Animales envenenados en pleno conflicto social por los ataques de lobo en A Serra da Capelada
Agentes de Medioambiente recogieron los cuerpos de dos jabalíes envenenados este sábado. Son las últimas víctimas de una serie de peligrosos envenamientos en la zona, una de las más castigadas por los constantes ataques del lobo caballos semisalvajes y ganado vacuno.
Dos jabalinas fueron halladas muertas por envenenamiento el pasado viernes en Herbeira, en plena Serra da Capelada, en el municipio de Cedeira. Los cuerpos fueron recogidos al día siguiente, el sábado, por agentes de Medio Ambiente. Según fuentes locales, el caso ha sido comunicado tanto a la Seprona —el servicio de protección de la naturaleza de la Guardia Civil— como a la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia.
El hallazgo no es un hecho aislado. El biólogo Pedro Alonso lleva años documentando episodios similares en la zona. En 2020 aparecieron al menos un zorro y un cuervo con síntomas claros de envenenamiento en la misma área. Dos años después, en 2022, la situación se agravó considerablemente: se encontraron excrementos de lobo con una coloración verdosa y secreción biliar, señal inequívoca de que los animales habían ingerido alguna sustancia tóxica. Aquella vez, una camada entera de cachorros fue eliminada, y en noviembre del mismo año murió el adulto reproductor, con un total estimado de entre tres y cuatro bajas más. En 2023 y en 2025 volvieron a aparecer un tejón y un zorro con los mismos síntomas de intoxicación.
El uso de veneno está terminantemente prohibido en España. En Galicia, la Ley 13/2013 de caza de Galicia también prohíbe explícitamente los cebos envenenados como método de caza o control de fauna. ue el veneno no discrimina: mata a la especie objetivo pero también a carroñeros como buitres, milanos, córvidos o tejones que consuman el cebo o el cadáver,
Para Alonso, la explicación hay que buscarla en la tensión acumulada entre los ganaderos y la presencia del lobo en la comarca. ""Hai conflito social na rexión, e os ataques de lobos a potros e crías prodúcense con moita regularidade, o que resulta en perdas moi elevadas. Se o conflito social non se resolve doutro xeito, algunhas persoas tomarán xustiza polas súas propias mans.", explica el biólogo a Galiciapress, quien relaciona que la violencia contra la fauna es una consecuencia directa de la falta de soluciones a nivel institucional.
La Serra da Capelada es considerada por los expertos como una de las zonas de Galicia más afectadas por la abundacia del lobo. Según el ganadero Andrés Toxeiro, citado por COPE, se trata de uno de los territorios más perjudicados de toda la comunidad, con hasta cuatro o cinco ataques mortales semanales en los momentos de mayor tensión.
Los lobos atacan équinos, potros, terneros, y en las zonas más bajas también ovejas, cabras y perros. Varios vecinos de los concellos de Cedeira, Cariño y Ortigueira aseguran sentirse atemorizados incluso por su propia seguridad física.
Desde APERFASA (Asociación de Afectados por la Fauna Salvaje, con sede en Ortigueira), denuncian que la Serra da Capelada es el epicentro de la superpoblación lupina y que el comportamiento del animal ha cambiado: ya no huye ante la presencia humana, sino que desafía y permanece inmóvil, algo que no ocurría con el lobo autóctono tradicional.
Ataques de lobo a ganado en alza
El problema desborda los límites de la Capelada. En el conjunto de Galicia, los ataques de lobos alcanzaron cifras alarmantes en 2024, afectando a unas 3.300 reses, frente a las 2.800 víctimas del año anterior. Desde que el lobo fue incluido en el listado de especies protegidas en 2021, los avisos por ataques se han incrementado un 72%, según datos recogidos por distintos medios. Unións Agrarias cuantificó en más de 2.100 las notificaciones en la última campaña, con 436 caballos, 1.191 ovejas, 224 cabras y 953 vacas entre las bajas.
La respuesta institucional ha crecido en presupuesto, aunque no convence a todos los afectados. La Xunta aumentó un 41% las ayudas entre 2021 y 2024, superando los 912.000 euros, y anunció líneas específicas para canes protectores, pastores eléctricos y vallados. Sin embargo, las indemnizaciones tardan en llegar hasta nueve meses o un año, cuando el ganadero ya necesita reponer su cabaña, según denuncian desde APERFASA, que también reclama la eliminación del lobo del listado de especies protegidas.
El envenenamiento de las dos jabalinas de Herbeira evidencia que el conflicto social en la Serra da Capelada sigue sin encontrar una salida. Mientras el debate institucional entre protección de la especie y viabilidad de la ganadería extensiva permanece abierto, la fauna salvaje paga el precio de una convivencia difícil. La Xunta y la Seprona investigan el caso, pero la raíz del problema sigue sin respuesta.
¿En qué punto está la polémica legal sobre la caza del lobo?
La situación en Galicia es un bucle de intentos frustrados. La Xunta lleva años aprobando resoluciones para autorizar la caza del lobo —o al menos controles letales por daños reiterados al ganado— y el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) lleva igual de años paralizándolas cautelarmente, temporada tras temporada: 2021, 2023, 2024 y ahora 2025-2026.
El argumento del tribunal es siempre el mismo: principio de precaución ambiental y estado de conservación precario de la especie a escala ibérica, teniendo en cuenta que la población de lobos en Portugal está en retroceso. La apertura legal que supuso la enmienda de marzo de 2025 —que sacó al lobo del LESPRE— tampoco sirvió de nada en la práctica para Galicia, porque el TSXG volvió a frenarla antes de que se disparase un solo tiro.
La Xunta, por su parte, mantiene que el estado de conservación del lobo en Galicia es favorable según sus propios informes técnicos, y recurre sistemáticamente cada auto judicial, pero sin éxito hasta ahora. La conselleira Ángeles Vázquez ha calificado los datos de ataques de "escalofriantes" —un 72% más desde 2021, con una media de diez ataques diarios— y Galicia lidera junto a otras doce comunidades autónomas un frente común que exige al Ministerio una Conferencia Sectorial urgente y que traslade a Bruselas el informe que avalaría un estado de conservación favorable. El resultado práctico para los ganaderos de la Capelada es demoledor: la caza sigue prohibida, las indemnizaciones llegan tarde, los ataques no cesan y, como ilustra el caso de Herbeira, hay quien decide tomar medidas por su cuenta.
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