Los gallegos consumen más cocaína que la media de los europeos
Galicia tiene en marcha una red pionera de vigilancia del consumo de drogas a través de las depuradoras, con datos que sitúan a la comunidad por debajo de la media europea en la mayoría de sustancias, aunque la cocaína emerge como el principal problema de salud pública.
La Xunta de Galicia y la Universidad de Santiago de Compostela (USC) han presentado este viernes los resultados del primer estudio sistemático sobre la presencia de sustancias psicoactivas en las aguas residuales gallegas, una iniciativa que se consolidará con la renovación del acuerdo entre ambas instituciones. El análisis abarca 15 ayuntamientos con una población conjunta de 510.000 personas.
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, y la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, comparecieron junto al investigador del área Químico Analítica de la USC José Benito Quintana para detallar los hallazgos del informe, elaborado a raíz del convenio firmado en octubre pasado entre ambas consellerías y la universidad compostelana.
Cocaína y cannabis, a la cabeza
De todas las sustancias analizadas —cocaína, cannabis, MDMA, ketamina, anfetaminas y fentanilo—, la cocaína y el cannabis registraron la mayor presencia en las depuradoras monitorizadas, que incluyen las de Santiago de Compostela, Ourense, Pontevedra, Lugo y Tui. En algunas áreas urbanas, los niveles de cocaína se acercan a la media nacional, aunque en el conjunto de Galicia los valores se sitúan por debajo de los promedios de otras comunidades europeas en MDMA, cannabis y ketamina.
El MDMA mostró niveles moderados con picos los fines de semana, mientras que las anfetaminas aparecieron en concentraciones bajas. El fentanilo, por su parte, registró cifras reducidas, probablemente porque su uso está ceñido a la prescripción médica. El alcohol, en cambio, sí mostró un patrón muy marcado: los sábados duplican el consumo registrado en días laborales.
Gómez Caamaño subrayó que la adicción a la cocaína es el "principal problema" de los pacientes atendidos en las unidades de drogodependencia que recientemente se integraron en el Sergas. No obstante, señaló que la última encuesta nacional de drogas entre estudiantes de secundaria sitúa a Galicia en una posición "favorable", con una tendencia sostenida a la baja en el consumo de alcohol y drogas.
Las depuradoras, laboratorios de salud pública
La conselleira de Medio Ambiente reclamó un mayor reconocimiento para las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) como herramienta de vigilancia epidemiológica. Recordó que ya durante la pandemia de COVID-19 estas infraestructuras permitieron detectar de forma temprana la presencia del virus, anticipar brotes y orientar decisiones sanitarias. Ahora, afirmó, demuestran su utilidad para trazar los hábitos de consumo de sustancias psicoactivas y actuar "con mayor rapidez y eficacia" ante situaciones de riesgo.
El objetivo de la nueva fase de colaboración entre la Xunta y la USC es mantener los mismos puntos de medición para poder comparar la evolución temporal de los datos, además de incorporar la detección de nuevas sustancias que puedan aparecer en el mercado. La información obtenida busca alimentar políticas preventivas de salud pública más precisas y adaptadas a la realidad de cada territorio.
Una red que se consolida
La Red de control de drogas en aguas residuales de Galicia se convierte así en una herramienta estructural de vigilancia sanitaria, no en un proyecto puntual. La renovación del acuerdo entre la Xunta y la USC garantiza la continuidad de las mediciones y refuerza el papel de Galicia como referente en epidemiología basada en análisis ambientales dentro del Estado.
Con estos datos sobre la mesa, las administraciones gallegas dispondrán de una base más sólida para diseñar campañas de prevención dirigidas, asignar recursos en los servicios de atención a las drogodependencias y responder con agilidad a posibles cambios en los patrones de consumo.
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