Vídeo | Espanyol-Celta de Vigo: polémico empate que frena las aspiraciones viguesas
Tras una serie de rebotes en el área, Borja Iglesias, desde el suelo, remató a la red lo que parecía el 1-2. Sin embargo, Cuadra Fernández, tras ser llamado por la sala VOR al monitor, decidió anular el tanto
En una tarde donde el fútbol quedó en segundo plano tras una interpretación reglamentaria difícil de digerir, el RCD Espanyol y el RC Celta de Vigo empataron en Cornellà-El Prat. Lo que pudo ser una victoria balsámica para los de Claudio Giráldez terminó en un reparto de puntos (2-2) empañado por la anulación de un gol a Borja Iglesias que habría significado el 1-2 en el minuto 77.
La pizarra de Giráldez funciona
El Celta saltó al césped con personalidad, presentando a Fer López como gran novedad en el mediocentro junto a Miguel Román. Tras un aviso inicial de Expósito para los locales, el conjunto vigués se hizo con el mando. La recompensa llegó en el minuto 37 tras una jugada ensayada: Borja Iglesias descargó de espaldas para Fer López, este abrió a la banda para Rueda y su centro milimétrico fue rematado a placer por Jutglà. El catalán rompía así una sequía goleadora que arrastraba desde octubre.
Reacción perica y el factor Kike García
En la reanudación, Manolo González movió el banquillo con un triple cambio que cambió la cara al Espanyol. La entrada de Kike García y Dolan fue determinante. El veterano delantero, auténtico verdugo de los celestes, aprovechó una cadena de errores defensivos para poner las tablas en el minuto 66.
El "despeje no intencionado": el escándalo del minuto 77
Con 1-1 en el marcador, llegó la acción que definirá la jornada. Tras una serie de rebotes en el área, Borja Iglesias, desde el suelo, remató a la red lo que parecía el 1-2. Sin embargo, Cuadra Fernández, tras ser llamado por la sala VOR al monitor, decidió anular el tanto.
La justificación se basó en una interpretación rígida de la norma: al estar "El Panda" en posición adelantada, se consideró que el toque previo del defensor perico (Omar El Hilali) fue un "despeje no intencionado" y no una jugada voluntaria. Esta decisión dejó perplejos a los vigueses, quienes sostienen que el zaguero sí tenía intención de jugar el balón para evitar el remate de Pablo Durán.
"Me comunica que no es intencionado el toque del jugador del Espanyol y que eso hace que sea fuera de juego", explicó un resignado Claudio Giráldez al finalizar el encuentro.
Final de infarto
El golpe moral espoleó al Espanyol, que se puso por delante en el 86 gracias a un gol de Nolan a pase de Kike García. Parecía que el "atropello arbitral" se consumaba con derrota visitante, pero Borja Iglesias volvió a aparecer en el tiempo de descuento para marcar el 2-2 definitivo, haciendo justicia a medias a lo visto sobre el terreno de juego.
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