Ganaderos gallegos estallan contra importaciones de leche a 20 céntimos el litro
Unións Agrarias convoca este sábado una acción sindical en un cash de A Coruña tras identificar durante una semana cisternas procedentes de Francia y Portugal con leche muy por debajo de los costes de producción. La organización denuncia que las industrias lácteas intentan forzar una rebaja de ocho céntimos en los contratos mientras los gastos de las granjas no dejan de subir.
El sector lácteo gallego vive uno de sus momentos más tensos en los últimos años. Unións Agrarias lleva una semana controlando el origen de las cisternas que abastecen a las principales industrias lácteas de Galicia —entre ellas Lactalis, Leite Celta y Leite Río— y ha constatado que una parte significativa del suministro llega de Francia y Portugal a precios que rondan los 20 céntimos por litro, muy por debajo de los costes de producción. Esta tarde, a las 12:00 horas, la organización agraria ha convocado a sus afiliados ante el Cash Galicia del Parque Empresarial de A Sionlla, en A Coruña, después de comprobar que este establecimiento comercializa leche envasada que, en su opinión, entró en el mercado en condiciones de venta a pérdidas para presionar a la baja los contratos de las explotaciones gallegas.
No es la primera movilización de la semana. El miércoles, Unións Agrarias ya organizó piquetes informativos en los accesos a varias plantas envasadoras y pudo verificar sobre el terreno la entrada constante de camiones cisterna procedentes de Portugal. La organización considera que esta afluencia masiva de materia prima foránea no es casual: las empresas lácteas estarían utilizándola como palanca para justificar una bajada drástica en los nuevos contratos de recogida de leche, cuya renovación está prevista para esta primavera.
El contexto es especialmente delicado. Los costes de producción de las granjas gallegas han subido alrededor de siete céntimos por litro de leche como consecuencia del encarecimiento de combustibles, energía, fertilizantes y plásticos. Sin embargo, las primeras propuestas de renovación de contratos que Lactalis ha trasladado a los ganaderos contemplan una rebaja de hasta ocho céntimos y un precio base de 0,38 euros por litro. La organización agraria denuncia que esta lógica vulnera la Ley de la Cadena Alimentaria, que obliga a que los precios se formen de abajo arriba, partiendo siempre de los costes reales de producción.
Las cifras del mercado europeo
Para entender la presión sobre las granjas gallegas hay que mirar al mercado continental. El precio medio de la leche en España se situó en enero en 54,1 céntimos —52,9 en Galicia—, mientras que en Portugal ese mismo mes descendió hasta los 40 céntimos de media y en Francia se situó ligeramente por debajo de los 45 céntimos. Esta brecha hace económicamente atractivo para las industrias traer leche del exterior. Las compras de leche al exterior por parte de industrias lácteas gallegas aumentaron un 75% durante 2025 , una tendencia que se ha acelerado en las primeras semanas de 2026 y que el sector ya denomina abiertamente como "competencia desleal".
El problema tiene además una dimensión que afecta directamente a los consumidores: según denuncia Unións Agrarias, el etiquetado de los envases que estas industrias colocan en los puntos de venta sigue indicando mayoritariamente que el origen de la leche es español, cuando en las plantas están entrando de forma masiva cisternas procedentes de otros países. La organización califica esta práctica de fraude y reclama campañas de inspección intensivas tanto de la Xunta como del Ministerio de Agricultura.
Galicia no puede permitirse ser indiferente a esta crisis. La comunidad gallega concentra el 41,5% de toda la producción láctea española, con más de 6.100 explotaciones que en 2024 realizaron entregas por valor de más de 1.350 millones de euros, lo que la convierte en la novena región productora de toda Europa. Al ser Galicia la primera comunidad en renovar contratos, los precios que se fijen estos días marcarán la tendencia para el resto del país, algo que aumenta la presión sobre el momento negociador actual.
La Xunta prometió inspecciones
Ante la gravedad de la situación, Unións Agrarias solicitó una reunión de urgencia con la conselleira de Medio Rural, María José Gómez, que se celebró el pasado sábado. La conselleira reconoció las consecuencias del conflicto de Irán para el sector primario —energía, gasóleo, fertilizantes y plásticos— y anunció que pedirá al Gobierno la reducción de los impuestos que gravan la energía y el gasóleo agrícola, comprometiéndose además a impulsar las inspecciones demandadas. La organización agraria espera que ese compromiso se concrete cuanto antes en una campaña real de control sobre el origen de la leche que circula por Galicia.
La movilización no se limita a Galicia. UPA comenzó a detectar y denunciar estas prácticas hace unos días en Galicia, más tarde en Castilla y León, y ahora denuncia que la estrategia de importación de leche a bajo coste se ha extendido a todo el territorio nacional. El Sindicato Labrego Galego también convocó una concentración ante la planta de Lactalis en Vilalba contra la bajada en el precio contemplada en los nuevos contratos, advirtiendo de que compromete la viabilidad de las menos de 5.000 granjas que siguen produciendo en Galicia.
Unións Agrarias exige igualmente la intervención de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia para investigar posibles prácticas de concertación entre industrias. La organización recuerda que ya existen sentencias relacionadas con el llamado "Cártel de la Leche" y considera que las actuales negociaciones de contratos vuelven a reproducir ese patrón de imposición unilateral por parte de las empresas. Por el momento, ni Lactalis ni las demás industrias lácteas mencionadas han hecho declaraciones públicas sobre sus ofertas de renovación contractual.
La organización agraria hace también un llamamiento claro a los titulares de explotaciones gallegas: que no firmen ningún contrato que no refleje el incremento real de costes que están sufriendo. Y lanza una advertencia explícita a las empresas del sector: que tengan claro que no podrán seguir importando leche a 20 céntimos, por debajo de los costes de producción, sin que ello tenga consecuencias.
Escribe tu comentario