Pontón lanza una doble ofensiva: gratuidad para la AG-55 y denuncia el abandono del sector lácteo
La portavoz del BNG protagonizó este sábado en Carballo una jornada política intensa en la que reclamó el fin de los peajes en la autopista de Bergantiños y urgió a la Xunta a intervenir ante la caída del precio de la leche que amenaza a miles de ganaderos
La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, puso en marcha una campaña activa para reclamar el fin de los cobros en la autopista que conecta A Coruña con la Costa da Morte, y lo hizo con un argumento de peso: la Xunta acaba de desembolsar casi 300 millones de euros para rescatar otras cuatro autopistas gallegas.
La líder del Bloque subrayó que la eliminación del peaje es "perfectamente posible" dado que el gobierno del PP acaba de ejecutar precisamente ese tipo de operación en otras vías. Las cuatro autopistas rescatadas —O Salnés, Barbanza, Ourense-Celanova y Santiago-Brión— sumaron un coste total de 297 millones de euros, y con esa operación la Xunta prevé un ahorro superior a los 330 millones en peajes en sombra y mantenimiento hasta el final de las concesiones. Pontón preguntó públicamente por qué esa misma lógica no se aplica a la AG-55 y acusó al presidente Alfonso Rueda de tratar a los vecinos de Bergantiños y la Costa da Morte como ciudadanos con menos derechos que el resto.
El tramo de la AG-55 que une A Coruña con Carballo es una autopista en concesión de 32,6 kilómetros. Conducir ese recorrido en turismo cuesta 2,60 euros, 5,20 la ida y vuelta. Los usuarios que la usan a diario por razones laborales o de estudios acumulan un gasto que el BNG considera injustificable, especialmente cuando la concesión a la empresa privada no vence hasta 2045.
La Xunta congela tarifas pero no renuncia al cobro
La respuesta del gobierno gallego a las demandas de gratuidad ha sido, de momento, la congelación de las tarifas. El presidente Alfonso Rueda anunció a finales de diciembre que los peajes de la AG-55 y la AG-57 Puxeiros-Val Miñor se mantendrían congelados en 2026, asumiendo la Xunta el incremento del IPC para que los usuarios no paguen más que hasta ahora. Para hacer posible esa congelación, la Xunta destinará una inversión de 6,3 millones de euros con cargo a las arcas autonómicas.
Rueda ha justificado la medida como parte de una estrategia coherente de contención de precios, pero ha descartado el rescate de la AG-55 en el corto plazo, alegando que supondría un esfuerzo económico "inasumible". El BNG rechaza ese argumento recordando que, simultáneamente, sí se encontraron casi 300 millones para otras vías. La Xunta no se pronunció este sábado sobre la campaña lanzada en Carballo.
La formación nacionalista ha anunciado que trasladará la demanda de una AG-55 libre de peajes al Parlamento gallego y que desplegará movilizaciones en todos los municipios afectados. En el acto de presentación participó el alcalde de Carballo, Daniel Pérez, junto a concejales del BNG de los ayuntamientos de la comarca. El PSOE, que ya votó a favor de mociones similares en el Pleno de A Coruña, no realizó declaraciones en relación con esta iniciativa concreta.
Crisis láctea: bajadas de hasta 9 céntimos por litro
Pontón también aprovechó su presencia en Carballo para exigir a la Xunta que actúe como mediadora en la grave crisis que atraviesa el sector lácteo gallego. La situación es de máxima tensión: en las últimas semanas, empresas como Lactalis, Leche Río o Naturleite han presentado a los ganaderos sus propuestas de renovación de contratos, con descensos en el precio de compra de la leche que las organizaciones agrarias sitúan entre 5 y 9 céntimos por litro.
Para el Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas, estas cifras no solo carecen de justificación de mercado, sino que, sumadas a la escalada de costes productivos, sitúan a muchas explotaciones directamente por debajo del umbral de rentabilidad. Las organizaciones OPL y Agromuralla, que agrupan a cerca de 1.000 productores, recuerdan que Galicia concentra alrededor del 40% de la producción nacional de leche, siendo la primera comunidad donde se renuevan estos contratos, por lo que los precios que se firmen aquí marcarán la tendencia para el resto de España en los próximos meses.
Pontón señaló que la situación se agrava porque esta caída en los ingresos coincide con un alza generalizada de los costes de producción —gasóleo agrícola, fertilizantes y piensos—, en parte como consecuencia del conflicto bélico en Irán. Instó a Rueda a "dejar de buscar culpables y empezar a dar soluciones" y comparó la inacción gallega con las ayudas millonarias que ya han puesto en marcha comunidades como Euskadi, Cataluña y Murcia para sostener a sus ganaderos.
El BNG propone una mesa de negociación y un plan de 700 millones
La propuesta concreta del Bloque para el sector lácteo pasa por recuperar la llamada Mesa do Leite: un espacio de negociación en el que la Xunta siente a productores e industria para acordar precios justos que cubran los costes reales. Pontón ha destacado el potencial del sector en Galicia, pero reconoce que necesita más apoyo institucional.
La asociación Agromuralla ya se concentró esta semana ante la sede de Lactalis en Lugo bajo el lema "por un precio justo de la leche, que cubra los costes de producción". Las movilizaciones van en aumento y el sector advierte de que, de materializarse las bajadas previstas, podrían cerrarse cientos de explotaciones en los próximos meses. A más largo plazo, el BNG defiende también un plan de 700 millones de euros para ayudar a las familias y a los sectores productivos más afectados por el encarecimiento generalizado, incluyendo ayudas directas al conjunto del sector agroganadero.
La Consellería de Medio Rural, por su parte, ya pidió públicamente "responsabilidad" a la industria láctea, pero no ha anunciado medidas concretas de intervención. La industria no realizó declaraciones públicas en respuesta a las demandas del BNG.
Escribe tu comentario