Accidente mortal al chocar contra un caballo un turismo en Porto do Son, A Coruña
Un hombre de 31 años perdió la vida la pasada medianoche en la parroquia de Baroña, en Porto do Son (A Coruña), tras un violento accidente de tráfico provocado por la irrupción de un caballo en la carretera AC-550. El vehículo, tras el impacto, quedó empotrado en un talud a varios metros del lugar original del choque, sin posibilidad de salvar la vida de su único ocupante, vecino del municipio de Xuño.
La muerte de este conductor, al colisionar su turismo BMW contra un caballo, vuelve a poner de relieve los riesgos asociados a la presencia de animales sueltos en las vías de Galicia. El siniestro se produjo escasos minutos antes de la medianoche, según los datos recogidos por el Centro Integrado de Atención ás Emerxencias (CIAE) 112 Galicia. La alerta se recibió primero a través del sistema automático de emergencias del vehículo, conocido como "e-call", que no permitió contactar directamente con el conductor debido a la gravedad del impacto.
Minutos después de la primera notificación automática, varios particulares llamaron al 112 para informar del choque, constatando que el animal continuaba tendido sin vida en la calzada y que el conductor parecía estar atrapado dentro del coche. Estos testigos alertaron también de la posibilidad de que la víctima ya hubiera fallecido, dada la violencia del accidente.
De inmediato, el operativo de emergencia se activó en la zona. Al lugar acudieron dotaciones de los parques de bomberos de Boiro y Ribeira, miembros del Grupo de Emerxencias Supramunicipal (GES) de Noia, agentes de la Guardia Civil de Tráfico y de la Policía Local, además del equipo sanitario de Urxencias Sanitarias Galicia-061. Ante la complejidad de la situación, se requirió el uso de material especializado de excarcelación para liberar el cuerpo del hombre fallecido.
Los bomberos tardaron varios minutos en llegar al interior del vehículo debido a su difícil posición tras haber quedado empotrado en un pequeño talud, a unos 300 metros del punto donde se produjo el primer impacto. El médico del Punto de Atención Continuada (PAC) de Noia certificó el fallecimiento en el propio lugar de los hechos, confirmando que las heridas sufridas eran incompatibles con la vida.
La retirada del caballo, que también murió como consecuencia del choque, fue asumida por una unidad de mantenimiento de carreteras desplazada hasta la AC-550, que procedió a limpiar la vía y eliminar los restos del animal para devolver la normalidad al tráfico de la zona.
El accidente mortal de Porto do Son revive la preocupación entre vecinos y autoridades sobre la presencia de animales sueltos en las carreteras gallegas. Son frecuenes los siniestros de estas características en la comunidad, donde abundan tanto caballos en semilibertad como otros animales de granja, especialmente en áreas rurales y tramos de carreteras secundarias.
En los últimos años, han aumentado los avisos y reclamaciones por este tipo de accidentes. Las fuerzas de seguridad insisten en la necesidad de extremar la precaución en puntos señalizados por la frecuente presencia de animales.
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