Aprobado un documento de consenso sobre ERC que prioriza el cribado anual a mayores de 60 y pacientes de riesgo
En el Consejo Interterritorial del SNS y para el abordaje de la enfermedad renal crónica
El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) ha aprobado el 'Documento de Consenso para el Abordaje de la Enfermedad Renal Crónica (ERC)', a través del cual se priorizará el cribado anual -mediante análisis de sangre y orina- en mayores de 60 años y en pacientes con factores de riesgo, como hipertensión, diabetes, obesidad y patologías cardiovasculares.
De esta manera, el informe autorizado, que busca transformar la atención sanitaria en este ámbito, persigue el objetivo de optimizar la detección precoz en población de riesgo. Además, pretende mejorar la coordinación asistencial, para lo que define criterios claros para la derivación de pacientes desde Atención Primaria a especialistas -Nefrología, Medicina Interna y Geriatría-.
También, se apuesta por potenciar las e-consultas para reducir los tiempos de espera, aspecto al que añade la integración de sistemas de alerta automática en las historias clínicas electrónicas para ayudar a los médicos a identificar casos de riesgo y ajustar las dosis de los medicamentos según la función renal de cada persona.
El último eje de este texto está protagonizado por el fomento del autocuidado, para lo que se impulsarán programas educativos y la toma de decisiones compartida, involucrando activamente a las asociaciones de pacientes para que las personas tengan un papel protagonista en el cuidado de su salud.
Con todo, el Ministerio de Sanidad ha asegurado que se establece la hoja de ruta estratégica para el periodo 2025-2028. Junto a ello, ha explicado que esta iniciativa se integra en el desarrollo de la Estrategia de Cronicidad y tiene como objetivo impulsar un modelo asistencial más proactivo, coordinado y centrado en la persona.
ESTA PATOLOGÍA AFECTA A MÁS DEL 10% DE LA POBLACIÓN ADULTA
Promover un abordaje integral que contribuya a mejorar la calidad de vida de los pacientes y a optimizar los recursos del sistema sanitario es el objetivo marcado ante una enfermedad que afecta a más del 10 por ciento de la población adulta -más de cuatro millones de personas- y, con frecuencia, se presenta en pacientes con otras patologías crónicas.
La ERC suele cursar sin síntomas en sus fases iniciales, lo que favorece un elevado infradiagnóstico y retrasa el inicio de tratamientos que podrían frenar su progresión. Ello se traduce en un impacto económico considerable, al representar actualmente en torno al 5 por ciento del gasto sanitario total.
Frente a esto, este documento señala la necesidad de pasar de un modelo reactivo a uno proactivo y preventivo, ya que la detección temprana no solo mejora el pronóstico del paciente, sino que también ayuda a contener el impacto social y ambiental asociado a los tratamientos más avanzados, como la diálisis.
Sanidad, que ha recordado que el texto aprobado es fruto del trabajo conjunto de comunidades autónomas, sociedades científicas y asociaciones de pacientes, en un proceso de consenso que garantiza su aplicabilidad y adaptación a las diferentes realidades del territorio, ha declarado que el cumplimiento de los objetivos marcados será evaluado anualmente mediante indicadores específicos.
Entre estos, esta cartera gubernamental ha destacado el porcentaje de pacientes en riesgo que reciben su revisión anual y la reducción del uso de fármacos potencialmente perjudiciales para el riñón.
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