Evitar que ardan más de 29.000 hectáreas en 2026, la Xunta empeora objetivo y sube parroquias incendiarias a 35
Un tercio de la superficie de los parques naturales y Red Natura se calcinó en la última década
El plan antincendios de Galicia (Pladiga) de la Xunta se marca el objetivo de que no ardan más de 29.207,4 hectáreas en 2026, una cifra que se dispara en casi 10.000 hectáreas respecto a la meta que se fijaba el año pasado de 18.554,5. Este dato sale de la media de superficie arrasada en la última década, después de un "mal" 2025 con 118.763,5 hectáreas calcinadas.
Así figura en el Pladiga 2026, al que ha tenido acceso Europa Press y está pendiente de aprobación en el Consello de la Xunta. Este objetivo es el de mayor superficie quemada en la última década, ya que hay que remontarse a 2014 para encontrar una meta peor (por encima de las 30.000 hectáreas por entonces). Si se elimina el valor más alto y bajo de la serie, el dato "óptimo" estaría por debajo de las 21.338,8 hectáreas arrasadas.
También se espera no superar los 282 fuegos (hubo 310 en 2025), así como que no haya más de 26 Situaciones 2, decretadas cuando hay amenaza para viviendas. Este último dato viene determinado por las 104 activaciones de ese nivel que hubo en 2025 --incluida toda la provincia de Ourense entre el 12 y 26 de agosto--, lo que contrasta con solo una Situación 2 registrada en 2024.
En lo tocante a objetivos concretos, Medio Rural apunta a "continuar con la tramitación" del anteproyecto de ley de lucha contra incendios de Galicia, que acumula años de retraso desde que la Xunta la anunciase en 2021, a raíz de la comisión parlamentaria de estudio que se creó tras los incendios de 2017. También explorará un proyecto piloto de colaboración con la población local de cara a la vigilancia de incendios en los montes vecinales, que registran el 56% de los fuegos en la última década.
En línea con años anteriores, los fuegos superiores a 25 hectáreas se deberán mantener por debajo del 2% del total y se prevé que los de una hectárea o menos supongan más del 70%.
El plan apuesta por situar el tiempo de reacción a un fuego por debajo de los 22 minutos (media de los últimos 10 años), así como bajar de las seis horas y 18 minutos la extinción.
AUMENTO DE PARROQUIAS INCENDIARIAS
Por su parte, las parroquias de alta actividad incendiaria (PAAI) aumentan a 35, son nueve más que las 26 de 2025. La gran mayoría están en Ourense (26), con cinco en Pontevedra, cuatro en A Coruña y ninguna en Lugo.
Respecto al año pasado, son 11 las nuevas parroquias de alto riesgo: dos en Maceda (parroquias de Castro de Escuadro y Santiso); dos en A Mezquita (Chaguazoso y A Vilavella); Avión (Nieva); A Gudiña (Parada da Serra); Carballeda de Valdeorras (Casaio); Vilardevós (Vilar de Cervos); Vilar de Barrio (Rebordechau); Ourense, parroquia homónima; y Padrenda, parroquia homónima. En cambio, solo salen dos del listado por la mejora de su situación: A Mezquita (Santigoso) y Muíños (Prado de Limia).
Las parroquias de alto riesgo de incendio son aquellas que acumulan una media anual de siete fuegos o más en el último lustro, así como las que hayan sufrido dos incendios o más superiores a las 200 hectáreas en los últimos 10 años.
En detalle, A Gudiña es el municipio con más parroquias de alto riesgo, con un total de cuatro. Seguido de A Mezquita (3). La lista de ayuntamientos en la provincia de Ourense con PAAI es la siguiente: Maceda (2), Cualedro (2), Calvos de Randín (2), Oímbra (2), Vilariño de Conso (2), Vilardevós, Avión, Melón, Ourense, Padrenda, Carballeda de Valdeorras, Chandrexa de Queixa, Muíños y Vilar de Barrio.
En Pontevedra, los municipios en este listado son: O Porriño (2), Dozón, Arbo y Salceda de Caselas. En la provincia de A Coruña son: Boiro (2), Carballo y Lousame.
