Desalojar el Olimpia Valencia de Vigo, condición para poner fin a la huelga que ha suspendido 190.000 citas médicas
El conselleiro confirma que volverán a citar al sindicato a una reunión y creen que una muestra de buena voluntad sería poner fin al conflicto en Vigo. Desde diciembre son casi 190.000 los actos asistenciales afectados por el carrusel de paros en la sanidad gallega.
La tensión entre la Consellería de Sanidade y el sindicato médico O'Mega escala un peldaño más. El conselleiro Antonio Gómez Caamaño instó este martes al sindicato a poner fin a la ocupación del centro de salud Olimpia Valencia de Vigo, donde desde el lunes permanece un grupo de médicos encerrado en protesta por la falta de negociación con la Xunta.
Gómez Caamaño presentó esa salida como una señal de buena voluntad necesaria para reabrir el diálogo, al tiempo que insistió en que la Consellería siempre ha tenido intención de negociar. El sindicato no se ha pronunciado públicamente sobre esta condición hasta el momento de publicarse esta información.
UN DÍA ENCERRADOS
El encierro en el centro vigués, que ya ha superado su primera noche, tiene un carácter singular: O'Mega ha aclarado que la acción no fue convocada oficialmente por el sindicato, sino que en ella participan también afiliados de otras organizaciones y médicos sin afiliación. Aun así, el sindicato ha expresado su apoyo explícito a los encerrados. Antes de que Gómez Caamaño hiciera su llamamiento, el sindicato había señalado que el encierro continuaría de forma indefinida mientras la Consellería no accediera a negociar formalmente con O'Mega.
La situación se produce en el marco de una acumulación de huelgas sin precedentes en la sanidad gallega. Desde el lunes, la convocada por O'Mega contra el Gobierno por el Estatuto Marco se suma a la indefinida en marcha desde hace dos semanas, a la que están llamados los médicos de atención primaria. El resultado directo para los ciudadanos gallegos es una sanidad pública sometida a una presión extraordinaria, con los centros de primaria como principal frente de conflicto.
CASI 190.000 CITAS AFECTADAS
El conselleiro reunió este martes, de forma telemática, a los gerentes de las siete áreas sanitarias gallegas para hacer balance del impacto acumulado de los paros. Los datos son contundentes: solo el lunes, en atención primaria se suspendieron cerca de 4.500 consultas en un único día. Si se suman todas las huelgas desde su inicio en diciembre —incluyendo primaria, atención especializada, cirugías y pruebas complementarias— la cifra total alcanza los 188.645 actos asistenciales suspendidos en el conjunto del Sergas. Un número que refleja el alcance real del conflicto para los pacientes gallegos.
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ya avaló los servicios mínimos fijados por la Consellería para la huelga indefinida de O'Mega, argumentando que el carácter indefinido del paro impide la reprogramación ordinaria de la actividad suspendida y podría provocar un incremento adicional de las listas de espera, con el consiguiente riesgo de agravamiento de procesos clínicos.
Mientras tanto, las cifras de seguimiento continúan siendo objeto de disputa entre la administración y el sindicato: la Xunta situó el apoyo al paro hospitalario de este lunes en torno al 22%, mientras O'Mega lo elevó al 82%.
La crisis en la sanidad gallega no nació este mes. El sindicato O'Mega retomó su huelga indefinida en primaria el 2 de marzo alegando la falta de respuesta y de diálogo por parte de la Consellería de Sanidade, y exigiendo un plan de choque para descongestionar la atención primaria y reducir las listas de espera.
Antes de esa convocatoria, las partes habían llegado a un principio de acuerdo sobre el número máximo de pacientes por jornada —33—, pero la negociación se rompió cuando la Consellería advirtió que no podía comprometerse a ello sin consultarlo previamente con Facenda.
¿OPTIMISMO?
Gómez Caamaño se mostró "realmente optimista" de cara a una nueva reunión con O'Mega, aunque no confirmó fecha. El conselleiro también reveló haber recibido el documento de reivindicaciones que el sindicato registró este martes en respuesta a sus declaraciones públicas cuestionando qué quería negociar exactamente la central. Tras un primer vistazo, Gómez Caamaño indicó que ese documento era muy similar al enviado en noviembre y que muchas de las cuestiones planteadas ya estaban resueltas o en vías de resolución, aunque precisó que lo analizarían en mayor profundidad.
Sobre quién debe sentarse en la mesa de negociación, el conselleiro fue claro: a su juicio, su presencia directa no es imprescindible. Argumentó que, por respeto al resto de sindicatos que llevan negociando desde noviembre —sin que el conselleiro participara en esas mesas—, no considera necesario que sea él quien acuda. Gómez Caamaño pidió que el entorno de la negociación esté marcado por la discreción, el respeto y el compromiso mutuo de llegar a un acuerdo, y que los representantes sindicales lleguen con un espíritu verdaderamente constructivo.
Por su parte, O'Mega rechazó en el documento registrado las afirmaciones de que pretendía elegir a los interlocutores de la Xunta. El sindicato señaló expresamente que aceptará cualquier interlocutor que la Consellería designe y que solo espera que quien acuda a una eventual reunión lo haga con talante constructivo y respetuoso. El presidente de O'Mega, Manuel Rodríguez Piñeiro, ha insistido en que la sobrecarga de trabajo es tan grande que los médicos no son capaces de dar la atención adecuada a los usuarios, que las listas de espera aumentan incluso en atención primaria y que los PAC y las urgencias hospitalarias están desbordados.
HUELGA POR EL ESTATUTO MARCO
El trasfondo del conflicto en Galicia es inseparable del debate nacional sobre el Estatuto Marco. El conflicto arrancó en enero de 2025 tras la filtración de un primer borrador que desató un enfrentamiento sin precedentes con el colectivo médico, que consideró que el texto no solo no mejoraba sus condiciones, sino que incluso las empeoraba.
La respuesta fue la convocatoria de un calendario de huelgas con paros previstos para las semanas del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, pidió este lunes "sensibilidad" al Ministerio de Sanidad para resolver el conflicto, al tiempo que insistió en que desde Sanidade se había reunido de forma continuada con cinco sindicatos, y acusó a la CIG y a O'Mega de no querer hablar para solucionar el problema.
El Ministerio de Sanidad, por su parte, no se ha pronunciado sobre la ocupación del centro de salud de Vigo. La pelota queda, por ahora, en el tejado de ambas partes: una Consellería que pide gestos de buena voluntad, y un sindicato que lleva meses reclamando que alguien le abra la puerta.
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