España puede tener 6 equipos en Champions, el Celta tiene hasta 3 caminos para clasificarse
La victoria en Mestalla abre una carrera a cuatro bandas por la quinta plaza de la Liga que, gracias al coeficiente UEFA, da acceso directo a la máxima competición continental. Y si el Celta va más lejos en Europa, el escenario se multiplica.
Para entender por qué el 0-2 del Celta en Valencia importa más de lo que parece, hay que salir un momento del fútbol doméstico y mirar a Nyon. La UEFA ha confirmado que España ocupa actualmente el segundo puesto en el coeficiente de rendimiento europeo de clubes por federación en la temporada 2025-26, solo por detrás de Inglaterra. Eso significa que LaLiga, igual que ya ocurrió en anteriores temporadas, recibirá una plaza adicional en la próxima Champions League: la que irá a parar al quinto clasificado de la competición doméstica. Con cuatro plazas fijas garantizadas para los cuatro primeros de la tabla —Barcelona, Real Madrid, Villarreal y Atlético de Madrid—, la quinta tiene nombre propio esta temporada: y ahora mismo lo disputan cuatro equipos en solo cuatro puntos.
El Betis es quinto con 45 puntos, el Celta sexto con 44, y la Real Sociedad y el Getafe comparten la séptima y la octava posición con 41 cada uno. Cuatro equipos en un pañuelo, ocho jornadas por disputar, y un premio que en temporadas recientes equivalía simplemente a jugar la Europa League, pero que este año tiene otro peso: una plaza directa en la fase de liga de la Champions. La carrera, en resumen, está completamente abierta.
El Celta llega a esta recta final en una posición envidiable en el contexto del grupo, pero también con una salvedad importante: el Betis compite exactamente en las mismas condiciones. Los verdiblancos también siguen vivos en la Europa League, también sufren la sobrecarga de un calendario doble frente, y también tienen lesionados en plantilla. Lo que diferencia al Celta en este momento es que el club vigués puede acceder a la Champions por hasta tres vías distintas, algo que ningún otro rival en esta pelea puede decir.
| Pos. | Equipo | PJ | Pts | Diferencia |
|---|---|---|---|---|
| 4º | Atlético de Madrid | 30 | 57 | — |
| 5º | Real Betis | 30 | 45 | –12 vs Atleti |
| 6º | RC Celta de Vigo | 30 | 44 | –1 vs Betis |
| 7º | Real Sociedad | 30 | 41 | –3 vs Celta |
| 8º | Getafe CF | 30 | 41 | –3 vs Celta |
Tres caminos, un destino
El primero y más inmediato es también el más incierto: ganar la Europa League. Si el conjunto de Claudio Giráldez elimina al Friburgo en los cuartos de final —ida el jueves 9 de abril en Alemania, vuelta el 16 en Balaídos— y avanza hasta la final del 20 de mayo en Estambul, la clasificación continental quedaría garantizada al margen de lo que ocurra en la tabla. El Celta se convirtió en uno de los ocho mejores equipos de Europa tras eliminar al Olympique de Lyon, el líder de la fase de liga, con una autoridad que nadie esperaba en el Groupama Stadium. El factor campo en la vuelta, ganado precisamente por haber eliminado al líder, da a Balaídos un protagonismo añadido.
El segundo camino pasa por superar al Betis en la tabla y acabar quinto. Con solo un punto de diferencia entre ambos, la pelea es matemáticamente accesible, y la gestión del doble frente puede jugar a favor de los celestes si los de Manuel Pellegrini se desgastan antes en Europa. El Betis también se enfrenta en cuartos de la Europa League al Braga, en una eliminatoria que se juega en las mismas fechas que la del Celta. Un calendario más exigente para los béticos —reciben al Real Madrid en el tramo final de liga— podría abrir la puerta a los vigueses.
