Pedro Blanco, delegado del Gobierno: "Cuando Altri solicitó subvenciones compitió como cualquier otra empresa"

El delegado del Gobierno, Pedro Blanco, abre las puertas de su despacho en la Delegación del Gobierno en A Coruña para responder a las cuestiones de Galiciapress y abordar asuntos de actualidad, desde las cosecuencias de la guerra en Irán y el decreto anticrisis hasta la crisis de la vivienda, pasando por la condonación de la deuda, los Planes de Recuperación y hasta una hipotética papeleta en las elecciones a la alcaldía de Santiago con su nombre liderando la candidatura de los socialistas para tratar de recuperar el bastón de mando en el Pazo de Raxoi.


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Pedro Blanco

 

Tengo que preguntarle en primer lugar por los cambios recientes en el Gobierno de España, con el nombramiento del ministro Carlos Cuerpo como vicepresidente primero y la llegada de Arcadi España al ministerio de Hacienda. ¿Cómo acoge estos cambios, tan importantes para la economía nacional en un contexto de incertidumbre como el actual? 

Son dos cambios extraordinarios. Solo puedo tener buenas palabras tanto para Carlos como para Arcadi. Arcadi era el secretario de Estado del Ministerio del que dependemos nosotros funcionalmente, por tanto, es una persona con la que aquí teníamos muy buenas relaciones. Arcadi es una persona sobradamente conocida y con una solvencia más que demostrada en el ámbito que le toca. 

 

En cuanto a Carlos Cuerpo, qué decir más que buenas palabras. Creo que la propia evolución, en este momento, de la situación económica de España, tan motivada por muchísimas razones, creo que Carlos defiende y es capaz de estar al frente de este momento de una situación estructural. En este momento la salida de María Jesús Montero es la salida de una persona a la que todos le teníamos un especial cariño por el tiempo que llevamos con ella. Pero esto no es un repuesto, creo que va a fortalecer la situación económica en un contexto de situación geopolítica como el que estamos viviendo. Por tanto, tanto a Arcadi, al que le deseo los mejores deseos en el propio momento, como en el caso de Cuerpo, creo que son aciertos, como casi todos los que hace el presidente.

 

 

 

La crisis no ha evitado que las estimaciones no sean positivas para España, con un crecimiento económico todavía al alza. Hace unos días reiteraba la respuesta del Gobierno al conflicto en Oriente Medio estando “del lado de la gente” tras el anuncio de la batería de medidas del decreto anticrisis. ¿Qué impacto puede tener en Galicia? ¿Tiene también la Xunta capacidad para poder paliar los efectos de este conflicto o es algo que compete exclusivamente al Gobierno?

La actuación del Gobierno de España fue una inmediata, rápida y muy comprometida, con España pero también con Galicia. Hablamos, ni más ni menos, con el propio presidente del Gobierno, inmediatamente iniciada esta guerra que, por cierto, ni compartimos ni desde luego estamos a favor, y puso encima de la mesa un plan integral donde hablamos de 80 medidas que movilizan 5.000 millones de euros. 

 

Un plan que trata de dar respuesta, al igual que se dio en su momento a la guerra de Ucrania, al volcán, a la crisis del COVID… Por tanto, en este caso, con una experiencia acumulada, pero dando una respuesta completamente diferente a aquellas crisis del año 2012, en donde la respuesta fue ni más ni menos que la austeridad y otro tipo de soluciones acompañadas del cierre de empresas, de mayor desempleo, etcétera. 

 

En cuanto a la Xunta, lo único que tengo que decir es que, llega tarde y, creo, que llega de un modo insuficiente. Creo que en el propio Consello da Xunta se habla de en torno a 150 millones de euros. Me parece que es una cantidad bastante inferior, bastante insuficiente, que está por debajo de otras comunidades autónomas. En Euskadi estamos hablando de que son casi 1.000 millones de euros los que están comprometidos, o en el caso de Cataluña hablamos de 400 millones de euros. Por lo tanto, la Xunta, nuevamente, tiene una reacción muy vinculada a la reacción política ante esta clase de crisis. Cuando tuvo lugar la crisis inmobiliaria el Gobierno de España de entonces planteó austeridad y que se las arregle cada uno como pueda. Creo que en el caso de este Gobierno de España progresista presidido por Pedro Sánchez ha sido siempre una respuesta para no dejar a nadie atrás. Estamos, nuevamente, a la altura de las circunstancias, a la altura de lo que se espera como presidente del Gobierno.

