Alfonso Basterra sale de la cárcel por vez primera en 11 años
La Sección de Vigilancia Penitenciaria de Salamanca ha tumbado la negativa de Instituciones Penitenciarias y allana el camino para que el padre adoptivo de la niña disfrute de su primer permiso.
Alfonso Basterra Camporro lleva más de once años entre rejas desde que en septiembre de 2013 el cuerpo de su hija adoptiva Asunta Basterra Porto apareció sin vida en las afueras de Santiago de Compostela, la ciudad gallega donde la familia residía y donde el crimen conmocionó a toda España. Ahora, un magistrado de Salamanca ha dado un paso que pocos esperaban tan pronto: estimar el recurso presentado por el propio Basterra contra la decisión de Instituciones Penitenciarias de denegarle un permiso ordinario de salida. La resolución, sin embargo, no es aún ejecutable.
Según ha confirmado el gabinete de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León a Europa Press, el preso no podrá hacer uso del permiso hasta que la decisión judicial adquiera firmeza. Eso ocurrirá únicamente en dos supuestos: que ninguna de las partes recurra la resolución en el plazo establecido, o que, en caso de ser recurrida ante la Audiencia Provincial de Salamanca, esta confirme lo dictado por el juez de instancia.
Cuatro días con control policial diario
Si el permiso llegara a hacerse efectivo, Basterra dispondría de cuatro días de libertad vigilada sometido a condiciones estrictas. El recluso habría tenido que facilitar a la administración penitenciaria una dirección de alojamiento para estar en todo momento localizado, y estaría obligado a presentarse a diario ante la comisaría de policía más cercana, de modo que quede constancia de su paradero. Las instituciones penitenciarias deben garantizar en todo caso que no existe riesgo de fuga antes de que cualquier interno abandone el centro.
El buen comportamiento en prisión ha sido determinante para llegar a este punto. Según informó el programa Fiesta de Telecinco, Basterra se encuentra en la actualidad en un módulo de respeto de la cárcel de Topas, en Salamanca, reservado para internos con conducta ejemplar y alta implicación en las actividades del centro. Ese historial de convivencia positiva habría sido uno de los factores que más han pesado en la balanza a favor de la concesión del permiso.
No es la primera vez que Basterra intenta obtener una salida. La primera solicitud fue rechazada en 2018, cuando había cumplido una cuarta parte de la condena. También se le denegó el tercer grado penitenciario en 2024, una solicitud que el juez José Antonio Vázquez Taín descartó porque el condenado no reunía los requisitos exigidos, entre ellos el arrepentimiento, que Basterra nunca ha manifestado.
Once años desde el crimen de Santiago
El caso Asunta marcó un antes y un después en la crónica negra de Galicia. Asunta desapareció la tarde del 21 de septiembre de 2013 y su cuerpo fue hallado al día siguiente a las afueras de la capital gallega. La autopsia reveló que la niña, de doce años, había sido sedada con lorazepam antes de ser asfixiada. Las investigaciones apuntaron desde el principio a sus padres adoptivos, el periodista Alfonso Basterra y la abogada Rosario Porto.
Ambos fueron detenidos, juzgados y condenados a 18 años de prisión por un jurado popular en 2015. Las condenas fueron ratificadas posteriormente por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia y, en última instancia, por el Tribunal Supremo, por lo que la sentencia es firme e inapelable. Basterra comenzó a cumplir condena en el centro penitenciario de Teixeiro, en A Coruña, en la misma Galicia donde cometió el crimen, aunque en febrero de 2025 solicitó y obtuvo el traslado a la prisión de Topas, en Salamanca, tras la autorización de la Junta de Tratamiento del penal y de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.
La otra condenada, Rosario Porto, no llegó a ver el final de su condena. La madre adoptiva de Asunta se quitó la vida en la prisión de Brieva, en Ávila, en noviembre de 2020. Ninguno de los dos reconoció jamás haber matado a la niña ni desveló los motivos del crimen, un silencio que sigue pesando sobre el caso doce años después. El tribunal tampoco logró establecer un móvil claro, lo que ha dejado abiertas muchas preguntas sin respuesta que han desatado toda una marea de especulaciones.
Una novela desde la cárcel
Mientras aguarda la firmeza de la resolución judicial, Basterra ha continuado con la actividad literaria que inició durante su estancia en Teixeiro. Hace unas semanas trascendió la publicación de su primera novela, titulada Cito, editada por Ediciones Vitruvio y dedicada a Asunta. La obra narra una historia de amor y desamor ambientada en el mundo rural de Castilla y León en los años cuarenta, con elementos de realismo mágico, a través del personaje de un médico de pueblo. La editorial ha informado de que Basterra trabaja ya en una segunda parte, y de que la escritura se ha convertido en una herramienta de apoyo para su día a día en prisión.
La publicación del libro reavivó el debate sobre los límites del derecho a la expresión de los condenados por crímenes especialmente graves, y se llegó a especular con que el periodista podría aprovechar un eventual permiso de salida para participar en un proyecto documental, algo que no ha sido confirmado por ninguna parte implicada. La productora de la miniserie El caso Asunta (Operación Nenúfar) no se ha pronunciado sobre la participación de Basterra en el documental.
La productora de 'El Caso Asunta' niega que trabaje en un nuevo proyecto junto a Alfonso Basterra
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