¿Invertirías en una casa solo para 50 años? Outra Forma de Vivenda empieza a construir en A Coruña
La cooperativa Outra Forma de Vivenda firma la escritura del solar municipal y contará con dos años para levantar treinta y cinco hogares bajo un modelo pionero en Galicia que blinda el precio de la vivienda de por vida
A Coruña lleva años sufriendo una crisis habitacional. El precio medio del alquiler en la ciudad pasó de 529,5 euros en 2020 a 733,1 euros en 2025, un encarecimiento del 38,5% en solo cinco años. Comprar tampoco es una salida al alcance de todos: el acceso a la hipoteca exige entradas que muchas familias no pueden reunir, y el parque de vivienda pública sigue siendo insuficiente para absorber la demanda. Es en ese escenario donde una cooperativa ciudadana nacida hace una década acaba de dar el paso más importante de su historia.
La cooperativa Outra Forma de Vivenda acaba de firmar la escritura para recibir el solar y formalizar la adjudicación plena de la parcela Z-26A, en el barrio de Xuxán. A partir de ahora dispone de cuatro meses para presentar la solicitud de licencia municipal y dos años para la construcción del edificio..El horizonte de mudanza, según señala la portavoz de la cooperativa, Margarida Vázquez, se sitúa en finales de 2028 o comienzos de 2029.
As Lavandeiras, nombre con el que se bautiza el proyecto, será el primer edificio de vivienda colaborativa en régimen de cesión de uso de toda Galicia. Un hito que, según los propios promotores, demuestra que construir fuera de la lógica del mercado no solo es posible, sino que ya tiene dirección postal.
Una alternativa a diez años vista
Outra Forma de Vivenda fue fundada en 2015 como cooperativa sin ánimo de lucro. Su modelo de cesión de uso está inspirado en experiencias europeas como las de Dinamarca o en referentes nacionales como el de Barcelona.
Durante una década, la entidad ha desarrollado talleres, jornadas y procesos participativos que han ido tejiendo una comunidad antes de que existiera siquiera un ladrillo. En 2025, su propuesta arquitectónica resultó ganadora del concurso convocado por el Concello de A Coruña para la concesión de una parcela en Xuxán.
La alcaldesa Inés Rey explicó que la parcela Z-26A fue adjudicada a Outra Forma de Vivenda para levantar entre 33 y 38 viviendas en régimen de cesión de uso. El mecanismo implica que la cooperativa construye el edificio y lo gestiona, mientras el suelo permanece en manos del Concello. Al cabo de cincuenta años, tanto el inmueble como la parcela revierten al patrimonio municipal.
El diseño del edificio corre a cargo de Hábitat Social, cooperativa de arquitectura y urbanismo. El proyecto plantea un inmueble bioclimático orientado al sur para reducir el consumo energético, construido con madera contralaminada —un material que agiliza los plazos y minimiza el impacto ambiental—, y dotado de climatización por geotermia, ventilación de doble flujo, paneles solares y sistemas de reutilización de aguas pluviales.
Siete plantas, treinta y cinco hogares y un patio compartido
El edificio se levantará en siete plantas y albergará alrededor de treinta y cinco viviendas de distintas tipologías, desde estudios de 40 a 50 metros cuadrados hasta pisos de tres dormitorios de 97 metros. El elemento central del proyecto será un gran patio interior que funcionará como pulmón verde y espacio de convivencia, complementado con áreas comunes como salas polivalentes, lavandería, huerto urbano y espacios de trabajo compartido.
La selección de los futuros socios no depende únicamente de la capacidad económica. El proceso de incorporación busca sobre todo la implicación en el proyecto y la disposición a tejer comunidad, con una vecindad de confianza entre todos los integrantes. La cooperativa dice que la mayoría de las plazas ya están ocupadas pero mantiene abierto el proceso de captación de nuevas personas socias que quieran sumarse antes de que el grupo quede cerrado por completo.
Ni hipoteca ni alquiler al uso
La gran diferencia con el modelo dominante de acceso a la vivienda en España no es solo de precio, sino de concepto. En el sistema tradicional, comprar implica asumir una hipoteca a décadas, construir un patrimonio personal —y, con ello, alimentar una lógica de revalorización constante que encarece el mercado para todos— o, en el peor de los casos, quedar atrapado en un alquiler que sube cada año al ritmo del mercado y que no genera ningún derecho estable sobre el hogar.
El modelo cooperativo de cesión de uso se sitúa entre el alquiler y la compra, pero con una lógica radicalmente distinta: las personas socias realizan una aportación inicial más asequible que la entrada de una hipoteca y después abonan una cuota mensual estable, fijada a precio de coste y al margen de las fluctuaciones del mercado.
Las viviendas no se pueden vender ni convertir en patrimonio individual. La cooperativa es propietaria del edificio, sin ánimo de lucro, por lo que no existe especulación posible. El socio no "posee" la vivienda, pero tiene un derecho de uso garantizado de al menos cincuenta años.
El origen del modelo se sitúa en Dinamarca y Uruguay. Dentro del Estado español, Cataluña es la principal referencia de un sistema que protege a los hogares frente a las dinámicas especulativas, reduce costes a medio y largo plazo y recupera la vivienda como un bien común, favoreciendo la cohesión social.
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