 

 

Menciona la ocupación de Rusia en Ucrania, la pandemia, hasta un volcán. Parece que todo han sido palos en la rueda e inconvenientes para poder desarrollar políticas sociales y plantear la hoja de ruta programada en un principio. No sé si el de Irán es un conflicto radicalmente distinto a los anteriores.

Es un conflicto en el que estamos entrando y que no está trayendo nada bueno para ningún país de Occidente y tampoco lo está trayendo para España. Prueba de ello es este plan integral de respuesta que el Gobierno ya previó y ya puso en marcha. Desde luego las guerras no traen nada bueno y solo van a traer algo malo. Decir eso no es descubrir nada nuevo. Creo que dentro de lo que era la hoja de ruta de este Gobierno progresista siempre fue estar al lado de las personas, tratar de buscar políticas sociales que favoreciesen a la mayoría, tratar de buscar políticas fiscales en donde lo que estuviésemos haciendo sería esa obligación constitucional de redistribución de la renta, hablar de políticas fiscales en donde estuviésemos protegiendo a los menos favorecidos… Esto nunca se dejó de llevar a cabo, porque esas políticas sociales van directamente relacionadas con mirar a la gente y dar una respuesta, no dejar a nadie atrás. 

 

Sí es cierto que si no tuviésemos que atender a todas estas contingencias, porque pudimos también hablar de la dana, de la oleada de incendios y otras, podríamos tener muchas más políticas mucho más desarrolladas. Ahora bien: mientras otros recortan y mientras otros lo que están haciendo es echándole la culpa a la gente de los problemas que afrontan, y recuerdo aquellas palabras en el año 12 en donde se decía que habíamos “vivido por encima de nuestras posibilidades”, en este caso en concreto la solución está siendo completamente distinta, de una auténtica justicia social.

 

Entre las consecuencias de la guerra está los efectos que está teniendo sobre el campo. En Galicia lo vemos en el del precio de la leche, como mejor ejemplo. Sindicatos y productores denunciaron en los últimos días de “contratos ilegales” que compran la leche por debajo del costo para producirla. ¿Qué puede hacer el Gobierno para evitar que suceda esto? ¿Está el sector agrario entre las prioridades del plan anticrisis? 

Están entre las prioridades del plan anticrisis. Una cosa es la necesidad de ayudar al sector primario en todas aquellas cuestiones que tienen directamente relación con la crisis, véase la compra de forraje, la compra de abonos, etcétera, y otra cuestión distinta es el tema del caso de la leche, en donde de lo que estamos hablando es de un incumplimiento flagrante, al parecer, por parte de lo que es la Ley de Cadena. Y la Ley de Cadena, hay que recordar, que fue este gobierno el que la estableció, el que la puso en marcha con una cosa tan entendible por parte de todos como que no se puede pagar la producción por precios inferiores a los de producción. En ese sentido lo que hay que hacer es aplicar directamente la Ley de Cadena.

 

Creo que la Consellería que tiene las competencias en la materia tiene que intensificar las inspecciones y sancionar de un modo abiertamente claro a aquellas empresas que estén firmando contratos o que estén comprando por debajo del precio de producción. Desde el Gobierno de España poco más podemos hacer, si no es el hecho de, de algún modo, reforzar esa actividad, pero la actividad le corresponde a la comunidad autónoma de Galicia. Lo que tiene que hacer la Consellería es poner los inspectores que sean precisos y ver exactamente dónde se está pagando al productor por debajo del precio de producción. Hablamos con la leche, pero también hablamos en su día de cuando se nos planteó esa necesidad con los productores de patata, en donde se nos ponía encima de la mesa que estaban cobrando por debajo de los precios de producción. El Gobierno en ese sentido ha hecho sus deberes, el Gobierno modificó la ley y el Gobierno va a estar siempre al lado del sector primario.

 

 

En cuanto al resto, lo decía el otro día el ministro Planas, vamos a estar no solo con estas medidas que aparecen en ese plan integral de respuesta, sino también con medidas sectoriales donde haga falta, porque somos conscientes de que parte de lo que es el forraje o los abonos que son precisos para nuestros productores vienen de esas zonas y probablemente en los próximos días sean objeto de un incremento de precios que tiene que ver directamente con la guerra y poco que ver con otras razones.

