Vídeos | Apuñalado en Lyon un seguidor del Celta de Vigo tras el partido
La euforia de la clasificación celeste se tornó en caos en las calles del barrio de la Guillotière, donde, según la prensa gala, un grupo de radicales vigueses protagonizó graves disturbios que dejaron un herido por arma blanca y una menor detenida
Se preveían incidentes, dado la paliza que propinaron ultras del Celta, de ideología de ultra izquierda, a seguridores del Lyon, con grupos ultras neonazis como los Bad Gones, en el partido de ida en Vigo, y los hubo.
La noche del jueves 19 de marzo de 2026 terminó de la peor manera posible para uno de los seguidores radicales del Celta de Vigo que habían viajado a Lyon para presenciar el partido de vuelta de la Europa League.
Un ultra celeste resultó apuñalado y tuvo que ser trasladado al hospital Édouard-Herriot de la ciudad francesa tras una violenta pelea multitudinaria en la que también participaron ultras del Olympique de Lyon. Su vida no corría peligro, según confirmaron las autoridades francesas.
Alguien grabó el momento del apuñalamiento, unas imágenes no aptas para todo el mundo, pues se ve como lo golpean en el suelo, lo acuchillan e incluso tratan de pasarle encima como una moto:
El Celta había conseguido eliminar al conjunto galo de la competición europea (le espera el Friburgo en cuartos) y un grupo de sus seguidores más radicales decidió celebrarlo en un bar del tercer arrondissement de Lyon, cerca de la estación de metro de Saxe-Gambetta. Lo que comenzó como una celebración se convirtió, pasada la medianoche, en el preludio de los peores altercados vistos en la ciudad en mucho tiempo.
La chispa en el autobús
Sobre las 00:30 horas, parte de ese grupo intentó subir a un autobús de la red de transporte público TCL. El conductor se negó a arrancar porque varios individuos portaban palos y puños americanos y mostraban una actitud claramente violenta. Rechazados del vehículo, los ultras continuaron a pie en dirección a la plaza Gabriel-Péri, en el barrio de la Guillotière, destrozando mobiliario urbano a su paso, según fuentes policiales.
Fue allí donde todo se descontroló. El grupo chocó con otras personas del barrio, que al parecer habían sido atacadas previamente con fuegos de artificio disparados directamente hacia los edificios. Un testigo que lleva 15 años viviendo en la zona describió la escena como algo que nunca había presenciado: «Había decenas de personas implicadas, unos perseguían a otros. Fue muy impresionante». Otro vecino relató que las bengalas llegaron a dos centímetros de las ventanas de su edificio.
La Policía francesa, que ya estaba desplegada preventivamente por tratarse de una noche considerada de alto riesgo, intervino con numerosas granadas lacrimógenas para tratar de dispersar a los violentos, especialmente en la zona de la calle de Marseille. Sin embargo, los enfrentamientos continuaron durante varios minutos más.
El apuñalamiento y la detención
En la calle Sébastien-Gryphe, un seguidor español del Celta fue rodeado y atacado por varios agresores. El hombre fue golpeado en repetidas ocasiones con lo que parecía una tabla de madera y recibió al menos una cuchillada. Las heridas se localizaron en el pie y en el brazo. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron al aficionado, vestido completamente de negro y con simbología ultra, indefenso en el suelo mientras era apaleado por un grupo de radicales locales. Según esas mismas imágenes, uno de los agresores intentó incluso pasarle por encima con una motocicleta.
Los servicios de emergencia acudieron al lugar bajo protección policial y trasladaron al herido al hospital Édouard-Herriot. Su pronóstico vital no estaba comprometido. Las autoridades francesas abrieron una investigación para esclarecer los hechos y determinar la responsabilidad de cada uno de los implicados. En el marco de esa investigación, fue detenida una joven menor de edad sospechosa de haber participado en los golpes con la tabla de madera.
La noche, sin embargo, no solo dejó incidentes en la calle. También hubo problemas en la red de metro. Un vídeo publicado en la red social X mostró a aficionados del Celta impidiendo el acceso de viajeros al metro de la línea D, arrojando líquido sobre las personas que esperaban en el andén. La empresa de transportes TCL reconoció comportamientos inadecuados, pintadas en un vagón, pegatinas en los cristales y líquidos derramados, aunque aseguró que los incidentes no generaron interrupciones graves en el servicio.
La disputa ya empezó en el propio estadio. Tras el partido, alguien de la aficción gallega lanzó una bengala sobre la aficción francesa cuando los jugadores del Celta de Vigo se acercaron a celebrar.
Una semana antes, el caos ya empezó en Vigo
La noche del 11 al 12 de marzo, ultras del Celta atacaron con palos y tubos a aficionados del Lyon en la zona de ocio del Areal, dejando tres heridos y sembrando el miedo antes del partido de ida en Balaídos
Lo que debía haber sido la víspera de una gran noche europea se torció a las 23:30 horas frente al conocido local 20th Century Rock, en la zona del Areal , uno de los principales focos del ocio nocturno vigués. Un grupo de aproximadamente cincuenta ultras locales, con los rostros cubiertos y armados con palos y tubos, irrumpió en la zona para atacar a los aficionados franceses.
Cristales rotos y tres heridos
Los responsables del local actuaron con rapidez: cerraron las puertas para proteger a los clientes, de modo que la violencia se concentró en la calle, donde los radicales del Celta reventaron los cristales. Los servicios de emergencia del 112 Galicia movilizaron ambulancias del 061, que atendieron a tres personas heridas. Dos aficionados franceses fueron trasladados al Hospital Álvaro Cunqueiro con heridas en la cabeza, mientras que el tercer implicado recibió atención sanitaria en el lugar de los hechos.
La violencia no acabó en el bar. Tras el partido, algún desalmado se dedicó a pinchar las ruedas de los coches de alquiler que algunos aficionados habían contratado para venir desde Oporto.
Detenidos e investigados
Los incidentes se saldaron finalmente con más de una veintena de identificados y dos detenidos, el último en la mañana del día siguiente. Se trata de miembros de la peña Tropas de Breogán. Ambos quedaron en libertad en sede policial, pero siguen investigados por los presuntos delitos de lesiones, desórdenes públicos y daños.
La propia Policía, en su atestado, expresó su preocupación por el "cariz cada vez más violento" de los altercados protagonizados por los ultras del Celta en la ciudad , señalando que no era la primera vez que se les vinculaba con hechos similares, también frente a aficionados del Niza meses atrás.
El subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, calificó los hechos de "intolerables" y advirtió a los violentos de que sus acciones no quedarían impunes.
Los sucesos obligaron al club a reunirse con la policía francesa para coordinar la seguridad del desplazamiento de casi 3.000 aficionados a Lyon, en lo que iba a ser el viaje europeo más multitudinario de la historia del celtismo. Como era de esperar, al final una parte pequeña pero significativa de esos 3.000 ha empañado lo que por otra parte fue una noche histórica para el Celta.
Partido de alto riesgo en Lyon ante la llegada de miles de aficionados tras la pelea entre ultras de Celta y Olympique
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