Vecinos de Cacheiras (Teo), contra una planta de residuos con luz verde de la Xunta
Cacheiras está en pie de guerra. Decenas de residentes de las aldeas de Feros, A Torre y Raxó han constituido una plataforma ciudadana para frenar la instalación de una gestora de residuos de construcción impulsada por Excavaciones Midón S.L., una empresa con más de dos décadas de actividad en la zona y cuyo socio único figura también al frente de otras mercantiles del sector. El proyecto ya cuenta con aprobación ambiental autonómica, pero los vecinos denuncian que nadie les avisó.
La Plataforma STOP Planta de Residuos Cacheiras – Aldeas Limpas! se presentó públicamente el sábado en un acto celebrado junto a los propios terrenos donde se prevé la instalación. El lugar elegido no fue casual: los vecinos quisieron mostrar en primera persona la proximidad de la futura planta respecto a sus hogares, centros escolares, equipamientos sociosanitarios y zonas de ocio. "Queremos seguir viviendo con tranquilidad en nuestras casas y en un entorno saludable", señalaron portavoces del colectivo.
La plataforma nació como respuesta directa al proyecto de Excavaciones Midón S.L., que pretende habilitar en sus terrenos, situados entre las aldeas de Feros y A Torre, una instalación para el tratamiento de residuos de construcción y demolición: básicamente escombros como ladrillos, tejas, hormigón y materiales cerámicos, que serían triturados, clasificados y almacenados temporalmente en una planta ya existente de unos 5.600 metros cuadrados.
La empresa detrás del proyecto
Excavaciones Midón S.L. es una empresa con sede en el entorno de Santiago de Compostela especializada en movimientos de tierras, demoliciones y obra civil, con más de veinte años de trayectoria en el sector. Según los datos del Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME), su socio único y administrador único desde abril de 2019 es Roberto Miguel Midón Martínez, quien también ejerció como administrador solidario de Xabre Obra Civil S.L. hasta su liquidación en 2018 y como administrador mancomunado de Aexga Ecología S.L. desde 2011. Asimismo, consta que fue administrador único de Treos S.L. entre febrero de 2024 y noviembre de 2025, cuando esa sociedad fue extinguida.
Esta amplia trayectoria empresarial, que conecta al promotor con distintas firmas del ámbito de la obra civil y los resiudos, ha generado recelo entre los vecinos, que ven en el proyecto una apuesta de calado y que puede ir ganando tamaño con los años en medio de un entorno rural habitado.
Polvo, ruido y camiones
Los temores de la plataforma se articulan en torno a una serie de impactos directos sobre la vida cotidiana de la vecindad. En primer lugar, la emisión de polvo y partículas contaminantes derivadas del procesado de escombros, con posibles consecuencias sobre la calidad del aire y la salud respiratoria. A ello se suma la generación de ruido continuo por la maquinaria pesada, que alteraría el descanso y la tranquilidad de las aldeas, así como la proliferación de malos olores.
Pero la preocupación va más allá del perímetro inmediato de la planta. La vecindad alerta del tráfico intenso de camiones de gran tonelaje que implicaría la actividad, con el consiguiente deterioro de las vías locales, mayor contaminación atmosférica y un incremento del riesgo para peatones y residentes. También advierten de posibles afecciones a acuíferos y aguas subterráneas, así como de la conversión del territorio en un punto receptor de escombros procedentes de otras zonas, sin que ello reporte beneficio alguno a la comunidad.
El ayuntamiento se desmarca
El Concello de Teo, gobernado por la alcaldesa Lucía Calvo de la Uz, del PPdeG, ha emitido un comunicado en el que subraya que nunca tuvo competencia para autorizar o bloquear esta instalación. La aprobación corresponde en exclusiva a la administración autonómica, que en diciembre de 2025 emitió en el DOG un informe de impacto ambiental favorable a través de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático. Según la resolución publicada en el Diario Oficial de Galicia, no se prevén efectos adversos significativos siempre que se cumplan los condicionantes fijados en materia de protección de la atmósfera, aguas, suelo, gestión de residuos e integración paisajística. Se trataría de una planta de valorización de residuos no peligrosos.
El ayuntamiento recuerda además que la instalación se ubicaría en suelo rústico, uso expresamente permitido por la Ley Gallega del Suelo para infraestructuras de gestión de residuos inertes. La normativa establece que el informe de viabilidad urbanística municipal, en estos casos, debe ser favorable de forma automática. De hecho, ni siquiera llegó a emitirse.
La plataforma, sin embargo, cuestiona que el proceso haya garantizado una participación ciudadana real. Denuncian que el Concello no informó adecuadamente a la vecindad ni facilitó su implicación en el período de exposición pública del informe ambiental, a pesar de que, según el ayuntamiento, toda la tramitación estuvo disponible tanto en la web de la Xunta como en medios de comunicación de tirada autonómica.
Con su constitución, la plataforma anuncia movilizaciones, acciones informativas y cuantas iniciativas sean necesarias para trasladar su voz a las administraciones competentes y reclamar que este tipo de instalaciones de gestión de residuos se ubiquen en polígonos específicamente preparados para ello, y no entre las casas de los vecinos.
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