Podemos se fractura en Ourense: dimite el portavoz municipal tras ser suspendido cautelarmente
El conflicto interno en el partido morado estalla en la provincia ourensana a un año de las elecciones municipales, con la salida del portavoz Francisco Diéguez y el de Lobios, Carlos Garrido, que denuncian una "deriva autoritaria" en la organización
La crisis interna de Podemos en Galicia ha encontrado un nuevo frente abierto en Ourense. Francisco Diéguez, hasta ahora portavoz municipal de la formación en la capital provincial, anunció este domingo su renuncia al cargo, apenas 48 horas después de que la dirección autonómica le comunicara una suspensión cautelar de militancia de dos meses. En la misma jornada, Carlos Garrido, portavoz de Podemos en el municipio de Lobios, también presentó su dimisión en señal de solidaridad.
Diéguez hizo pública su decisión a través de un comunicado emitido por Podemos Ourense, en el que responsabiliza a la dirección liderada por Isabel Faraldo de una gestión interna que, en sus palabras, está marcada por el "control, el castigo a quien discrepa y la ausencia total de garantías democráticas". El ahora exportavoz llevaba meses en el ojo del huracán orgánico, pero el detonante definitivo llegó el pasado viernes con la notificación formal de la suspensión.
El trasfondo del conflicto se remonta al menos a febrero de este año, cuando Diéguez presentó una denuncia ante el Comité Estatal de Garantías de Podemos contra la propia dirección autonómica. La denuncia iba dirigida contra Faraldo y otros cuatro miembros del ejecutivo gallego: Manuel Mena, Ximena Cheda, Carmen Berzosa y Toño Naval.
Un expediente cruzado que enturbia el proceso
Según documentos internos, la denuncia de Diéguez surgió a raíz de que la dirección gallega había presentado previamente otra denuncia ante el mismo órgano contra Ruymán Núñez, entonces enlace de organización, basándose en una grabación de una reunión a la que el propio Diéguez había asistido. Para el exportavoz, este contexto de denuncias cruzadas hace que la imparcialidad del proceso disciplinario resulte, como mínimo, cuestionable.
En el acuerdo de suspensión que le trasladó la dirección autonómica, Podemos Galicia justifica la medida en base a una serie de conductas que califica de "especial gravedad" según sus estatutos internos. Entre ellas, la formación cita comentarios críticos publicados en redes sociales —especialmente los vertidos tras el reciente fallecimiento de Víctor Ferreiro, exlíder de Podemos en Ourense, que murió el pasado 9 de marzo a los 62 años—, así como determinadas decisiones adoptadas en asambleas municipales. Además, la dirección reprocha a Diéguez haber anunciado amenazas de acciones legales contra la ejecutiva autonómica por "el mero hecho de admitir a trámite expedientes".
Diéguez tacha de "inaceptable" que se pretenda sancionar la expresión de opiniones críticas dentro del partido, y califica la decisión de "arbitraria" y basada en una lectura "completamente distorsionada" de lo ocurrido. La dirección autonómica, por su parte, no había realizado ninguna declaración pública al respecto en el momento de publicarse esta información.
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