 

Lo que sí es competencia de la Xunta es la posibilidad de condonar la deuda, como ofrece el Gobierno central. Para el Gobierno de Galicia la condonación de la deuda y el modelo de financiación autonómica propuestos por el Gobierno suponen un perjuicio para los gallegos de casi 1.000 millones de euros. ¿Qué le parecen estas cifras? ¿Están realmente los gallegos pagando la deuda de otros, como sugiere la Xunta?

Me parece que esa cuenta de la Consellería y del propio presidente Rueda habrá que explicársela a los gallegos. Cada cual puede decir lo que quiera porque, al fin y al cabo, esas afirmaciones son absolutamente libres. Pero vamos a hablar de lo que recibió Galicia en el año 2025 y lo que recibió Galicia en los últimos siete años con respecto a lo que recibió en los últimos siete años del gobierno de Rajoy: son 18.000 millones de euros más. 18.000 millones de euros; cuantificable, demostrable y empíricamente la cifra exacta. Estoy convencido y seguro de que el presidente más solidario con Galicia ha sido Pedro Sánchez. El explicarle a la gente que este nuevo modelo de financiación supone que se desprecie a limine, sin ni siquiera estudiarlo y con el que Galicia contaría con casi 60 millones de euros más al año…desde luego me parece una frivolidad, por no decir otra cosa. A su vez, despreciar una condonación de la deuda de 4.010 millones de euros, una condonación en donde es el Estado el que asume directamente esa deuda, para hablar de conceptos como son la socialización de la deuda, me parece absolutamente fuera de lugar. 

 

 

El Gobierno de España, desde que está el presidente Pedro Sánchez, esté inyectando más de 18.000 millones de euros más en los últimos siete años que los últimos siete años de Rajoy. Plantear encima de la mesa que un nuevo modelo de financiación te va a permitir disponer de casi 600 millones de euros más al año, cuando por cierto, meses antes estabas decías que con 500 millones de euros más al año firmarías lo que te pusieran encima de la mesa, y estas son palabras de Rueda, y dices que una quita de una deuda de 4.010 millones de euros, que es lo que tú debes, no beneficia a Galicia... En fin, yo creo que cualquier gallego entiende perfectamente este tipo de afirmaciones. Rueda tiene que hacer un experimento más y explicar esa afirmación que, insisto, es una auténtica falacia.

 

"PARA LA VIVIENDA UNA SOLUCIÓN ÚNICA ES ABSOLUTAMENTE IMPOSIBLE"

Lo que hay que explicar a la gente es uno de los asuntos que más preocupa a la ciudadanía, como es la crisis de la vivienda. Antes hablamos de ese decreto anticrisis, pero el de vivienda todavía está en el aire. ¿Cree que saldrá adelante? ¿Por qué resulta tan controvertido?

Hay una parte que resulta muy controvertida porque alguien tiene interés en que resulte controvertida. Lo que se está planteando es, en una situación absolutamente de necesidad, prorrogar durante dos años los contratos de alquiler de vivienda y congelar la actualización de rentas, pero en ningún caso solo para aquellas situaciones que son absolutamente de necesidad. Estamos en una situación de auténtica emergencia habitacional. Creo que en este momento hay muchas más personas que demandan vivienda en el registro público de vivienda, y eso que el registro público solo afecta a una parte determinada de demandantes de vivienda. Necesitamos vivienda pública y vivienda asequible. Tenemos que tener en cuenta, además, que la Xunta de Galicia es la segunda comunidad por la cola que menos vivienda ha hecho en los últimos 12 años, lo que hace que la necesidad de vivienda en Galicia sea más acuciante si cabe que en otras comunidades autónomas.

 

Este gobierno progresista hizo de la vivienda su propia bandera. No solo elaboramos y aprobamos una Ley de Vivienda en donde se trata de dar solución a esta emergencia habitacional desde diversos puntos de vista, como limitando las viviendas de uso turístico o posibilitando la declaración de zona tensionada para aquellos casos en donde el alquiler de las viviendas suponga un coste superior al 30% de los ingresos medios de esas zonas. Además invertimos como nadie en la construcción de viviendas asequibles. Por cierto, construcciones de vivienda pública a perpetuidad, porque tenemos el ejemplo muy claro en la Comunidad de Madrid en donde, ante un cambio de gobierno, la vivienda pública fue vendida a fondos buitre. Por lo tanto, estamos hablando de que en el caso de Galicia tenemos que trabajar en todos los términos: en la rehabilitación de vivienda, en la construcción de vivienda, en las ayudas al alquiler y, sobre todo, las ayudas al alquiler para la juventud y también para la zona rural.

