El partido de Primera División de fútbol sala entre el Servigroup Peñíscola y el Noia Portus Apostoli terminó este martes en una escena de caos que ya se señala como una de las más graves de los últimos años en la élite del futsal español. Lo que debía ser un duelo clave por la zona media de la tabla acabó con golpes, invasión de pista desde la grada y jugadores del Noia recibiendo y repartiendo puñetazos y patadas en pleno parquet del Juan Vizcarro. La batalla campal ha encendido las alarmas sobre la seguridad en los pabellones y anticipa un duro expediente disciplinario.