Caída de ventas de la pesca gallega en un complicado comienzo de año con temporales y mortandad del marisco
Mariscadores de Noia exigen a la Xunta y Naturgy un protocolo "claro" para desembalse ante la muerte del 80% del berberecho
Las lonjas gallegas comienzan 2026 con una caída de ventas y capturas en comparación con el arranque de 2025, en un contexto de preocupación del sector por las constantes lluvias y la bajada de salinidad en los bancos marisqueros que ya provocan mortandad en zonas como Noia.
En concreto, la facturación de las lonjas gallegas de pescados y mariscos se queda en poco más de 22 millones de euros en enero, lo equivalente a la venta de más de 3.700 toneladas de producción.
Esta cifra de capturas vendidas es un 12% inferior a las más de 4.200 toneladas del mismo periodo de 2025. Igualmente, la facturación cae un 16% en comparación con el primer mes del año anterior, cuando se alcanzaron los 25,6 millones en ventas.
El mal arranque de 2026 contrasta con el aumento de facturación del 6% en el conjunto de 2025 en las lonjas gallegas, con unas ventas que superaron los 400 millones.
Este convulso comienzo de año también estuvo protagonizado por el amarre de la flota del pasado 19 de enero, un parón temporal que se levantó al flexibilizar el Ministerio de Pesca los controles fijados por la UE a las embarcaciones de entre 12 y 15 metros.
MORTANDAD DEL MARISCO EN NOIA En declaraciones a Europa Press, el patrón mayor de la cofradía de Noia (A Coruña), Santiago Cruz, explica que han constatado "entre un 70% y un 80%" de mortandad del berberecho en el marisqueo a pie, así como de un 20% de la almeja y en el marisqueo a flote. Culpa de esta problemática a la apertura del embalse del río Tambre "cada día cuando hay temporal".
Exige a Augas de Galicia, dependiente de la Xunta, y a Naturgy un protocolo "claro" para el desembalse. Si bien se muestra "consciente" de que deben abrir la presas por las abundantes lluvias de las últimas semanas, pide que se haga "cuando hay pleamar y puede entrar más agua salada del mar", en vez de hacerlo en marea baja. Considera que, de realizarse ese cambio, el impacto sobre el marisco bajaría de una pérdida "de un 80% a un 40%".
Explica que las cuatro cofradías de Noia, Muros, Porto do Son y Portosín reclaman este protocolo y piden una reunión a la conselleira do Mar, Marta Villaverde, para trasladarle su preocupación. "Nos sentimos perjudicados por la presa de Naturgy en el Tambre", resume.
Recuerda que hace dos años ya tuvieron reuniones con la Xunta y Naturgy, pero sin avances. Asegura que él mismo se ha trasladado más de una decena de veces hasta las compuertas de la presa para comprobar que están abiertas en mayor medida cuando hay marea baja, al contrario de lo que piden.
Denuncia que llevan "tres o cuatro años consecutivos" alertando de esta problemática sin solución, lo que pone en riesgo a 1.500 mariscadores en la zona.
Los mariscadores a flote de Noia prevén volver a faenar a partir del 2 de marzo, mientras que los de a pie analizarán en asamblea "si van a continuar o no, porque son muchos daños".
Esta misma semana, la conselleira do Mar, Marta Villaverde, explicaba a Europa Press que se está "vigilando" la caída de salinidad en los bancos marisqueros por las copiosas lluvias del último mes, aunque valora que "la situación no es la misma" que el otoño de 2023, en la que se vivió una fuerte caída de la producción.
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