Vídeo | El Obradoiro asalta el Coliseum y toma las riendas del ascenso directo (84-92)
A Coruña se tiñó de berenjena en un derbi eléctrico. El Monbus Obradoiro hizo historia este sábado al convertirse en el primer equipo en vencer al Leyma Básquet Coruña en su feudo en lo que va de Liga, un triunfo vital que permite a los de Diego Epifanio seguir dependiendo de sí mismos para alcanzar el ascenso directo a la ACB.
El Coliseum presentaba un lleno histórico para recibir un duelo que destilaba tensión desde el salto inicial. El Obradoiro arrancó con un ritmo endiablado, liderado por un Westermann quirúrgico que castigó con dos triples tempraneros. Sin embargo, el Leyma Coruña no se dejó amilanar. Con la garra de Thiam dominando las zonas y un Cuevas que levantó a la grada con un triple desde el logo, los locales cerraron el primer acto con ventaja (26-19) tras un clínico robo de Diop.
Reacción santiaguesa y equilibrio al descanso
En el segundo cuarto, la figura de Munnings emergió para meter de nuevo al Obra en el partido. Pese a los problemas de fluidez ofensiva de ambos conjuntos y el acierto de Micovic desde el perímetro, los santiagueses lograron recortar distancias. La batalla en el rebote, especialmente defensivo, fue el gran quebradero de cabeza para los de Epifanio, permitiendo que el Leyma se marchara a vestuarios aún por delante (41-37).
Duelo de pistoleros y remontada
Tras la reanudación, el partido entró en una fase de locura. Barcello encendió la mecha con un triple inverosímil sobre la bocina, respondido de inmediato por Pacheco y Cremo. El intercambio de golpes fue constante, pero el Obradoiro empezó a sacar rédito del bonus de faltas local. Con un juego coral donde se sumaron Jorgensen, Barrueta y un incisivo Brito, los visitantes lograron darle la vuelta al electrónico justo antes de encarar el último asalto (66-68).
Sentencia en el desenlace
El cuarto definitivo fue una guerra de trincheras. Con las esquinas cerradas, el juego se trasladó a la pintura, donde Brito se impuso con un 2+1 clave que puso una renta de cinco puntos. Aunque un triple de Jou dio aire a los naranjas, la inercia ya era totalmente obradoirista. Un triple de Munnings y la solvencia de Kravic bajo el aro terminaron por hundir las esperanzas herculinas. El acierto desde el tiro libre certificó el 84-92 final.
Tensión tras la chicharra
La nota negativa de la jornada se produjo tras el pitido final. Lo que debería haber sido una celebración deportiva se vio empañada por una tangana en el centro de la pista. Según confirmó el técnico local, Carles Marco, en rueda de prensa, el incidente se originó tras un presunto insulto directo de Sergi Quintela hacia su persona, después de que el entrenador pidiera a los jugadores visitantes que no celebraran sobre el logo central del parqué.
Jugadores como Barrueta, Quintela y Galán por un lado, y Mus Barro y Cuevas por otro, tuvieron que ser separados en un clima de alta tensión que también incluyó un rifirrafe entre Goran Huskic y un directivo local antes de que los equipos lograran retirarse a los túneles.
Pese al amargo final, Santiago celebra una victoria estratégica que aclara el camino hacia el ascenso, en un derbi que ambos clubes confían en reeditar el próximo año en la máxima categoría del baloncesto nacional.
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