes para Balaídos y que abandone los "populismos" y la búsqueda de "enemigos". La vivienda, la sanidad o su posible candidatura a las municipales de 2027, algunos de los temas que también aborda en esta entrevista.
El PP critica que "miente todos los días" y exige que aclare como va a conseguir la ampliación del estadio a tiempo.
"No ha mandado ni un solo documento", acusa Luisa Sánchez desde la Deputación de Pontevedra a Abel Caballero.
El alcalde vigués insiste en que la ciudad tiene que ser sede en el Mundial de 2030.
El magnate Juan Carlos Escotet y la alcaldesa Inés Rey deján atrás años de conflictos con un pacto que promete modernizar no solo el estadio, también el pabellón y los accesos. Ahora bien, nadie pone el dinero sobre la mesa necesario para convertir a Riazor en un estadio de 40.000 plazas -ahora tiene unos 33.000- por lo que no futbol en A Coruña en el Mundial de 2030. Una oportunidad que Vigo sin duda intentará aprovechar.
La RFEF dice que el proceso para elegir las sedes sigue abierto, pero Louzán saca a Vigo y A Coruña de la carrera.
El recinto herculino es uno de los estadios en la carrera por ser sede en el Mundial de España, Portugal y Marruecos en 2030.
El regidor y la ministra Milagros Tolón mantendrán un encuentro el próximo 2 de marzo.
La Diputación denuncia las "falsedades" del regidor e insiste en que no hay decisión sobre su apoyo económico porque no conoce el proyecto.
El regidor vigués sigue reclamando que la ciudad sea considerada en la carrera para el Mundial 2030.
Los dos recintos necesitan de una importante ampliación, pero cuando faltan poco más de cuatro años para el Mundial los proyectos están parados.
La tensión entre Rafael Louzán y Abel Caballero ha vuelto a escalar en el marco del debate sobre las sedes que acogerán el Mundial de 2030, del que España será uno de los países anfitriones. El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha reprochado al regidor vigués la lentitud en la modernización del estadio de Balaídos y ha puesto en duda que la ciudad pueda cumplir los exigentes plazos que requiere la FIFA. Louzán hizo estas declaraciones este jueves durante un acto del ciclo ‘Nueva Economía Fórum’, en Madrid, donde reiteró su voluntad de que Galicia tenga, al menos, una sede mundialista, aunque dejó claro que las ciudades deben “cumplir con los compromisos adquiridos”.
El presidente del Deportivo de la Coruña, con las cifras de asistencia en la mano, considera que aumentar el número de asientos hasta los 45.000 como planea el Concello será contraproducente para los intereses económicos del club. No obstante, y aunque su exposición es razonable, a la ciudad solo le queda una vía si quiere volver a vivir la Copa del Mundo: hay que ampliar el estadio.
El alcalde asegura que los populares vigueses nunca defendieron la candidatura de la ciudad.
Luisa Sánchez, presidenta del PP de Vigo, cree que lo mejor es que todo el Concello vaya a la RFEF.
Aunque ha cargado contra Abel Caballero, apela a "dialogar" e insiste en que "la última palabra la va a tener la FIFA".
"Exigimos toda la información", anuncia Caballero, que denuncia la existencia de "negros nubarrones" sobre la exclusión de Balaídos.
El alcalde de Vigo iniste en que el presidente de la RFEF "tiene que decir que la ciudad es sede del Mundial 2030".
El presidente de la RFEF ha sido nombrado el Congreso del organismo celebrado en Belgrado.
Como ocurrió con Fernando Sanz y Jorge Mowinkel, la RFEF decide prescindir de María Tato, una de las impulsoras de la candidatura de España.