El colegio Santiago Apóstolo no se rinde en su lucha por renombrase CEIP da Almáciga
La propuesta avalada por la comunidad educativa y el barrio de A Almáciga fue rechazada en el pleno municipal de Santiago por los votos del PP y la abstención de los ediles no adscritos. La asociación de madres y padres anuncia una asamblea el 18 de marzo para decidir nuevas acciones.
El intento de renombrar el CEIP Santiago Apóstolo como CEIP da Almáciga ha desencadenado un nuevo enfrentamiento político en Santiago de Compostela. El pleno municipal del pasado viernes rechazó la propuesta al no obtener la mayoría suficiente, pese al respaldo del BNG, Compostela Aberta y PSdeG. Los votos en contra del Partido Popular y la abstención de los cuatro concejales no adscritos frenaron una iniciativa que, según la comunidad educativa, culminaba “dos años de participación, diálogo y consenso”.
El director del centro, Luis Martínez Sánchez, defendió durante el debate la legitimidad del cambio, argumentando que el nuevo nombre representa “un centro público, plural y aconfesional”. Desde las formaciones del BNG, Compostela Aberta y el PSOE se apeló a la autonomía de los centros educativos y a la necesidad de respetar los procesos participativos internos.
Por su parte, el portavoz del PP compostelano, Borja Verea, justificó el voto negativo señalando que el actual nombre, “Santiago Apóstolo”, forma parte del patrimonio común de toda la ciudad y no solo de la comunidad escolar. El edil no adscrito Gonzalo Muíños se preguntó si el término “apóstol” podía tener connotaciones ideológicas negativas, expresando sus dudas sobre el cambio.
El ANPA habla de “bloqueo a la voluntad del centro”
Tras la votación, la asociación de madres y padres (ANPA) emitió un comunicado en el que lamenta lo que califica como “bloqueo” político a la decisión del Consello Escolar, aprobada de manera unánime y conforme a la normativa educativa. Según remarcan, el proceso de elección del nuevo nombre contó con el respaldo del profesorado y del vecindario de A Almáciga, que lo considera una manera de fortalecer los vínculos del colegio con su entorno.
La asociación asegura sentirse “utilizada como instrumento político” y “abrumada por la exposición mediática” generada tras el pleno. En respuesta, ha convocado una asamblea general el próximo 18 de marzo para analizar los pasos a seguir y decidir si emprenden nuevas acciones ante la administración autonómica o local.
El enfrentamiento, que según asistentes al pleno se desarrolló en un clima de tensión, llegó a su punto álgido cuando, tras la votación, Borja Verea denunció que un miembro del público increpó a un concejal. La alcaldesa, Goretti Sanmartín (BNG), trató de calmar los ánimos recordando que las sesiones plenarias son abiertas y que el Ayuntamiento no cuenta con “invitados” oficiales, intentando reconducir una situación que evidenció la polarización política del debate.
Un debate que trasciende las aulas
El caso del CEIP Santiago Apóstolo no es aislado: en los últimos años se han registrado en Galicia otras controversias sobre la denominación de centros educativos con referencias religiosas, especialmente en ayuntamientos con gobiernos de distinto signo político. En este contexto, el rechazo al nombre de A Almáciga se interpreta por algunos sectores como un nuevo ejemplo de la resistencia a la laicidad en los símbolos públicos, mientras otros lo consideran una innecesaria ruptura con la tradición compostelana
Escribe tu comentario