La mayoría de compradores entra en un establecimiento, ve un escaparate con monturas relucientes y asume que ha dado con una joyería especializada en la venta de diamantes. Llevo 12 años graduando piedras preciosas con instrumental de laboratorio, y lo que he comprobado revisando más de 200 comercios en España es que apenas el 15 % cumple criterios mínimos de especialización verificable.