Muere un joven y otro queda muy grave en accidente en el polémico Paseo do Rato de Lugo
Un joven de 23 años, vecino de Lugo, ha fallecido y otros tres chicos de edad similar han resultado heridos, uno de ellos en estado muy grave, en un accidente de tráfico registrado en la madrugada de este jueves en el Paseo do Rato, en la carretera provincial LU-P-2925 que circunvala la ciudad. El turismo en el que viajaban se salió de la calzada por causas que aún se investigan y terminó empotrándose contra un árbol, a la altura del restaurante situado en esta vía que une las zonas de San Eufrasio y A Tolda.
Según la información facilitada por el 112 Galicia y la Policía Local, el siniestro se produjo alrededor de las dos de la madrugada, en el kilómetro 1 de la LU-P-2925, cuando el vehículo circulaba en dirección A Tolda–Madrid por este tramo periurbano muy utilizado por los lucenses. Uno de los ocupantes logró llamar al 112 sobre la 1.50 horas para informar de una salida de vía con cuatro personas atrapadas, ya que no podían abandonar el coche por sus propios medios.
A consecuencia de la violencia del impacto contra el árbol, los Bomberos de Lugo tuvieron que excarcelar a tres de los ocupantes, mientras que el cuarto consiguió salir por su propio pie antes de la llegada de los servicios de emergencia. El conductor, que habría quedado atrapado en el interior, falleció en el lugar pese a la intervención sanitaria desplegada en la zona del accidente.
Amplio operativo de emergencias en el Paseo do Rato
Hasta el punto del siniestro se desplazaron efectivos de Urxencias Sanitarias de Galicia-061, Bomberos y Policía Local de Lugo, además de la Guardia Civil de Tráfico y los servicios de mantenimiento de la carretera, tras la activación de un amplio operativo desde el Centro Integrado de Atención ás Emerxencias. Varias ambulancias trasladaron a los tres supervivientes al Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA): uno en situación de extrema gravedad, otro con pronóstico grave y el tercero con lesiones de carácter leve.
El servicio de emergencias alertó también al Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emerxencias del Colegio Oficial de Psicoloxía de Galicia, por si fuese necesaria su asistencia a familiares y allegados de las víctimas. En la mañana de este jueves todavía eran visibles las huellas del siniestro en la zona del Paseo do Rato, casi enfrente del restaurante Terras do Miño, donde el turismo impactó contra el árbol.
Investigación abierta y primeras hipótesis
La Policía Local de Lugo instruye el atestado para aclarar las circunstancias exactas del accidente, por lo que, por el momento, no han trascendido más detalles oficiales. Las primeras hipótesis señalan a un posible exceso de velocidad como causa principal del siniestro, aunque los agentes recuerdan que en esta vía también influyen otros factores, como la presencia frecuente de animales salvajes, entre ellos jabalíes, que pueden irrumpir en la calzada.
En cualquier caso, las autoridades insisten en que se trata de una investigación en curso y no han cerrado ninguna línea sobre lo ocurrido en este tramo del Paseo do Rato, donde el vehículo perdió el control antes de chocar contra el árbol. El siniestro ha reabierto el debate en la ciudad sobre la seguridad vial en los accesos al HULA y en las carreteras periurbanas, muy transitadas por la población lucense en sus desplazamientos cotidianos.
Una vía con antecedentes de siniestralidad
La carretera del Rato (LU-P-2925) es una vía provincial de unos tres kilómetros, con abundantes curvas y límite de 30 kilómetros por hora, que discurre paralela al río entre A Tolda y San Eufrasio y soporta un tráfico intenso, estimado en varios miles de vehículos diarios según datos recientes. Durante años acumuló numerosos accidentes, algunos mortales, debido al riesgo de impactos contra los árboles del margen o caídas al cauce, lo que llevó a las administraciones a aplicar distintas medidas de seguridad.
Entre esas actuaciones se incluyen mejoras del firme para aumentar el agarre, señalización específica de limitación de velocidad y bandas rugosas para desincentivar las aceleraciones, además de campañas de control de velocidad que redujeron significativamente la siniestralidad en la zona. Pese a ello, vecinos y usuarios de la vía siguen denunciando que hay conductores que convierten este paseo natural en una suerte de “autovía”, ignorando la norma de 30 por hora y poniendo en riesgo a quienes usan la carretera como atajo hacia el HULA o como recorrido peatonal.
El tramo del Rato forma parte del corredor este utilizado por muchos lucenses para ir de la zona oriental de la ciudad al sur y, especialmente, para llegar al hospital HULA desde barrios como Sanfiz y Acea de Olga, que dependen en gran medida de esta conexión viaria. La Ronda Este (LU-021), uno de los proyectos viales más antiguos de la provincia, contempla un tramo aún pendiente de construir destinado a desviar parte de ese tráfico a una infraestructura con características más acordes con el volumen actual de vehículos.
Sin embargo, las discrepancias políticas y técnicas sobre el trazado definitivo de la Ronda Este han retrasado la ejecución del tramo que permitiría aliviar la carga de la LU-P-2925, manteniendo sobre esta carretera parte de la presión circulatoria que padece desde hace años.
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