 

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En los últimos años estamos hablando de que son más de 585 millones de euros invertidos en políticas de vivienda en Galicia justamente para todo eso: para rehabilitación, para construcción, para los bonos de juventud…son cifras que no son nada desdeñables. En casi todas las promociones que está la Xunta llevando a cabo son promociones que está llevando a cabo también con la contribución directa de fondos del Gobierno de España. Precisamente la semana pasada estuvimos viendo lo que se está construyendo en Pontevedra y justamente son 74 viviendas las que se están construyendo con parte de los fondos transferidos por el ministerio correspondiente, pese a que la Xunta muchas veces ni siquiera hace referencia a esa colaboración institucional.

 

Esta de Pontevedra es justo una de las experiencias hay en marcha a través de iniciativas como Casa 47. El de la vivienda pública ha sido un capítulo en el que, como subraya, suspende Galicia, pero, ¿es tan urgente la necesidad de construir vivienda pública? En el caso de A Coruña, por ejemplo, algunas voces señalan que son 20.000 las viviendas vacías. ¿No sería más eficaz intervenir los precios del alquiler o frenar las viviendas de uso turístico, considerando la cantidad de viviendas vacías existentes? 

Mencioné hace un momento la Ley de Vivienda, que pretende ser un abanico de soluciones. No podemos demonizar absolutamente ningún modelo, pero tenemos que plantear que a las viviendas de uso turístico hay que ponerles un límite. Hay que dejarlas convivir conjuntamente con otro tipo de alojamientos, pero lo que no puede ser es que supongan un cambio en cuanto a la composición social incluso de las ciudades. Estamos viendo que hay ciudades donde desaparece su parte histórica para convertirse exclusivamente en viviendas de uso turístico. La Ley de Vivienda establece una limitación a las viviendas de uso turístico, incluso da la capacidad a las comunidades de propietarios para establecer algunas reglas de juego dentro de lo que es la propia convivencia.

 

 

Es preciso también tratar de poner en el mercado todas las viviendas que haya de alquiler. Sí es cierto que se necesitan viviendas de uso público, viviendas públicas. ¿Por qué? Porque aquí las últimas que se entregaron en Galicia fue hace 15 años y son viviendas que se dejaron incluso diseñadas desde el gobierno de Emilio Pérez Touriño. Llevamos mucho tiempo sin vivienda pública y la vivienda pública es la que te va a garantizar la ejecución o cumplimiento de ese derecho fundamental que es una vivienda digna. Y esas viviendas, siempre que sean públicas y a perpetuidad, permitirán amoldar ese precio en cuanto a los alquileres y el precio de venta a las necesidades reales de la gente. Con todos esos mecanismos se fomenta la puesta circulación de vivienda privada, se limitan las viviendas de uso turístico, se establecen limitaciones al alquiler también de la vivienda privada a través de las zonas declaradas como zonas residenciales tensionadas y vemos una puesta en marcha de la vivienda pública. Creo que con todo ese abanico de medidas es perfectamente posible ponerle coto. Pero no es una sola, porque desde luego una sola solución única es absolutamente imposible.

 

Entramos en la última fase del Plan de Recuperación con todavía muchas iniciativas en marcha y a punto de cristalizar en los próximos meses. ¿Qué valoración hace del recorrido de estas políticas en los últimos años y el impacto que ha tenido fundamentalmente en la economía gallega?

Estamos en la última fase de su puesta en marcha, sí, y creo que el Plan de Recuperación es un plan ejemplar. Primero: en el modelo de plan de las empresas constituyó un auténtico revulsivo el plan a través de los PERTE sectoriales. A diferencia de lo que pasa en Galicia, donde falta un plan industrial, donde no existe un plan industrial salvo, si quiere usted, Altri, que ni era un plan, sino una simplemente finalidad, en el caso de España hay unos planes que llegaron prácticamente a todas y cada una de las empresas.

