Louzán saca a Vigo y A Coruña de la carrera a sede del Mundial 2030, aunque la RFEF mantiene el proceso abierto
La RFEF dice que el proceso para elegir las sedes sigue abierto, pero Louzán saca a Vigo y A Coruña de la carrera.
Los estadios para albergar alguno de los partidos del Mundial de España, Marruecos y Portugal en 2030 no están todavía definidos. Así lo ha declarado esta mañana Eduard Dervishaj, director de Relaciones Internacionales de la Real Federación Española de Fútbol, que mantiene "abierto" ese proceso de selección, donde todavía compiten (al menos sobre el papel) las ciudades de A Coruña y Vigo.
"Estamos desarrollando junto a FIFA unas visitas técnicas, han hablado con las autoridades públicas y con los estadios para ver dónde estamos en este momento y para planificar el proceso de la selección de las sedes que hemos presentado", manifestó Dervishaj en un comunicado compartido por la RFEF, donde se mostró favorable a que España cuente con más sedes en la Copa del Mundo que se disputará dentro de 4 años, pues "en España tenemos sedes que están fuera de la candidatura que tienen la posibilidad de que sean sedes en un futuro". Sin embargo, las palabras del presidente de la RFEF, el gallego Rafael Louzán, dejan en la estacada las pretensiones de los coliseos de A Coruña y Vigo, pues no parece que cumplan con los objetivos propuestos.
RIAZOR
Aunque el proceso para la selección de las candidaturas sigue muy abierto y será la FIFA la que tenga la última palabra, tal y como recalca la RFEF, lo cierto es que las palabras del presidente en una entrevista para 'El Larguero' de la Cadena SER parecen sacar por completo a los dos estadios gallegos de la ecuación. El primer damnificado sería Riazor, ya que Louzán detalla que A Coruña, como otras ciudades candidatas, "tenía unos deberes y esos deberes no se han hecho".
"La situación no está fácil", dice Louzán, muy en la línea de lo que trasladaban hace unos meses desde el grupo del Partido Popular del Concello da Coruña a este diario. "Es un proyecto sometido a plazos y que vamos muy mal de tiempo. Y no veo por parte de la administración un liderazgo en el tema, ni veo que por parte de la administración se haya conseguido buscar ese financiador privado que sí reconoció la alcaldesa que ya lo tenía hace un año, pero hasta el día de hoy no sabemos nada", declaraba entonces el portavoz popular, Miguel Lorenzo, a Galiciapress.
Empata todo esto con las declaraciones emitidas por el Deportivo de La Coruña de voz de su presidente, Juan Carlos Escotet, que no veía necesario ampliar el aforo de Riazor, ya que aumentar el número de localidades podría ser contraproducene para el club herculino: "Estamos ante un proyecto de enorme complejidad que exige el cumplimiento de requisitos estrictos en materia de movilidad, seguridad, sostenibilidad e impacto urbanístico. En este contexto, el Deportivo no puede ni debe comprometer su equilibrio financiero (...) no solo carece de sentido práctico, sino que supondría una caída de ingresos por exceso de capacidad durante el periodo de construcción. Requeriría de un nivel de inversión que sería enorme existiendo otras necesidades sociales. No le encontramos justificación financiera a duplicar el aforo del estadio cuando no es necesario".
BALAÍDOS
El caso de Balaídos es, si cabe, más complejo, pues aquí hay que conjugar no solo las aspiraciones de la ciudad para ser sede, como ya fuera en 1982, sino la animadversión pública que existe entre Louzán y Abel Caballero.
"Cuando la acabe (la obra de Balaídos), que será dentro de un año y pico con la última grada, serán 30.000 espectadores, por lo que nos dice el alcalde, y aquí se exigen 43.000. Hace falta poner 13.000 espectadores más en ese estadio", cifraba Louzán en la entrevista, donde consideró que la polémica en torno a Vigo "es más una invitación a la confusión" y "un tema de política" que una aspiración real.
"Dice que somos rivales. Llevo 11 años sin estar en política. Lo que pasa es que él quiere sacar algún rédito y está jugando con este tema", acusó Louzán al regidor olívico, que en las últimas semanas ha mantenido reuniones, incluso con el Ministerio de Deportes, para devolver a su cuidad a la lista de ciudades con verdaderas posibilidades a ser escogidas como sede del Mundial 2030.
"Se están dando los primeros pasos", dijo Caballero sobre esa ampliación de butacas hasta las 43.000 de las que habló Louzán, aunque sin concretar qué medidas se adoptarán para remodelar un estadio sometido en la última década a obras prácticamente continuas tanto en el interior como en el exterior del recinto. Al tiempo, acusó a Louzán de "mentir descaradamente" al techar en 30.000 el aforo de Balaídos cuando concluyan las obras.
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