Veolia supera objetivos en 2025 tras la adquisición del Grupo Suez
La empresa de servicios medioambientales, que lleva el servicio de agua en muchos ayuntamientos de Galicia, cerró 2025 con resultados por encima de lo previsto, impulsada por el avance del sector de agua, la gestión de residuos y la expansión internacional de sus soluciones tecnológicas.
El grupo francés Veolia, multinacional especializada en servicios medioambientales, cerró el ejercicio 2025 con resultados económicos por encima de sus previsiones financieras, consolidando un año marcado por la transformación estratégica del negocio, la expansión internacional y el refuerzo de actividades tecnológicas vinculadas al agua, la energía y la gestión de residuos. La compañía alcanzó ingresos de 44.396 millones de euros, un EBITDA de 7.050 millones y un beneficio neto atribuido al grupo de 1.217 millones, confirmando la aceleración de su plan estratégico GreenUp.
El desempeño financiero permitió además anticipar objetivos clave del plan industrial, entre ellos el retorno sobre capital empleado (ROCE), que alcanzó el 9,4% tras impuestos, dos años antes de lo previsto, reflejando una mejora sostenida de la rentabilidad operativa del grupo.
Resultados operativos impulsados por el agua, los residuos y la expansión global
El ejercicio estuvo marcado por un crecimiento orgánico del EBITDA del 6,3%, superior al rango objetivo anual, apoyado en el avance de las denominadas actividades “Boosters”: tecnologías del agua, residuos peligrosos y bioenergías. Estas áreas crecieron casi el doble que los negocios tradicionales, consolidando el giro hacia segmentos de mayor valor añadido y margen operativo.
El margen EBITDA alcanzó el 15,9%, con una mejora de 70 puntos básicos respecto al año anterior, impulsada por eficiencias operativas que generaron 399 millones de euros, por encima del objetivo fijado por la compañía. La digitalización y el uso de inteligencia artificial representaron ya el 23% de dichas mejoras recurrentes.
Por áreas de actividad, el negocio de agua creció un 3,5%, mientras que energía avanzó un 3% excluyendo el efecto del precio energético y residuos mostró una evolución resiliente del 1,4%. En paralelo, el crecimiento internacional alcanzó el 4,1% en América, Asia-Pacífico, África y Oriente Medio, reforzando el peso exterior del grupo.
Especial relevancia tuvo nuestro país, donde los ingresos aumentaron un 4,9%, impulsados por la recuperación del consumo de agua en España tras el levantamiento de restricciones derivadas de la sequía y por nuevos contratos energéticos.
Estelle Brachlianoff reivindica 2025 "como el año que redefinió el liderazgo global de Veolia"
La consejera delegada de Veolia, Estelle Brachlianoff, ha situado el ejercicio 2025 como el punto de inflexión estratégico que consolida la transformación del grupo tras la integración de Suez y marca el inicio de una nueva etapa de crecimiento internacional apoyada en la tecnología y la seguridad medioambiental. La ejecutiva defendió que "la compañía ha culminado con éxito uno de los procesos industriales más complejos del sector, al tiempo que ha reorientado su cartera hacia actividades de mayor valor añadido y expansión global".
Según trasladó la directiva al presentar los resultados anuales, "el grupo no solo logró completar su reorganización corporativa, sino que lo hizo acompañándola de resultados operativos por encima de las previsiones, incluso en un entorno económico internacional marcado por la volatilidad energética y financiera".
Brachlianoff subrayó que 2025 representa el cierre del ciclo iniciado con la adquisición de Suez, una operación que redefinió el mapa mundial de los servicios medioambientales. La CEO defendió que la integración permitió reforzar simultáneamente la escala internacional del grupo y su resiliencia operativa gracias a una combinación de presencia local y capacidades tecnológicas globales.
Durante los dos primeros años del plan estratégico GreenUp, Veolia ha incrementado su rentabilidad y generación de valor, registrando un crecimiento del 11,8% en el resultado neto corriente entre 2023 y 2025, junto a un retorno sobre capital empleado del 9,4%, máximo histórico alcanzado dos años antes del calendario previsto.
La ejecutiva interpretó estos indicadores como la confirmación de que el modelo industrial del grupo —basado en agua, residuos y energía— se ha convertido en un elemento estructural para la competitividad económica de empresas y territorios.
Las sinergias acumuladas entre 2022 y 2025 alcanzaron 534 millones de euros, superando las previsiones iniciales y contribuyendo directamente al aumento del beneficio operativo.
Sobre esta base, Veolia ha iniciado una reorientación del portafolio hacia actividades tecnológicas y de alto crecimiento, con especial foco en Estados Unidos. Durante el año se ejecutaron adquisiciones relevantes en tecnologías del agua y residuos peligrosos, incluida la compra de Clean Earth, que refuerza su presencia en el mercado norteamericano y acelera su perfil internacional.
El plan GreenUp prevé que hasta el 25% del capital empleado rote hacia negocios tecnológicos, acompañado de desinversiones superiores a 3.000 millones de euros destinadas a financiar nuevas áreas estratégicas vinculadas a la transición ecológica y la seguridad industrial.
Remuneración al accionista y perspectivas para 2026
Emmanuelle Menning, CEO adjunta Finanzas y Compras de Veolia además declaró ante los medios de comunicación “Efectivamente, los resultados de 2025 superaron nuestras expectativas, y por muchas razones: en primer lugar, la fuerte mejora de nuestro rendimiento operativo que nos llevó a un margen de EBITDA cercano al 16%, un aumento de 150 puntos básicos en 2 años, gracias a nuestro modelo multilocal; un sólido apalancamiento operativo que condujo a un aumento del resultado neto corriente a un ritmo más rápido; una fuerte generación de caja y una creación de valor excepcional por encima de las expectativas; finalmente, la consecución de las sinergias de Suez por encima de lo esperado gracias a un seguimiento constante. Empezamos 2026 en buenas condiciones, perfectamente lanzados para otro año de sólido crecimiento de nuestros resultados".
El sólido flujo de caja libre, que alcanzó 1.178 millones de euros, permitió mantener el equilibrio financiero pese al incremento de la deuda neta hasta 19.657 millones. El ratio de apalancamiento se situó en 2,79 veces EBITDA, por debajo del límite estratégico fijado por el grupo.
El consejo de administración propondrá en la junta de accionistas de abril un dividendo de 1,50 euros por acción, junto con un programa de recompra destinado al accionariado de empleados, reforzando la política de retorno al inversor.
De cara a 2026, la compañía prevé mantener un crecimiento orgánico del EBITDA entre el 5% y el 6% y aumentar al menos un 8% el beneficio neto corriente, apoyada en una demanda global creciente de servicios medioambientales vinculados a la escasez hídrica, la descarbonización y la resiliencia industrial.
La dirección considera que la seguridad medioambiental se ha convertido en un factor estructural de competitividad económica, situando al grupo en una posición favorable para consolidar su expansión internacional durante el próximo ciclo inversor.
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