Coalición Galega y la UCD en su último etapa, y esta con sus múltiples corrientes ideológicas, son solo dos claros ejemplos, de cómo los egos y ambiciones de sus líderes catapultan los proyectos políticos de sus ideólogos, como en el caso de Podemos con Juan Carlos Monedero. En el otro extremo, el caso de Ortega Smith, ilustra de cómo un cofundador de una organización política, es apartado de la secretaria general, con unas explicaciones por parte de Santiago Abascal, poco creíbles, máxime cuando el líder de esta formación, ya apartó de sus puestos a otros dirigentes, como Iván Espinosa de los Monteros o como en su día, y tirando de hemeroteca, el cesado por Manuel Fraga de la secretaria general de Alianza Popular, Jorge Vestringe, el cual abogaba por una mayor colegiación en las decisiones del partido, golpe de timón y punto por parte de don Manuel, a la vuelta de este de unas vacaciones veraniegas. Situaciones que también se dan en las organizaciones juveniles de las formaciones políticas, ya que muchos líderes provienen de las mismas donde inician su carrera, aprendiendo todo tipo de técnicas para llegar a determinados puestos, eso si, todo envuelto a través de los estatutos y los congresos, y darle de esta manera una aparente legalidad, algo de lo que se encarga muy bien los aparatos de las formaciones, que quitan y ponen piezas del ajedrez, y como animal panza arriba, ahora salen a la luz las irregularidades económicas de VOX por parte del cesado, la cabeza a cortar es Ortega Smith.
El secretario general del partido liderado por Santiago Abascal es una de las últimas confirmaciones por la enfermedad, que ya ha obligado a cerrar las aulas en Madrid y Álava y tomar medidas excepcionales en cuanto a actos multitudinarios y eventos deportivos, como disputar las dos próximas jornadas del campeonato liguero de fútbol a puerta cerrada.