 

Por ponerle un ejemplo: más de 4.800 millones de euros con el Plan de Recuperación llegaron a Galicia. Estamos hablando de diez veces el presupuesto de la Consellería de Industria. Hablamos de digitalizar aproximadamente a 52.000 autónomos, pequeñas y medianas empresas, hablamos de PERTE como el del agro, el del vehículo eléctrico... PERTE que fueron diseñados conjuntamente con los sectores para dar respuesta a las necesidades que tenían delante y según las necesidades que se veían venir.

 

Y hablamos de empresas que recibieron ayudas, no solo de los PERTE, sino también de Navantia, en donde supuso esa carga de trabajo para darle una vuelta no solo a la empresa, sino también a todo lo que es el conglomerado social de lo que es Ferrolterra, también de Stellantis, de Urovesa, Lence... Todas las empresas gallegas se vieron beneficiadas de una serie de fondos del Plan de Recuperación que les permitió actualizarse, digitalizarse, hacerse mucho más sostenibles y, sobre todo, tener un camino de futuro. 

 

El balance que tenemos que hacer es un balance netamente positivo, absolutamente positivo, en donde esas inversiones que vinieron de Europa, que, por cierto, en su momento incluso con el voto en contra del Partido Popular, resultaron inversiones que están hoy circulando, haciendo florecer nuestra economía y, desde luego, constituyeron una auténtica capacidad de la soberanía tecnológica, que al fin y al cabo era lo que se planteaba después de la COVID, cuando se detectó la necesidad de que tenemos que, necesariamente, volver a producir en Europa, ser auténticamente soberanos y no depender de terceros países. Justamente eso es lo que está llevando a cabo hoy que la economía, entre otras cosas, tenga esos niveles de crecimiento que niveles que desde Europa se miran con cierta admiración.

 

Mencionó muchas empresas ahora que fueron beneficiadas por esos PERTE, por ese Plan de Recuperación. Una de ellas es Stellantis, y a muchos puede llamarles la atención que, recibiendo ayudas millonarias durante los últimos años, sin embargo, veamos año tras año cómo se declaran medidas de destrucción de empleo en compañías grandes como Stellantis. ¿Cuál debería ser la exigencia en ese sentido?

Hay dos cosas distintas. Primero: una cosa es un ERTE RED, un expediente de regulación temporal de empleo donde suspenden el empleo durante ciertas jornadas anuales, y otra cosa son ERTE extintivos. Los ERTE extintivos, los de aquellos casos en los que hay una pérdida de empleo definitiva, son los que deben preocupar. En el caso de Stellantis no es algo novedoso que se hagan ERTE RED que, además, son pactados, y en donde hablan de la parada durante dos o tres días de su cadena de producción en algunos casos por temas de mantenimiento de la propia cadena, y en otros casos motivados por el tema de componentes.

 

 

Desde el PERTE que aprobó el Gobierno, el del vehículo eléctrico, donde parte de las ayudas también fueron destinados a Stellantis, la pérdida de empleo no existe; lo que existió fueron paradas puntuales, que fueron o bien por mantenimiento o por adecuación, porque lo que estamos planteando es pasar de una cadena de producción de vehículos de combustión a una cadena de vehículos eléctricos. Por lo tanto, es perfectamente posible que suceda. 

 

Desde luego, al beneficio de este tipo de PERTE va aparejada, igual que está pasando con el tema de los beneficios para el plan de choque que acaba de aprobar el Gobierno, una cláusula de garantía de empleo. Aquellas empresas que se vean beneficiadas se comprometen al mantenimiento del empleo. Por cierto, condición que inició este Gobierno también cuando fue el tema de la COVID-19 y que creo que tiene que existir necesariamente: yo recibo dinero público, pero con la condición de que ese dinero lleva el mantenimiento de empleo, igual que el mantenimiento de otras condiciones.

 

En materia industrial uno de los asuntos que han suscitado más revuelo en estos primeros meses del año ha sido el archivo por parte de la Xunta del proyecto de Altri en Palas de Rei. La semana pasada ecologistas reclamaban a Rueda el carpetazo definitivo al proyecto. ¿Cree que debería darse por finiquitado el plan de la macrocelulosa? 

Como Gobierno de España, lo que preocupa y llama la atención que es la Xunta de Galicia no tenga un plan industrial para Galicia. Creo que lo fundamental es tener un plan industrial para Galicia, y la Xunta de Galicia no lo tiene; seguimos sin él, pese a que por parte del Gobierno de España creo que dio más que muestras de que tenemos un plan industrial para España, y eso también incluye a Galicia, porque esos PERTE de los que hablamos llegan a empresas netamente gallegas o con sello gallego.

