El Leyma se regala un último festín en el Coliseum y mantiene el pulso por el ascenso (92-81)
El equipo naranja maniató a un dócil Gipuzkoa en el que podría ser el último duelo del curso en Coruña. Con quince triunfos en dieciséis partidos como local, los de Carles Marco siguen presionando al Obradoiro.
El Leyma Básquet Coruña cerró la liga regular en el Coliseum de la mejor manera posible: con una victoria solvente ante el Gipuzkoa (92-81). En una mañana de domingo cargada de emociones, el conjunto herculino demostró que la energía ha cambiado tras vencer al Menorca y que está dispuesto a pelear por el ascenso directo a la Liga Endesa hasta el último segundo.
Homenaje y vendaval naranja
La jornada comenzó con el corazón en un puño tras el sentido homenaje a Álex Hernández, el capitán naranja que anunció su retirada hace unas semanas. Sin embargo, en cuanto el balón echó a rodar, el Leyma recuperó su versión más reconocible. Un parcial de 12-0 en apenas dos minutos, coronado por un 2+1 de Jorgensen y un triple de Guillem Jou, dejó claro que los locales no darían tregua.
A los donostiarras, dirigidos por el exnaranja Sergio García, no les salía nada. Mientras el Gipuzkoa solo encontraba consuelo en un triple de Tate y un tiro libre de Ngom, el Leyma flirteaba con los 20 puntos de ventaja. Pese a un ligero descenso en la efectividad al final del periodo, el primer cuarto se cerró con un apabullante 22-10.
Jorgensen y la solidez defensiva
En el segundo cuarto, el guion apenas varió. Caio Pacheco y Dídac Cuevas volvieron locos a los defensores exteriores vascos, mientras que Paul Jorgensen se mostraba monumental desde la línea de tres puntos. Aunque el coraje de Varela y el físico de Korsantia intentaron rebajar la diferencia, el acierto de Jacobo Díaz y Thiam mantuvo la renta. Un triple final de Jorgensen mandó el partido al descanso con un cómodo 48-33.
Mus Barro impone su ley en la pintura
Tras el paso por vestuarios, el encuentro se convirtió en el escenario particular de Mus Barro. El pívot senegalés se tomó como algo personal su duelo con Ngom y Korsantia, anotando nueve puntos en apenas tres minutos y castigando el poste bajo con una superioridad física insultante.
Aunque Hanzlik y Ansorregi intentaron liderar una tímida reacción guipuzcoana, un triple de Brnovic estableció la máxima de 20 puntos (68-48). Con diez minutos por jugar, el partido parecía visto para sentencia (75-55).
Mirando a las Baleares
En el último acto, el Gipuzkoa maquilló el resultado para evitar una derrota sonrojante, llegando a bajar de los diez puntos de desventaja ante un Leyma algo más fallón y apurado. No obstante, la victoria no peligró.
Con este triunfo, el Leyma concluye su fase regular en casa con un balance espectacular de 15 victorias en 16 partidos. Ahora, los herculinos afrontan una "final" providencial en las Baleares ante el Fibwi Palma. El ascenso directo no depende de sí mismos, pero la presión sobre el Obradoiro es máxima y la moral de la parroquia naranja está en todo lo alto.
Escribe tu comentario