UU.AA. reclama una aplicación responsable del acuerdo UE-Mercosur y exige medidas para evitar impactos críticos
Consumidores de Galicia pide reforzar control en el etiquetado, mientras que el Sindicato Labrego Galego y el BNG rechazan con rotundidad el plan
El sindicado Unións Agrarias (UU.AA.) ha reclamado una aplicación responsable del acuerdo UE-Mercosur para proteger a la ganadería y al sector agroalimentario gallego, al tiempo que ha solicitado la puesta en marcha de medidas para evitar impactos críticos en el conjunto del sector productor.
Así, UU.AA. ha dicho compartir la preocupación existente en el sector ganadero gallego con esta propuesta y ha manifestado que "los riesgos" que introduce "no pueden ser ignorados ni minimizados".
Sin embargo, la organización entiende que su impacto sobre la actividad agroganadera en la Comunidad dependerá del papel que las instituciones europeas, estatales y europeas adopten a la hora de aplicarlo y velar por los intereses del sector.
Por ello, insta a las tres administraciones a impulsar una estrategia "clara" de aplicación responsable del acuerdo. En concreto, reclama controles efectivos en frontera e inspecciones en origen que garanticen una reciprocidad real en los estándares sanitarios, ambientales y de bienestar animal, para que no accedan al mercado europeo productos producidos bajo condiciones que no serían legales en la UE.
A su vez, Unións Agrarias considera "imprescindible" reforzar la demanda interna "como pilar de estabilidad" del sector en la Comunidad. "La diferenciación por calidad, origen, trazabilidad y sostenibilidad es una herramienta clave para reducir la sustituibilidad del producto y mejorar la posición negociadora de nuestros productores", ha reivindicado.
CONSUMIDORES
Por su parte, la Unión de Consumidores de Galicia subraya que el principal reto "no será tanto la seguridad alimentaria objetiva", sino "la calidad percibida y la confianza" de las personas consumidoras.
En este sentido, la organización apunta que parte de la ciudadanía muestra preocupación por las diferencias en los modelos de producción, el uso de determinados fitosanitarios o el impacto ambiental de algunas explotaciones en los países de origen.
Por este motivo, considera prioritario reforzar la claridad del etiquetado de origen de los alimentos, la trazabilidad completa (especialmente en los cárnicos), la información pública sobre controles e inspecciones y el acceso sencillo a los sistemas oficiales de alerta alimentaria.
SLG, "ROTUNDO RECHAZO"
Por el contrario, el Sindicato Labrego Galego ya ha avanzado que trasladará su "rotundo rechazo" al acuerdo en las conversaciones que mantendrán en Bruselas la Comisión Europea y sus aliados de la Coordinadora Europea Vía Campesina.
"No queremos ni vamos a negociar ningún tipo de cláusulas, no aceptamos ningún tipo de tratado en cuanto al Mercosur", ha remarcado el responsable de la Secretaría de Acción Sindical, Brais Álvarez.
Asegura que este tratado "arruina el futuro de la agricultura familiar y la soberanía alimentaria de ambos continentes", además de suponer "la entrega de la producción de alimentos a los intereses del agronegocio y de las grandes corporaciones".
Además, apunta que permitiría la llegada sin aranceles de 99.000 toneladas anuales de carne de bovino, 100.000 toneladas de carne de pollo, miles de toneladas de carne de cerdo, 45.000 toneladas de miel, así como la liberalización del 86% de los productos agrícolas procedentes del Mercosur.
Por este y otros motivos, SLG exige a la Unión Europea y a todas las administraciones la oposición total a este acuerdo y avanza que continuará con las movilizaciones, a las que anima a sumarse al conjunto de la ciudadanía gallega.
BNG: "CINISMO POLÍTICO" DEL PP
Mientras, el BNG ha vuelto a exigir al Gobierno que retire su apoyo al acuerdo comercial entre Europa y el Mercosur, ya que considera que supone "una amenaza directa" para la supervivencia de miles de explotaciones gallegas.
En este sentido, la senadora nacionalista Carme da Silva ha denunciado que el Ejecutivo central "apoyó de manera entusiasta un acuerdo profundamente lesivo para Galicia, sin calibrar ni asumir las consecuencias económicas, sociales y ambientales que tendrá para el tejido productivo".
También ha puesto el foco en el "cinismo político" del PP, que "pretende capitalizar el malestar del sector" cuando, ha señalado, "fue uno de los principales impulsores del acuerdo en la Unión Europea".
"El PP no solo es corresponsable de este acuerdo, sino que durante años reclamó que el Estado español liderara su firma y aprobación", ha recordado Carme da Silva.
Escribe tu comentario