Contratos lácteos "ilegales" a las granjas lecheras por debajo de costes, denuncia Agromuralla
El colectivo reclama al Gobierno central y Xunta que "intervengan con todos los mecanismos de los que disponen a su alcance".
La asociación de ganaderos Agromuralla ha convocado para este viernes 27 de marzo una nueva concentración ante la planta de Leite Río en el polígono lugués de O Ceao, a partir de las doce del mediodía. La protesta es el último episodio de una escalada de movilizaciones que arrancó hace semanas y que refleja el malestar creciente del sector lácteo gallego ante lo que los ganaderos califican como contratos ilegales que no cubren los costes de producción de las granjas.
El conflicto lleva días cocinándose a fuego lento. A finales del mes de marzo vencen la mayoría de los contratos entre los ganaderos y las industrias transformadoras, y las propuestas de renovación presentadas por empresas como Leche Río, Lactalis o Naturleite incluyen recortes de entre siete y nueve céntimos por litro. Una cifra que, según Agromuralla, ya era difícil de asumir antes del estallido del conflicto en Irán, pero que ahora resulta directamente inviable: el encarecimiento del gasóleo agrícola, los fertilizantes y la energía eleva la brecha real entre el precio ofrecido y el coste de producción hasta los quince céntimos por litro.
La presidenta de Agromuralla, Noelia Rodríguez, ha explicado que la gran mayoría de los socios de la asociación no ha firmado los nuevos contratos y no tiene intención de hacerlo. La organización pide a todos los ganaderos que resistan lo que califica como un chantaje de la industria y que no cedan ante unas condiciones que amenazan directamente la supervivencia de las granjas.
GALICIA, EN EL OJO DEL HURACÁN
Lo que ocurra en Galicia en las próximas semanas no es solo un asunto regional. Galicia concentra en torno al 40% de la producción nacional de leche y es la primera comunidad autónoma en renovar los contratos lácteos, por lo que los precios que se acuerden aquí marcarán la tendencia para el resto de España durante los próximos meses. La presión sobre los ganaderos gallegos es, en consecuencia, mucho mayor que en cualquier otro territorio del Estado.
A esto se añade otra preocupación que organizaciones como Unións Agrarias llevan semanas denunciando: las compras de leche al exterior por parte de industrias lácteas gallegas aumentaron un 75% durante 2025, una tendencia que se ha acelerado en las primeras semanas de 2026, y que algunos interpretan como una estrategia deliberada para presionar a la baja los precios en origen. El Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas (SLG-CCLL) ha llevado el asunto tanto a la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) como al organismo de competencia, reclamando mayor control sobre los contratos y verificación de que ninguno se firme por debajo del coste de producción.
Agromuralla va en la misma dirección y reclama al Gobierno central y a la Xunta de Galicia que activen todos los mecanismos disponibles para frenar la situación. En concreto, piden que se intensifiquen las inspecciones sobre la leche que entra desde fuera para comprobar que su precio no está por debajo del coste de producción español, y que se publiquen de forma oficial los datos de costes actualizados para que sirvan de referencia obligatoria en la firma de contratos.
TRANSPARENCIA EN TODA LA CADENA
Agromuralla también reclama mayor transparencia sobre los márgenes que manejan los distintos eslabones de la cadena láctea. La asociación considera que, si los precios de los contratos entre ganaderos e industria son públicos, también deberían serlo los que rigen entre industria y distribución, para que la ciudadanía y las administraciones puedan calibrar quién gana y quién pierde en cada litro de leche que llega a los supermercados. Ni la Xunta de Galicia ni el Ministerio de Agricultura se han pronunciado públicamente sobre estas peticiones.
Las industrias lácteas afectadas —Leche Río, Lactalis y Naturleite— tampoco han emitido ningún comunicado oficial en respuesta a las protestas. Las menos de 5.000 granjas que siguen produciendo leche en Galicia se enfrentan a una de las crisis más graves del sector en los últimos años, y el reloj corre: con los contratos venciendo a finales de mes, cada día que pasa sin acuerdo agrava la incertidumbre. Si la situación no se desbloquea, Agromuralla y OPL han advertido de que no descartan medidas contundentes orientadas a interrumpir el suministro al mercado
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