Peligro en Balaídos tras pelea de ultras del Celta de Vigo con los temibles Bad Gones de Lyon (vídeos)

Los Bad Gones 1987 es el grupo ultra más antiguo y poderoso del Olympique de Lyon, conocido en toda Europa por su ideología de extrema derecha, sus vínculos con los Ultras Sur del Real Madrid y una larga historia de incidentes violentos y sanciones. Tras la pelea de anoche, hay temor a que haya incidentes en el partido de hoy y también en la vuelta cuando miles de gallegos viajarán a Lyon. La Policía Nacional ha reforzado los controles.


|

Los Bad Gone en su estadio
Los Bad Gone en su estadio

Cuando en la madrugada del miércoles un grupo de encapuchados irrumpió armado con palos y tubos metálicos en un local de ocio del Areal vigués para atacar a aficionados franceses, muchos en Galicia se preguntaron quiénes eran exactamente los hinchas del Lyon que habían llegado a la ciudad. La respuesta no es sencilla. Los Bad Gones 1987 (BG87) son el colectivo ultra más veterano y dominante del Olympique de Lyon, y su historial trasciende con creces el apoyo deportivo a su equipo.

 

Su nombre ya es toda una declaración: un juego de palabras entre el inglés bad —malo— y el término propio del dialecto lionés gone, que viene a significar 'chico' o 'rapaz'. Fundados en 1987, llevan casi cuatro décadas controlando el Virage Nord, la grada norte del Groupama Stadium, donde organizan espectaculares tifos y ejercen una influencia casi absoluta sobre el ambiente del estadio. Son, en palabras de sus propios seguidores, el "pulmón" sonoro del Lyon.

 

Pero más allá de los cánticos y las coreografías, los Bad Gones acumulan un largo expediente de polémicas. Históricamente vinculados al nacionalismo francés y a posiciones de extrema derecha identitaria, han protagonizado durante décadas incidentes con pancartas y coros de carácter discriminatorio que han costado al club numerosas sanciones y cierres de tribuna. Aunque el grupo se define oficialmente como apolítico, su trayectoria y su estética cuentan una historia diferente.

 

Un actor político dentro del Lyon

Su poder no se limita a lo que ocurre en las gradas. Los Bad Gones funcionan como un verdadero actor político dentro del Olympique de Lyon, con línea directa hacia la dirección del club. Durante la larga era del expresidente Jean-Michel Aulas mantuvieron una relación especialmente estrecha con la cúpula directiva, y sus comunicados en momentos de crisis han precedido en más de una ocasión a la destitución de entrenadores o a la salida de jugadores que, a su juicio, no honraban suficientemente la camiseta.

 

Esta concepción de "guardianes del club" se traduce en una lógica según la cual el grupo se sitúa por encima de presidentes y futbolistas. Si consideran que el Lyon pierde su esencia o su "honor", no dudan en recurrir a la presión, la intimidación o la acción directa para corregir el rumbo, lo que los ha puesto en repetidas ocasiones en el punto de mira de las autoridades francesas. Su ideología es el Lyon, y esa convicción lo justifica todo.

 

En las últimas semanas, esa energía se ha dirigido contra el propietario estadounidense John Textor. En febrero de 2026 organizaron una marcha fúnebre por las calles de Lyon portando un ataúd con las siglas de la DNCG —el organismo financiero del fútbol francés— y el nombre del magnate americano, en protesta por una gestión que ha llevado al club al borde de la quiebra y que amenaza con un descenso administrativo.

 

Un historial repleto de incidentes

El episodio más grave en su historial reciente ocurrió en octubre de 2023, cuando el autobús del Lyon fue atacado a las afueras del estadio del Olympique de Marsella, dejando herido al entonces entrenador Fabio Grosso. Paradójicamente, aunque los Bad Gones fueron las víctimas de ese ataque, su reacción dentro del estadio resultó igualmente escandalosa: varios miembros del grupo fueron grabados realizando saludos nazis y lanzando insultos racistas hacia la afición local. El Lyon tuvo que pedir disculpas públicamente y la policía francesa abrió una investigación por incitación al odio contra varios integrantes del colectivo.

 

Ese incidente ilustra una contradicción que define al grupo: capaces de movilizar a miles de personas con una organización impecable, pero también de protagonizar los episodios más oscuros del fútbol francés. En el Virage Nord existe una norma no escrita de "homogeneidad" estética —predomina el estilo casual o militar clásico ultra— que refuerza esa visión identitaria y excluyente del fútbol.