 

 

De lo que se lleva hablando en los últimos años como una gran empresa era el tema de Altri. Un Altri que empezó siendo una cosa y acabó siendo otra completamente diferente. Me da la sensación de que si esa es toda la política industrial que tenemos por parte de la Xunta de Galicia, la verdad es que me preocupa como gallego. No podemos estar siempre viviendo de las rentas del Gobierno de España porque no tiene la competencia en materia industrial, que corresponde a la comunidad autónoma de Galicia.

 

 

¿Si debería o no archivar? Insisto: quien tiene la competencia para archivarlo o no es San Caetano y lo que tiene que decidir San Caetano. Cuando Altri llamó a las puertas del Gobierno de España para solicitar ayudas y subvenciones compitió como cualquier otra empresa, pero no llegó a la puntuación y no fue beneficiada por esas ayudas. Ahí me quedo. Lo que sí que quiero dejar sobre la mesa es que el único que tiene un plan industrial para España, y como tal también para Galicia, es el Gobierno de España, cuando la competencia corresponde a la Xunta de Galicia. Ca siendo hora de que se ponga a trabajar.

 

En ese plan del Gobierno uno de los principales ejes es el de la descarbonización. También estos días vivimos una serie de decisiones en torno a industrias como la eólica, un recurso rodeado de procesos judiciales. ¿Qué le parece que en la justicia se cambie por completo la sala que trataba este asunto, no solo trasladando a Luis Villares sino a otros jueces?

A la vista de lo que he leído, porque es una decisión ad intra y, por lo tanto, organizativa de la propia sala del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, como delegado del Gobierno lo único que planteo es, a la vista de que algunas asociaciones de jueces piden explicaciones, que debería ser transparente. Con mucha transparencia y explicar cuál es el motivo o la razón de ese cambio funcional. A partir de ahí, sigo pensando lo mismo: a la Xunta de Galicia le falta un plan industrial y también le falta un plan eólico que se viene demandando constante y reiteradamente. Esto está contribuyendo a esa paralización en masa de parques eólicos. Me parece que ese es el problema que tenemos. Con carácter previo, hay que hacer un plan claro en cuanto a la cobertura eólica de Galicia. 

 

Y vaya por delante que este Gobierno apuesta por ese tipo de energías, por la energía eólica, por las energías limpias. Es lo que a día de hoy nos está salvando de que la energía no esté disparada a precios anteriores al tema de la guerra de Ucrania. De aquella fue la solución o la excepción ibérica que Pedro Sánchez fue a buscar a Europa y que algunos tachaban como "el gran timo ibérico", cuando en realidad lo que hizo fue salvar a muchas familias, a muchos negocios y a muchas empresas. A día de hoy podemos disfrutar de una energía mucho más barata porque nuestra dependencia de la energía del carbón es mucho menor. Tenemos otro tipo de energías limpias que nos están permitiendo tener unos precios bastante razonables en relación con la situación de nuestro entorno.

 

 

Si estuviese en su mano confeccionar ese plan industrial, ¿hacia dónde debería caminar la política industrial en Galicia en este sentido?

Debería caminar en varios sentidos. Hay que dar un paso hacia el interior. Es fundamental industrializar nuestro interior para tratar de revertir ese abandono del rural que tenemos. Hay que ir hacia un trabajo industrial que sea finalista, con industrias productoras que sean gallegas. Las energías las tenemos, capacidad para producir eólica, solar e incluso hidráulica reversible. Todo eso puede ser un gran revulsivo y emplearla en este tipo de industrias, en industrias del siglo XXI. El mejor ejemplo es el que está siguiendo Vigo, con la fábrica de fotones o la fábrica de satélites. En Galicia tenemos el CESGA, la Aesia…empresas con futuro. Lo que no tendría sentido es abrir fábricas que necesiten carbón. Por eso, insisto, hay que ir pensando en las necesidades que tenemos de ahora en adelante, en empresas que sean absoluta y completamente innovadoras, pero a su vez muy respetuosas con el medio ambiente y que sean sostenibles, algo muy distinto a lo que en su momento se planteó para la zona de la Ulloa.