El tercero, el más improbable pero también el más glorioso, conduciría a España a tener seis equipos en la próxima Champions League. Para que eso ocurra, el Celta tendría que ganar la Europa League y terminar fuera del top cinco en la liga. En ese caso, la plaza de ganador de la Europa League iría al Celta, mientras que la plaza del coeficiente EPS iría al quinto clasificado doméstico —Betis, Sociedad o Getafe, según cómo quede la tabla—. Es un escenario cruzado, casi de ciencia ficción, pero la UEFA ya lo ha contemplado en sus normativas y España tiene todas las condiciones para que se produzca.
Real Sociedad y Getafe, los que acechan
Reducir el análisis a Betis y Celta sería un error. La Real Sociedad y el Getafe están a solo tres puntos de los vigueses y tienen ocho partidos para enmendarlo. Los donostiarras, séptimos con 41 puntos, llevan una segunda vuelta irregular que les ha alejado de las posiciones de privilegio que ocupaban en los primeros meses de competición. El Getafe, octavo con los mismos 41, es el equipo con el calendario aparentemente más manejable de los cuatro aspirantes y ha demostrado durante toda la temporada una solidez defensiva que le permite puntuar en los campos más incómodos.
Ni la Real Sociedad ni el Getafe compiten en Europa esta primavera, y eso es a la vez una ventaja y una limitación. Ventaja, porque no arrastran el desgaste del doble frente que sí sufren Betis y Celta. Limitación, porque tampoco pueden aspirar a la vía alternativa que ofrece la Europa League. Su único camino a la Champions es la tabla, y en ese terreno la diferencia de tres puntos con el Celta es perfectamente recuperable en ocho jornadas. Giráldez tendrá que vigilar por el retrovisor mientras pelea en Friburgo.
El Celta recibe al Oviedo el próximo domingo 12 de abril en un partido que, sobre el papel, debería ofrecer los tres puntos. Sin embargo, el técnico vigués llega a esa cita con la enfermería más llena de lo deseable: Iago Aspas, Carl Starfelt y Matías Vecino son bajas confirmadas, a las que se suma la baja de larga duración de Miguel Román, que no volverá en lo que resta de temporada. Ilaix Moriba recibió el alta médica a principios de semana, lo que aporta algo de aire a un centro del campo que lleva semanas operando bajo mínimos. La gestión de los minutos de Hugo Sotelo y del propio Moriba será determinante en un mes en que el equipo puede llegar a disputar cinco partidos.
El coeficiente, el gran aliado invisible
Lo que hace diferente esta temporada respecto a otras es que la quinta posición en LaLiga tiene un valor que antes no tenía. Hasta hace dos años, el quinto clasificado de la liga iba a la Europa League. Hoy, gracias a que España ha consolidado su posición como segunda federación europea en el coeficiente de rendimiento de la UEFA, ese puesto vale una plaza directa en la fase de liga de la Champions. La UEFA actualiza semanalmente esa clasificación, y a fecha de finales de marzo, España tiene una ventaja cómoda sobre Alemania, tercera en la tabla. El avance de Celta y Betis en la Europa League ha sido determinante para acumular esos puntos de coeficiente colectivo.
Hay una casuística importante que conviene aclarar: si el equipo que gana la Europa League es el mismo que termina quinto en LaLiga y accede a la Champions a través de esa plaza EPS, la plaza adicional de ganador de la Europa League queda vacante y se asigna al equipo con mejor coeficiente UEFA que esté clasificado para los play-offs previos de la competición. En ese escenario, España no tendría seis equipos sino cinco. Para que haya seis de verdad, el ganador de la Europa League tiene que ser un equipo que no acceda a la Champions por la vía doméstica. El Celta, actualmente sexto, cumple ese requisito a la perfección si el Betis termina quinto.
Queda mucho por jugar. Ocho jornadas de liga, una eliminatoria europea en dos semanas, y la posibilidad de semifinales y una final en Estambul para quien aguante. El Celta de Vigo nunca había tenido tantas opciones abiertas al mismo tiempo en un mes de abril. La ciudad que conquistó el Groupama Stadium en marzo puede soñar, con datos, con jugar en la Champions League la próxima temporada. Depende, en buena parte, de sí mismo.
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