 

El paso de los Bad Gones por las competiciones europeas ha dejado un rastro de expedientes disciplinarios. La sanción más dura llegó en 2018-2019, cuando la UEFA obligó al Lyon a disputar un partido contra el Manchester City en un estadio completamente vacío, como consecuencia de los cánticos racistas, saludos nazis en el Virage Nord y ataques a agentes de policía registrados durante el enfrentamiento ante el CSKA de Moscú. Las pérdidas económicas para el club fueron millonarias. No fue un episodio aislado: en 2021, la Federación Francesa expulsó al Lyon de la Copa de Francia tras la invasión del campo por parte de miembros de los Bad Gones durante el descanso de un partido ante el Paris FC, en el que también lanzaron bengalas hacia la zona donde se encontraban familias y aficionados locales. La sanción se extendió además a la prohibición de desplazamiento de ultras lyoneses a cualquier partido fuera de casa durante el resto de aquella temporada.

 

Las condenas más recientes son también las más graves en términos penales. Tras los incidentes de Marsella en octubre de 2023, tres seguidores de los Bad Gones fueron condenados por la justicia francesa a penas de entre seis y veinticuatro meses de prisión, además de recibir una prohibición de por vida para acceder a cualquier estadio de fútbol en Francia. El club fue multado con 50.000 euros. Solo días antes de su visita a Vigo, el Gobierno francés ya había vetado el desplazamiento del grupo a Marsella el pasado 1 de marzo para evitar enfrentamientos. Ahora, tras los disturbios ocurridos este miércoles en el centro de la ciudad olívica, la UEFA ha abierto un expediente disciplinario que podría traducirse en la prohibición de que los ultras del Lyon acompañen a su equipo en los cuartos de final de la Europa League, si el conjunto francés logra clasificarse.

 

 

 

Ultras encapuchados atacan a aficionados del Lyon en Vigo horas antes del partido de Europa League

 

La noche del miércoles dejó una imagen que el fútbol vigués hubiera preferido no protagonizar. Pocas horas antes del encuentro entre el Celta y el Olympique de Lyon correspondiente a la Europa League, un grupo de aproximadamente treinta individuos con el rostro cubierto irrumpió en un establecimiento de ocio de la zona del Areal portando palos y tubos metálicos, atacando a seguidores del club francés que se encontraban en el local. El resultado fue varios heridos leves —uno de ellos trasladado al PAC de Pizarro— y daños materiales en el negocio.

 

 

 

El Celta de Vigo reaccionó con rapidez para desvincularse de lo ocurrido. El club emitió un comunicado en el que dejó claro que la violencia "no forma parte de la identidad ni de los valores del celtismo" y que los agresores "no representan" a la afición celeste. La entidad anunció además medidas para impedir que estos radicales accedan a Balaídos, insistiendo en que el estadio debe ser "un espacio de respeto, tolerancia y rivalidad deportiva".

 

Vidrieras rotas del pub de Vigo donde se refugiaron los ultras del Lyon en una imagen de CRTVG
Vidrieras rotas del pub de Vigo donde se refugiaron los ultras del Lyon en una imagen de CRTVG

 

La Policía, por su parte, logró identificar a cerca de una veintena de participantes en la agresión. El subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, calificó los hechos de "intolerables" y pidió que se dejara trabajar a los agentes, ya que las diligencias siguen abiertas. Losada quiso también lanzar un mensaje de tranquilidad a los aficionados de ambos equipos: las fuerzas de seguridad garantizarán un ambiente seguro para el partido.

 

 

Un partido declarado de alto riesgo

La Comisión Antiviolencia elevó la categoría del encuentro a alto riesgo, lo que motivó un importante refuerzo del operativo policial en el estadio. Varias unidades de la UIP —antidisturbios— y equipos especializados se están desplegando para evitar que los incidentes de la víspera tuvieran continuidad dentro y fuera de Balaídos. El partido, lejos de convertirse en una fiesta deportiva, quedará marcado desde el primer momento por la sombra de los altercados.

 

El sindicato Confederación Española de Policía (CEP) se sumó a las condenas y reclamó la aplicación "con firmeza" de la Ley del Deporte. La organización sindical exigió sanciones económicas severas y la prohibición definitiva de acceso a recintos deportivos para todos los implicados. Además, aprovechó la ocasión para denunciar la falta de efectivos en la Comisaría de Vigo, una carencia que, según el sindicato, dificulta la respuesta ante situaciones como la vivida.

 

El CEP también alertó sobre los riesgos que podrían enfrentar los aficionados gallegos en el partido de vuelta en Francia. Está previsto que sea el viaje más numeroso de la historia de la aficción viguesa. Será también, probablemente, el más peligroso.

 

Última hora

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Última hora
Cabeceralomasleido 1
Cabecerarecomendados 1

Galiciapress
Plaza de Quintana, 3 15704 Santiago de Compostela
Tlf (34)678803735

redaccion@galiciapress.es o direccion@galiciapress.es
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR POMBA PRESS,S.L.
Aviso legal - Política de Cookies - Política de Privacidad - Configuración de cookies - Consejo editorial - Publicidad
Powered by Bigpress
CLABE