Rueda habla de “normalidad” en Urgencias mientras el SERGAS cancela operaciones y deriva a la privada
Las palabras del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ayer asegurando que la situación en el sistema de urgencias sanitarias en Galicia es de “normalidad”, chocan con la realidad que viven estos días los profesionales de los principales hospitales del Sergas. En hospitales como Montecelo (Pontevedra) o el Álvaro Cunqueiro (Vigo), los servicios de urgencias trabajan al borde del colapso ante la avalancha de pacientes con gripe y otras infecciones respiratorias. De hecho, en Pontevedra hay casi 50 pacientes en los pasillos, lo que ha obligado a suspender operaciones y derivar cirugías a la privada para hacer sitio.
Ayer, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, pidió calma, asegurando que las urgencias “funcionan con normalidad” y que las campañas de vacunación limitan los contagios. Aunque reconoce que el invierno es un periodo difícil, el mandatario insiste en que el SERGAS responde con "eficacia”.
En Pontevedra, la gerencia del área sanitaria del SERGAS reconocía el mismo día las declaraciones de Rueda que el Hospital Montecelo tenía 48 pacientes esperando cama, algunos de ellos atendidos en pasillos y zonas improvisadas. La saturación ha obligado además a reprogramar cirugías no urgentes, una medida que difícilmente encaja con la “normalidad” descrita desde la Xunta.
La dirección también confirmó que pacientes están siendo derivados al Hospital do Salnés y a centros privados por falta de espacio. En concreto a Quirón Salud Vigo.
No es algo excepcional de Pontevedra. En otras partes de Galicia, la situación es similar, con los servicios de urgencias desbordados y una demanda asistencial que no baja pese a que Sanidade asegura que el pico de gripe ya ha sido superado. Hay que recordar que la semana empezaba con un comunicado de la Xunta de Personal del hospital CHUAC de A Coruña que denunciaba el colapso de las urgencias.
Protestas y paros en el Hospital Álvaro Cunqueiro
En Vigo, la tensión es de tal calibre que ha derivado en protestas del personal de urgencias del Hospital Álvaro Cunqueiro, el mayor complejo del Sergas en el sur del país. Los trabajadores de urgencias han iniciado paros diarios de 15 minutos para denunciar unas condiciones que califican de “límite”.
Marta Puga (Urxencias Cunqueiro): «Estamos al límite. La situación es fatal, es un caos. Salimos agotados de trabajar, está completamente colapsado, sobre todo por la falta de espacio para colocar a los pacientes. Es agobiante, no podemos más, es horrible».
Según explica la portavoz Marta Puga en declaraciones a RNE, el servicio atiende más de 600 urgencias cada día en un entorno que describen como “caótico y agotador”. Puga asegura que la falta de espacio y de personal se suma al uso inadecuado de las urgencias por parte de algunos pacientes. El personal lleva meses pidiendo la ampliación del servicio, mientras la gerencia del área sanitaria de Vigo mantiene que la gestión es “la adecuada” pese a la sobrecarga.
Falta de médicos en el Barbanza
Las largas esperas para ver al médico de familia es lo que está empujando a muchos pacientes a acudir a Urgencias, aumentando el atasco en los hospitales. Como todos los inviernos, la falta de personal suficiente en Atención Primaria se convierte en uno de los motores de los problemas en las urgencias hospitalarias.
Un ejemplo es lo que pasa en la Comarca de O Barbanza. Allí, la Plataforma en Defensa da Sanidade Pública do Barbanza mantiene su calendario de protestas para denunciar la falta de profesionales y vacantes sin cubrir. Este viernes están convocadas nuevas concentraciones en Aguiño y A Pobra do Caramiñal, dos localidades que permanecen sin punto de atención continuada (PAC, donde se atienden urgencias) por las tardes debido a la falta de médicos.
Los trabajadores han solicitado una reunión con el conselleiro de Sanidade, pero aseguran que todavía no han recibido respuesta. Las protestas de hoy dan continuidad a la concentración celebrada ayer en Ribeira, donde vecinos y sanitarios denunciaron la ausencia de dos de los catorce médicos previstos, además de una de las dos doctoras asignadas a Aguiño.
Mientras el presidente gallego insiste en que el sistema sanitario “responde con normalidad”, médicos y enfermeras describen una situación de colapso y agotamiento.
A pesar de que Sanidade afirma haber superado el pico de gripe, los hospitales continúan desbordados y se detecta la circulación de una subvariante más agresiva del virus de la gripe A, que podría mantener la presión en las próximas semanas.
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