 

Sin embargo, iniciativas como proyectos mineros todavía siguen hoy sobre la mesa en muchas comarcas. Parece que van un poco a la contra de lo que demandan los vecinos de promover industrias medioambientalmente sostenibles. No obstante, lo que incentiva Europa es buscar nuestros propios recursos dentro del continente. Parece contradictorio. 

Creo que son necesarias las dos cosas: ser respetuosos con el medioambiente y que existan nuevos recursos para atender a las nuevas necesidades de esa economía del futuro. No podemos pretender tener teléfonos móviles si no tenemos dónde cargarlos y sin esos materiales con los que se elaboran los chips con los que funcionan. Creo que es perfectamente posible ese tipo de industria que es necesaria y conjugarla con el respeto al medioambiente. Siempre y cuando seamos respetuosos con las normativas medioambientales que tenemos, es perfectamente posible una cosa con la otra. Distinto es el caso, vuelvo a decir y vuelvo a insistir, de pensar a estas alturas en fábricas que funcionen a gasolina o gasoil. Sabemos que es posible técnicamente, pero desde luego ni es viable, ni desde luego es medioambientalmente sostenible, ni desde luego con la guerra del Golfo hoy funcionaría muy bien, sino que estaríamos planteándonos a buen seguro un expediente de regulación de empleo extintivo a la vista de lo que está pasando.

 

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Pedro Blanco

 

Supongo que será difícil de calibrar porque el contexto actual tampoco lo favorece, pero. ¿cuáles cree que serán los grandes anuncios del Gobierno para Galicia en lo que queda de año? ¿Alguna novedad relativa a la AP-9, tal vez?

Hay muchos anuncios para antes de que termine el año y que van a convertirse en realidades. Ya se está trabajando, estamos trabajando en las nuevas intermodales que abriremos a buen seguro antes de fin de año en A Coruña o en Lugo. Antes de fin de año vamos a inaugurar, pese a quien le pese, la autovía que une el interior con la capital de Galicia, la de Lugo-Santiago. A buen seguro que tendremos muchas más novedades de aquí a final de año, porque tenemos muchas cosas que hacer y muchas que poner en marcha. Siempre lo decimos y quiero también dejarlo claro: en el Gobierno tenemos hasta el año 2027 para seguir trabajando, seguir haciendo cosas y Galicia precisa muchas, muchas cosas. Dicho esto, probablemente también tendremos que seguir avanzando en las infraestructuras y así lo vamos a seguir haciendo. 

 

Su nombre ha sonado con fuerza en los últimos meses de cara a las próximas elecciones municipales. En Santiago de Compostela ya lo sitúan como uno de los favoritos para pelear por recuperar la alcaldía de la capital y Besteiro incluso ha hablado abiertamente del asunto. ¿Contempla esa posibilidad? ¿Ya lo han sondeado para liderar la campaña santiaguesa en las próximas elecciones locales?

Escuchar eso me llena de mucha honra. El hecho de que mi nombre pueda sonar como uno de los favoritos la verdad que me llena de mucha honra, pero es que en Santiago tenemos un equipo excepcional. Y digo tenemos porque yo soy santiagués, soy del Partido Socialista de Santiago, pero tenemos desde el Secretario General hasta una diputada extraordinaria y tenemos banquillo. Creo que en Santiago hay muchísima gente que podría desempeñar ese papel.

 

 

Lo que sí es verdad es que, sea quien sea, sea hombre, sea mujer, sea con un nombre o sea con otro, lo más seguro es que el candidato o candidata de Santiago será el próximo alcalde o alcaldesa de Santiago. Primero, porque creo que Santiago lo necesita; Santiago no puede seguir en una parálisis como lleva en los últimos años. Segundo, porque Santiago evolucionó y siempre creció y siempre avanzó con alcaldes socialistas. Estoy absolutamente convencido de que José Ramón Gómez Besteiro, porque tenemos un secretario general en el PSdeG que está empujando y está unificando al partido y además está dando muy buenos pasos en esa dirección, será capaz de también arropar a esos candidatos. Es justamente en el trabajo en el que está en este momento.

 

 

Las próximas son las elecciones municipales y en esas elecciones un partido como el Socialista de Galicia, que es un partido municipalista, que está gobernando en los grandes ayuntamientos de Galicia: Vigo, A Coruña... estoy seguro de que José Ramón también será capaz de llevar a ese candidato o candidata a gobernar la capital de Galicia; y la capital de Galicia va a ganar muchísimo con ese candidato o candidata socialista.

 

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