OBJETIVOS INCUMPLIDOS EN 2025, TERCER PEOR AÑO DE LA HISTORIA
En este informe, el Gobierno gallego reconoce que "no se cumplió casi ninguno" de los objetivos marcados para la campaña de 2025 debido a los grandes incendios de agosto. "Se trató de un año malo en cuanto a la incidencia y gravedad de los fuegos", resume.
El hecho es que las 118.763,5 hectáreas arrasadas en 2025 suponen el tercer peor dato en la serie histórica (desde 1976), solo por detrás de 1989 (198.998,2 hectáreas) y 1978 (119.633,7 hectáreas).
Un total de 18 fuegos superaron las 500 hectáreas de superficie, con un global de 111.874,9 hectáreas (el 94,2% del total).
El 86% del total quemado en 2025 se registró en la provincia de Ourense, con 101.584 hectáreas. En Lugo ardieron 13.694 hectáreas, mientras que Pontevedra (1.973,4 hectáreas) y A Coruña (1.512 hectáreas) quedan muy lejos de esas cifras.
MÁS PERSONAL Y MEDIOS
Tal y como anunció el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, el pasado lunes, habrá un aumento de personal y medios. Está prevista la incorporación de 42 nuevas brigadas en alto riesgo, que suponen 168 efectivos más.
En el Pladiga 2026 se observa que estas 168 plazas se asignan en una contratación a empresa pública --126 peones de brigada y 42 jefes para cada una de las brigadas--. También se encuentra en el periodo de alto riesgo un total de 3.069 trabajadores de personal de la Xunta, 15 más que los 3.054 que recogía el documento de 2025.
El personal en alto riesgo de entidades locales pasa de 1.968 a 1.998, mientras los dependientes del Estado se mantienen en 65. De forma global, los trabajadores en alto riesgo en el Pladiga entre diferentes administraciones se elevan a 5.412, lo que se traduce en 213 más que en 2025. No obstante, el Gobierno gallego cifra cada año en hasta 7.000 el dispositivo humano con el que poder contar en caso de necesidad en verano.
También se refuerza la Unidade de Directores de Extinción de la Xunta (UDEX), que pasa de seis a un total de 15 expertos, centrados en los grandes incendios forestales.
Además, se incorporan cuatro medios aéreos --dos aviones más de carga en tierra, un avión de coordinación y un helicóptero pesado--, hasta un total de 24 dependientes de la Xunta. Los del Estado serán entre nueve y diez aviones y helicópteros.
Está prevista la adquisición de ocho motobombas del servicio antincendios (SPIF) en 2026 y de cinco máquinas hidrostáticas polivalentes.
Estas medidas se suman a las diferentes novedades tecnológicas avanzadas por Rueda: tres drones que se incorporan --en colaboración con Abanca-- para zonas de difícil acceso, un aumento a 241 videocámaras de vigilancia, la aplicación de pruebas piloto de IA para detección de fuegos, así como la nueva aplicación móvil para que la ciudadanía pueda avisar de fuegos.
INCREMENTO DE PREVENCIÓN
El plan de prevención que recoge el Pladiga estima actuar en 2026 en 33.880,4 hectáreas, unas 14.000 hectáreas más que las cerca de 20.000 de 2025.
Habrá 551 brigadas dedicadas a prevención, medio centenar más que el año anterior, con un total de 2.789 efectivos (propios y a través de convenio).
Mientras, un total de 284 municipios están actualmente adheridos al convenio de limpieza de franjas secundarias, que duplica presupuesto a 25 millones.
UN TERCIO DE RED NATURA Y PARQUES NATURALES ARDIERON EN LA ÚLTIMA DÉCADA
En la memoria del Pladiga figura que en la última década ardió un tercio de la superficie de los parques naturales gallegos, con 15.615 hectáreas arrasadas y 188 incendios. El de Baixa Limia-Serra do Xurés es el más castigado, con 166 fuegos y 11.751 hectáreas.
Igualmente, en los últimos diez años se quemaron 119.930 hectáreas de espacios protegidos de zonas ZEC y 41.200 hectáreas de zonas ZEPA, ambas pertenecientes a Red Natura, lo que supone respectivamente el 32% y el 40% de la superficie de cada territorio --parte de la superficie afectada es coincidente en zonas con ambas figuras--.
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