Centenares de manifestantes contra el despido de una trabajadora en Arenal Perfumerías tras denunciar acoso
La sección sindical de CNT denuncia que el cese es una represalia directa por haber denunciado acoso laboral en la tienda; la empresa justifica el despido por causas organizativas.
Casi trescientas personas se concentraron la tarde del sábado 9 de mayo en la calle San Roque de Ribadeo, frente a la tienda de Arenal Perfumerías, para reclamar la readmisión de una trabajadora con veinte años de antigüedad en la empresa. La movilización, convocada por la sección sindical de CNT bajo los lemas "Se tocan a una, respondemos todas" y "Arenal cheira mal", transcurrió con amplio apoyo vecinal y sindical.
El conflicto arranca cuando seis trabajadoras integrantes de dicha sección sindical solicitaron la apertura de un protocolo de acoso contra la responsable del establecimiento. Según los sindicatos, la empresa tardó más de seis meses en cerrar el expediente, sin haber adoptado medidas cautelares ni alcanzado acuerdo alguno entre las partes de la comisión instructora. Solo tras ser denunciada por desamparo y vulneración de derechos fundamentales, Arenal Perfumerías dio por concluido el proceso, en lo que CNT califica de "cierre ficticio".
Represalia sindical
Como respuesta a esa denuncia, la empresa procedió al despido de una de las trabajadoras implicadas, alegando causas organizativas derivadas de un descenso del beneficio en la tienda de Ribadeo. La contradicción que señala CNT es llamativa: la propia carta de despido reconocería que las ventas de ese establecimiento crecieron cerca de cien mil euros entre 2024 y 2025, mientras que el beneficio registrado en 2025 alcanzó los 340.000 euros.
La sección sindical lleva meses realizando denuncias públicas contra Arenal Perfumerías —sobre condiciones laborales, incumplimientos en vestuarios, atrasos salariales y horas extraordinarias— sin que la empresa haya emitido ningún comunicado en respuesta ni haya contradicho públicamente las acusaciones.
Las trabajadoras anuncian que mantendrán las movilizaciones hasta conseguir la readmisión de su compañera y exigen garantías de un entorno laboral libre de acoso y represalias. CNT recuerda que su historial en la empresa incluye victorias previas tras denuncias ante la Inspección de Trabajo, que obligó a la cadena a adecuar los vestuarios a la normativa vigente y a abonar atrasos y horas extra pendientes.
La concentración del sábado en Ribadeo es la primera gran movilización pública del conflicto, pero las convocantes advierten que no será la última si la empresa no rectifica su decisión.
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